El análisis señala que la falta de entretenimiento en las experiencias de compra deja a los minoristas en una posición vulnerable frente a otras opciones en las que los consumidores prefieren gastar, como el ocio. Sin embargo, también señala que la reducción de la inflación está comenzando a generar signos positivos en el comportamiento de compra de los consumidores, abriendo oportunidades para innovar en las estrategias de venta.
El informe sugiere que los minoristas pueden recuperar el interés de los compradores mediante la incorporación de experiencias como gamificación en el proceso de compra, personalización avanzada y una oferta de productos más variada y original. Un ejemplo es el de la plataforma de comercio electrónico Underground Cellar, que en 2021 introdujo un elemento de juego en la venta de vinos.
Los clientes que añadían seis botellas de vino a su carrito, cada una con un precio de 30 dólares, podían tener la oportunidad, lanzando un dado, de que algunas de esas botellas fueran reemplazadas por otras de mayor valor, como de 50 dólares o más, sin ningún costo adicional. Esta estrategia ha demostrado ser efectiva tanto para consumidores como para productores de vino.
Otro ejemplo de innovación proviene de la integración del mundo de los videojuegos con el vino. En Japón, la empresa de electrónica Onkyo utilizó la banda sonora del videojuego NieR: Automata para madurar dos vinos, logrando una conexión única entre ambos universos. Además, medios especializados han explorado cómo maridar vinos con videojuegos, como el caso de rosados combinados con Fortnite.
Estas estrategias demuestran que, al unir creatividad y tecnología, el sector puede atraer a nuevos consumidores y fidelizar a los existentes. Sin embargo, el informe enfatiza que esta renovación debe ser transversal, abarcando tanto las experiencias físicas en tienda como las digitales, para responder a las expectativas del mercado internacional.
Fuente: OC&C Strategy Consultants