Dentro de los vinos con D.O., el 60,1% correspondió a cepajes tintos (475.245.804 litros) y el 39,9% a blancos (315.575.499 litros). El Cabernet Sauvignon lideró con el 27,5% del total (217.188.800 litros), seguido por Sauvignon Blanc (17,6%; 139.399.823 litros, +28,8% interanual), Merlot (12,2%; +27,4%) y Chardonnay (11,6%). La única variedad relevante en retroceso fue Pedro Jiménez, con una baja del 9,4%.
Viñedos en la Región del Maule, epicentro del 48% de la producción vínica chilena 2026.
El Maule concentra casi la mitad del vino chileno
A nivel territorial, las regiones del Maule, Libertador Bernardo O'Higgins, Coquimbo y Metropolitana explican el 96,9% del total nacional. Solo el Maule aporta cerca del 48% de todo el vino producido en Chile, con 452.377.402 litros. Bajo la zonificación del Decreto N°464, la Región del Valle Central concentra el 83,7% de los vinos con D.O. (661.587.809 litros).
En perspectiva histórica, la producción chilena venía de un ciclo bajista: tras el pico de 13.436.986 hectolitros en 2021, encadenó caídas sucesivas hasta tocar un mínimo en 2025. El repunte de 2026 recupera terreno, aunque todavía sin alcanzar los volúmenes de comienzos de la década.
Cosecha de uva en Mendoza, corazón productivo de la vitivinicultura argentina.
Un contraste que interpela a la Argentina
El crecimiento chileno se produce en un año en que la vendimia argentina tomó el camino opuesto. Según el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), Argentina cosechó 18.391.299 quintales de uva en 2026, una caída del 8% respecto de 2025, con Mendoza aportando el 72,6% del volumen nacional (13.147.187 quintales) y San Juan el resto principal (4.097.938 quintales). El propio INV destacó, sin embargo, una calidad sanitaria y enológica "excelente", comparable a añadas como 2015 y 2021.
El escenario exportador matiza el panorama: en el primer semestre de 2026 Argentina colocó 102.607.700 litros en el exterior, un 14,2% más que un año atrás, aunque impulsado sobre todo por el granel y el mosto concentrado, categorías de menor valor agregado. Mientras Chile expande su base productiva con D.O. en alza, Argentina reduce volumen físico de uva, pero mejora en colocación externa, en un contexto de consumo interno en mínimos históricos (15,77 litros per cápita).
Para el sector vitivinícola argentino, el informe chileno funciona como termómetro de la competencia regional: mayor oferta trasandina con foco en denominación de origen podría presionar precios en mercados compartidos como Estados Unidos, Reino Unido y Brasil, justo cuando Argentina apuesta a capitalizar una cosecha más chica pero de mayor calidad relativa.
FUENTE: SERVICIO AGRICOLA Y GANADERO / División Protección Agrícola y Forestal Departamento de Regulación y Control de Insumos y Productos Silvoagrícolas Sub Departamento de Viñas, Vinos y Bebidas Alcohólicas con aportes de Redacción +P.