El Ministerio de Economía y el BCRA coordinan acciones para estabilizar el tipo de cambio y las tasas, cuidando la actividad económica.
El BCRA y el Ministerio de Economía reequilibran el frente cambiario y monetario, priorizando la desinflación sin resignar el nivel de actividad.
Tanto desde el Gobierno como desde el BCRA están reequilibrando los frentes cambiario y monetario, luego de una etapa de volatilidad que se inició el 16-abr-26 y se extendió hasta mediados de ago-2026. En lo cambiario, estabilizándolo para evitar señales que se reflejen en incertidumbre sobre el proceso de baja de la inflación. En el frente monetario, evitar que la suba de la tasa de interés impacte sobre la actividad y las perspectivas de crecimiento. En consecuencia, con sus decisiones de política trata de balancear los dos objetivos, aunque sigue siendo prioritario mantener la baja de la inflación.
En el período de mayor volatilidad, el BCRA dejó que el precio del dólar se depreciara un 11%, hasta alcanzar los ARS 1.500 por dólar. Si bien en ese tiempo el BCRA compró divisas por USD 7.842 millones -promedio diario de USD 93 millones- se instaló cierto nivel de incertidumbre asociada a la menor oferta de divisas finalizada la etapa fuerte de liquidación estacional de la cosecha agrícola -se estima que sólo se comercializó el 50% de la producción-. De hecho, durante ago-26 el promedio diario de compras de divisas del BCRA fue de USD 38 millones.
Ello impactó en las tasas de interés, que aumentaron entre mediados y fines de ago-26. En ese contexto, el tipo de cambio subió 1% más y la tasa de interés en pesos aumentó más de 800 pbs de TNA, con la caución a 1 día pasando de 20,1% TNA el 16-abr-26 a 28,2% TNA el 19-ago-26.
El BCRA y el Tesoro reaccionaron tomando acciones para estabilizar el mercado de cambios y las tasas de interés, evitando una mayor nominalidad, de manera de aumentar la capacidad prestable de los bancos y generar una mayor oferta de crédito.
Intentado mitigar la menor expansión de base monetaria por un menor ritmo de compras de divisas del BCRA se tomaron medidas con sesgo monetario expansivo. Se logró evitar una mayor nominalidad en la tasa de interés y estabilizarla en valores pre-suba reciente.
Por un lado, el BCRA aportó más pesos a la economía al reducirse el saldo de las operaciones pasivas con los bancos.
Por el otro, el Tesoro contribuyó al manejo monetario con renovaciones de la deuda en pesos menores a los vencimientos durante ago-26, en particular en la licitación de fin de mes. La tasa de refinanciación, que se mantuvo hasta jul-2026 por arriba del 100% -durante 2026 promedió el 114%- fue 97,5% en el octavo mes del año. La expansión fue de ARS 0,5 billones -el equivalente a 1,2% de la base monetaria-. Por otro lado, el Tesoro depositó recursos disponibles en los bancos comerciales, aumentando la capacidad prestable para expandir los créditos al sector privado. Sin embargo, la tasa de expansión de esos créditos fue baja durante los últimos meses por retracción de oferta y demanda.
En coordinación, también se utilizaron otras herramientas como ventas de títulos ajustables por tipo de cambio oficial -en mercado primario y secundario- y ventas de dólar futuro, entre otros.
Luego de corregido el tipo de cambio y ajustar la tasa de interés para volver a coordinar expectativas, alteradas tras la depreciación de may-26/jun-26, el BCRA y el Tesoro reacomodaron la oferta de dinero para devolver la tasa de interés a los niveles pre-incertidumbre de jul-26/ago-26. Si bien se trata de movimientos de muy corto plazo, que pueden variar muy rápidamente según evolucione la demanda de pesos, las decisiones tomadas reafirman que el foco de la política económica sigue estando en el proceso de desinflación, pero, al mismo tiempo, preservando la estabilidad del mercado financiero local sin descuidar el nivel de actividad y las perspectivas de crecimiento.
FUENTE: Quantum Finanzas
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