Drones contra Lobesia botrana: Así combaten la plaga con tecnología aérea
¿Puede Mendoza mantener su liderazgo mundial en vinos frente a la polilla de la vid? Reducción del 70% en detecciones marca un hito en sanidad vegetal.
El operativo provincial de control de Lobesia botrana finalizó la campaña 2025 con resultados excepcionales. Las detecciones de la plaga disminuyeron un 70% en comparación con la temporada anterior. Este logro surge tras completar las últimas intervenciones sanitarias. Representa un avance crucial para salvaguardar la cosecha actual y garantizar la salud fitosanitaria de los viñedos mendocinos en el futuro.
El gobernador Alfredo Cornejo destacó estos avances al anunciar el cierre del programa. Ejecutado por el Iscamen en colaboración con el Ministerio de Producción, el operativo abarcó 130.000 hectáreas de vid distribuidas en los cuatro oasis productivos principales. Benefició directamente a más de 9.000 productores. La inversión superó los 10 millones de dólares, financiada íntegramente por recursos provinciales. Por su magnitud y alcance, expertos lo consideran uno de los programas de manejo sanitario más ambiciosos a escala global en vitivinicultura.
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Precisión fitosanitaria: Personal técnico supervisa la colocación de herramientas de control en los oasis productivos, asegurando una cobertura eficaz en las 130.000 hectáreas alcanzadas. Foto: Prensa gobierno de Mendoza
Técnica de confusión sexual
La red oficial de monitoreo desempeñó un rol central en estos resultados. Integra más de 4.000 trampas instaladas en todo el territorio provincial. Complementada con evaluaciones de daños en los cultivos, esta herramienta permitió detectar una caída significativa en las capturas. Así, las poblaciones de la plaga se mantuvieron por debajo del umbral de daño económico. Este control contribuyó directamente a elevar la calidad de la uva cosechada.
La planificación se fundamentó en el Manejo Integrado de Plagas. Combinó múltiples enfoques adaptados a la biología del insecto y las particularidades de cada zona productiva. La Técnica de Confusión Sexual con feromonas emergió como pilar principal. Se complementó con aplicaciones de insecticidas de bajo impacto ambiental. Además, incluyó pulverizaciones aéreas y terrestres programadas con precisión.
Autoridades técnicas del Iscamen enfatizaron el impacto de estas medidas. No solo evitan pérdidas en la producción actual. También posicionan a la provincia en condiciones óptimas para enfrentar la próxima temporada. Consolidan un modelo de control sostenido contra una de las mayores amenazas fitosanitarias para la vitivinicultura mendocina.
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El operativo fue financiado íntegramente con recursos provinciales. Foto: Prensa gobierno de Mendoza
Importancia internacional y sostenibilidad del programa
Mendoza ejecuta este operativo desde 2016. Enfrenta la Lobesia botrana, conocida como polilla de la vid, que afecta directamente la cantidad y calidad de la uva. El enfoque en supresión poblacional prioriza áreas de mayor presión. Integra acciones estatales con obligaciones intraprediales de los productores.
La escala del programa resalta su relevancia mundial. Cubre extensas superficies con herramientas como difusores de feromonas y tratamientos aéreos. Protege no solo la economía regional. Preserva el estatus sanitario que sustenta la exportación de vinos mendocinos.
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La Técnica de Confusión Sexual mediante difusores de feromonas fue el pilar estratégico para reducir la población de la polilla de la vid sin afectar el ecosistema. Foto: Prensa gobierno de Mendoza
Expertos coinciden en que la continuidad asegura progresos acumulativos. La reducción del 70% en detecciones valida la eficacia del modelo. Refuerza la capacidad provincial para gestionar recursos y ejecutar intervenciones precisas. En un contexto de desafíos climáticos y presiones fitosanitarias globales, este éxito posiciona a Mendoza como referente en sanidad vegetal aplicada a la vitivinicultura.
El cierre de la campaña 2025 abre perspectivas alentadoras. Menos daños en racimos mejoran rendimientos y calidad. Preparan el terreno para campañas futuras con poblaciones controladas. El compromiso provincial con inversión y tecnología sostiene la competitividad del sector. Garantiza empleo rural y desarrollo sostenible en los oasis productivos.
Fuente: Prensa gobierno de Mendoza con aportes de +P