Crisis industrial: una marca centenaria de herramientas deja de producir en Argentina
Histórica fábrica santafesina dejó de producir tras décadas de actividad: hay 40 despidos y un cambio total en el modelo de negocio.
El cierre de la planta industrial de Bahco en la ciudad de Santo Tomé marca un nuevo capítulo en el proceso de transformación y crisis que atraviesa el entramado productivo argentino. La decisión, confirmada por la empresa a través de su representante local, SNA Europe Argentina, implica el cese de la actividad manufacturera en esa sede y el despido de alrededor de 40 trabajadores.
El anuncio se realizó el miércoles 18 de marzo y tomó por sorpresa a los empleados, quienes ese mismo día fueron informados sobre la reestructuración. A partir de ahora, la histórica planta dejará de producir herramientas para reconvertirse en un centro dedicado exclusivamente a la distribución, comercialización y servicio técnico. Aunque la compañía aseguró la continuidad operativa del establecimiento, el cambio supone el fin de décadas de producción local en una de las regiones industriales más importantes de Santa Fe.
Reconversión productiva y pérdida de empleo
Según el comunicado oficial, la medida responde a una estrategia global orientada a adaptar el modelo de negocio al contexto económico actual. “Decidimos discontinuar la actividad industrial en nuestra planta de fabricación de herramientas ubicada en Santo Tomé”, indicó la empresa, que remarcó que la producción será trasladada a otras fábricas del grupo, principalmente en Europa.
El impacto inmediato recae sobre los trabajadores afectados. La reducción de la actividad productiva dejó sin empleo a unas 40 personas, generando preocupación tanto en el ámbito laboral como en la comunidad local. Desde la compañía afirmaron que cumplirán con todas las obligaciones legales y que el proceso se llevará adelante respetando la normativa vigente. “El respeto por las personas y la integridad son valores fundamentales”, señalaron.
Más allá de las garantías formales, la pérdida de puestos de trabajo en el sector industrial representa un golpe significativo para la economía regional. La planta de Santo Tomé no solo era un punto de producción, sino también parte del entramado socioeconómico de la zona, generando empleo directo e indirecto. Su reconversión a un esquema meramente logístico refleja un cambio más amplio que afecta a distintos sectores en Argentina.
Un cambio estructural en la industria
En los últimos meses, diversas empresas han optado por abandonar la fabricación local para concentrarse en la importación y distribución. Este fenómeno, vinculado a factores como costos, competitividad y condiciones macroeconómicas, configura un escenario de transición hacia modelos menos intensivos en mano de obra industrial.
En este contexto, Bahco —una marca con más de un siglo de historia— redefine su presencia en el país. Fundada en 1892 por Berndt August Hjort, la compañía fue pionera en el desarrollo de herramientas manuales, incluyendo la invención de la llave ajustable ese mismo año. A lo largo del tiempo, consolidó una reputación global basada en la calidad y la innovación.
Actualmente, Bahco forma parte de Snap-on Incorporated, un grupo internacional con operaciones en múltiples regiones. La mayoría de sus productos se fabrican en plantas propias ubicadas en Europa, lo que refuerza la lógica detrás de la decisión de centralizar la producción fuera del mercado argentino.
La transformación de la planta santafesina no implica la retirada total de la empresa del país. Por el contrario, la firma busca mantener su presencia comercial y garantizar el abastecimiento de herramientas, soluciones de almacenamiento y servicios de postventa en todo el territorio nacional. Sin embargo, la ausencia de producción local plantea interrogantes sobre el futuro del sector industrial y su capacidad para sostener empleo de calidad.
El caso de Santo Tomé se suma así a una serie de movimientos que reflejan una reconfiguración más profunda de la economía. Mientras algunas compañías optan por redefinir sus operaciones para adaptarse a nuevas condiciones, las comunidades afectadas enfrentan el desafío de reinventarse en un escenario cambiante.
En definitiva, el cierre de la línea de producción de Bahco en Santa Fe no solo representa una decisión empresarial, sino también un síntoma de las tensiones estructurales que atraviesa la industria argentina en la actualidad.
Fuente: Redacción +P.
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