Mendoza prepara el operativo 2026/27 contra Lobesia botrana: alcanzará a más de 9.000 productores y 130.000 hectáreas de vid.
El ISCAMEN inicia el control de Lobesia Botrana con la entrega gratuita de emisores de feromonas a productores para frenar el avance de la plaga.
El Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria Mendoza (ISCAMEN) da inicio al Operativo Provincial de Control de Lobesia botrana 2026/2027 a partir del jueves 10 de septiembre. La campaña está diseñada para asistir a más de 9.000 productores en 130.000 hectáreas de viñedos distribuidos en toda la provincia, con el objetivo de mantener las poblaciones del insecto por debajo del umbral de daño económico que comprometa la producción vitivinícola mendocina.
El punto de partida es alentador: durante la última campaña se logró reducir en un 70% las capturas de la plaga, resultado que consolida la confianza técnica en el modelo de Manejo Integrado de Plagas (MIP) aplicado por el organismo provincial desde 2016. Este enfoque combina procedimientos, técnicas y herramientas diversas para alcanzar resultados óptimos con el menor impacto ambiental posible.
El operativo se enmarca en la Ley Nacional 27.227, que declara de interés nacional el control de Lobesia botrana; la Ley Provincial 9.076, que establece igual declaración en el ámbito mendocino; y la Resolución 449/2018 de la Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial, que fija las recomendaciones generales para la ejecución de estas acciones.
El plan fitosanitario 2026/2027 se organiza en cuatro fases consecutivas, estructuradas según la biología del insecto, la fenología de los cultivos y la dinámica del complejo socioproductivo provincial.
Primera etapa — Técnica de Confusión Sexual (TCS): Como acción inicial, el ISCAMEN distribuirá en forma gratuita difusores de feromona sintética para cubrir 50.000 hectáreas de vid ubicadas en zonas con niveles de media a alta presión poblacional. La TCS consiste en la instalación de emisores que liberan feromonas de manera controlada para interferir en la capacidad de los machos de localizar a las hembras, reduciendo así el apareamiento y la reproducción de la plaga. Los beneficiarios son los productores con viñedos en las áreas demarcadas para esta técnica, así como las fincas inscriptas en los procedimientos SMI/SMR y SMR Lobesia para la comercialización de uva de mesa y ciruela con destino a Brasil.
Segunda etapa — Tratamientos aéreos con insecticidas: En esta fase se dispondrá de productos insecticidas de bajo impacto ambiental, pertenecientes a la categoría IV o Banda Verde y registrados ante el SENASA, para una cobertura de hasta 180.000 hectáreas de vid, principalmente en los Oasis Norte y Este. El empleo de aeronaves permite alcanzar una cobertura homogénea y mejorar la trazabilidad de los caldos utilizados. El esquema incluirá también viñedos en estado de abandono y semi-abandono. En aquellas áreas donde las condiciones productivas, geográficas u operativas impidan el ingreso de aeronaves, se recurrirá a drones aplicadores como herramienta complementaria.
Tercera etapa — Insumos para aplicaciones terrestres: Orientada principalmente a las zonas donde no sea posible implementar tratamientos aéreos, esta etapa prevé la provisión de insecticidas específicos de Banda Verde para una cobertura de 47.500 hectáreas, de las cuales 7.500 corresponden a viñedos bajo producción orgánica. Los productores realizarán las aplicaciones terrestres con el acompañamiento técnico del ISCAMEN.
Cuarta etapa — Feromonas pulverizables: Para el manejo de la segunda generación de la plaga, se planifica la adquisición de feromonas asperjables con capacidad de cobertura de 70.000 hectáreas. Estos productos podrán aplicarse mediante aeronaves o drones según las características de cada área, y se focalizarán especialmente en sectores clave del Oasis Norte-Este.
La distribución de los emisores de feromona se realiza de forma presencial en cinco delegaciones del ISCAMEN habilitadas en distintos puntos de la provincia:
El retiro de los insumos es completamente gratuito en todas las etapas. Para efectuarlo, el titular o su representante debe presentar el RENSPA-RUT actualizado y la fotocopia del DNI del titular. En caso de delegar la gestión, la persona autorizada debe sumar la correspondiente autorización firmada y su propia fotocopia de DNI. Para personas jurídicas —SA, SAS, SRL o sucesiones— se exige el documento legal que acredite la representación correspondiente. En cada punto de entrega, el personal técnico facilita material gráfico instructivo para garantizar el uso correcto de los difusores.
Los productores de uva de mesa y ciruela bajo protocolo SMR deben concurrir al punto habilitado correspondiente a su oasis productivo.
La efectividad de la Técnica de Confusión Sexual depende en gran medida de la inmediatez en la instalación de los difusores tras su retiro en la delegación. Los especialistas recomiendan colocarlos antes de la brotación del cultivo, ya que cualquier demora reduce la eficacia del sistema.
Sin embargo, la confusión sexual no reemplaza la pulverización química. Los productores deben complementar el esquema con tratamientos de insecticidas durante la primera generación de la plaga. El protocolo establece iniciar aplicaciones ante la presencia de racimos florales visibles de 5 a 7 centímetros, con un mínimo de dos aplicaciones: la primera en ese estado fenológico y la segunda quince días después del primer tratamiento. La protección biológica debe mantenerse hasta noviembre.
Durante noviembre, los viñateros deberán realizar revisiones en el follaje para detectar glomérulos o nidos de larvas en los racimos florales. Una presencia elevada indicará la necesidad de ejecutar tratamientos fitosanitarios para la segunda generación de Lobesia botrana, incluso con difusores activos.
La red oficial de monitoreo se reforzará a lo largo de toda la campaña con la adquisición de trampas e insumos para su funcionamiento, con el fin de observar la evolución de las poblaciones y evaluar el impacto de las herramientas empleadas.
FUENTE: ISCAMEN con aportes de Redacción +P.
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