El Centro PyME-ADENEU dictará un curso presencial sobre la producción de gírgolas sobre sustrato.
Crece el consumo de hongos en todo el país y se valora su alto valor proteico. El especialista Cristian Starik enseña cómo se puede hacer un cultivo comercial.
El consumo de hongos comestibles crece a un ritmo del 6% anual en el país, empujado por el auge de la alimentación consciente y por las comunidades veganas, vegetarianas y fitness. Para aprovechar esa demanda, el Centro PyME-Adeneu del Gobierno de Neuquén abrió la inscripción a un curso presencial y gratuito de cultivo comercial de hongos sobre sustrato, que se va a dictar el viernes 25 de septiembre, de 12.30 a 16, en su sede de Sarmiento 802, en la capital provincial.
El coordinador del programa de hongos comestibles del Centro PyME-Adeneu, Ing. Agr. Cristian Starik, explicó que “hoy la demanda de hongos comestibles crece en distintos ámbitos, uno de ellos el deportivo".
"El consumo de hongos es algo muy importante por su contenido de proteínas, y otras comunidades están demandando cada vez más los hongos, así que nosotros, como programa que desarrolla la actividad productiva, estamos alentando a que nuevos productores se inicien en esta actividad."
El cultivo también tiene un capítulo ambiental: usa residuos orgánicos de origen vegetal como sustrato de madera y los transforma en un alimento de alto valor nutricional, rico en proteínas, minerales, vitaminas y compuestos bioactivos, bajo una lógica de economía circular.
El curso arranca con la gírgola, la especie de base, pero no se queda ahí. "A esto se pueden sumar el hongo japonés, el shiitake, y otro hongo también muy conocido que últimamente está bastante de moda, el melena de león", detalló Starik. Los tres se pueden cultivar dentro de los lineamientos que se dan en la capacitación.
El curso está pensado con un objetivo comercial, así que las medidas y el equipamiento que se enseñan responden a esa escala. "Una persona que quiere emprender con un objetivo comercial tiene que tener un espacio cubierto de alrededor de 30 metros cuadrados, la unidad mínima económica, donde se desarrollan las distintas etapas del proceso productivo", explicó Star. Ese espacio necesita cierto equipamiento, sobre todo para el control ambiental.
La clave, según el coordinador, es lograr una producción continua durante todo el año: "En la naturaleza, los hongos aparecen solo en otoño. Lo que nosotros hacemos es un otoño artificial dentro de salas, con clima controlado, y logramos de esa manera tener cosecha durante todo el año."
El curso es gratuito, pero hay cupos. Las inscripciones están abiertas hasta el mismo viernes 25, a través del Campus de Capacitación del Centro PyME-Adeneu (campus.adeneu.com.ar) o desde la página del Centro PyME, donde el curso figura como Nivel 1 de producción de hongos comestibles sobre sustrato dentro del catálogo general de capacitaciones.
En esta nota