Río Negro

El impacto del avance del riego se hace sentir en pueblos de Río Negro

En Guardia Mitre quedaron al medio de dos valles productivos. Mientras, como capital provincial del jabalí, relativizan el impacto que puede tener la comercialización de esa carne silvestre.

Guardia Mitre es una pequeña localidad que parece detenida en el tiempo, con sus calles anchas, y edificios con sus ladrillos a la vista. Fue fundada por el coronel Julián Murga, el 16 de diciembre de 1862, autorizado por el presidente Bartolomé Mitre. De ahí su nombre. Hoy, quedó en medio de dos valles irrigados incipientes pero de gran potencial, y al mismo tiempo es capital provincial del jabalí.

Esos dos aspectos de la realidad productiva local fueron analizados por el intendente Miguel Evans, quien alertó sobre las dificultades que enfrenta la eventual comercialización de la carne silvestre del jabalí, y adelantó como impacta en su localidad el crecimiento de las superficies bajo riego.

Potencial gastronómico: La "Fiesta Provincial del Jabalí al Asador" resalta la relevancia de esta especie silvestre en la cocina local, pese a su condición de plaga.

Potencial gastronómico: La "Fiesta Provincial del Jabalí al Asador" resalta la relevancia de esta especie silvestre en la cocina local, pese a su condición de plaga.

Capital del Jabalí

Guardia Mitre es sede de la “Fiesta Provincial del Jabalí al Asador”, un plato “clave de la cocina silvestre patagónica”. No solo es una especie exótica (no natural de la zona), sino que se la considera lisa y llanamente una plaga.

Evans evaluó el impacto de la nueva Ley de Carnes que rige en Río Negro, que favorece el aprovechamiento comercial de estos animales. Explicó que “lo que plantea la ley es tener una planta de faena y poder comercializar, y también hacer convenios entre municipios para poder trasladar el corte de jabalí".

Guardia Mitre ya cuenta con un matadero municipal con cámara frigorífica —donde hoy se faenan entre seis y ocho bovinos por semana— y algunos cotos de caza de la zona, que reciben cazadores de todo el país, evalúan instalar sus propias plantas.

Pero el intendente relativiza el impacto que esa comercialización formal pueda tener sobre una costumbre muy arraigada en el pueblo. "Nosotros culturalmente estamos acostumbrados a encargarle carne de jabalí a los que cazan, que son un montón”. Aunque reconoció que “está bien que esté en las góndolas y uno pueda ir a comprarlo sin necesidad de esperar a que alguien salga a cazar. Pero un poco nos hemos acostumbrado a comer el jabalí ocasionalmente, porque comemos la carne bovina por excelencia, y después la oveja, el cordero o el borrego, y el jabalí es un complemento", explicó Evans.

Transformación productiva: La transición del pastoreo ovino hacia el riego sistematizado permitió multiplicar casi por ocho la superficie cultivada en la última década.

Transformación productiva: La transición del pastoreo ovino hacia el riego sistematizado permitió multiplicar casi por ocho la superficie cultivada en la última década.

No es fácil su conservación

En la misma línea, ubicó al jabalí como una opción más económica, no como un sustituto de la vaca: "hoy en Guardia el kilo de asado está entre dieciséis y diecisiete mil pesos, que es barato con respecto a otros lugares, pero el jabalí debería ser una carne más económica que la bovina, porque esa carne lleva todo su proceso de engorde." El desafío, planteó, es cultural antes que comercial: "hay que empezar a acostumbrar al vecino a comer carne de jabalí, no solo el costillar, sino aprovechar todo: chacinado, bife, milanesa."

La disponibilidad, además, será estacional: "los jabalíes no están gordos todo el año. Los tenés que agarrar en otoño o en primavera; pero en verano las chanchas están paridas y están más flacas", detalló Evans, aunque aclaró que "eso se va a ir corrigiendo a medida que se vaya comercializando." Y fue más allá sobre una exigencia que la carne de jabalí le va a imponer a toda la cadena, mucho más sensible que la de un bovino: "la carne de jabalí no es como la de los bovinos: no la podés tener todo el tiempo en la cámara, porque se pone negra. Es distinta la conservación de jabalí a la del bovino; la carne bovina se conserva muchísimo más, tanto en la cámara como en la góndola. Eso también lo van a tener que ver: cómo colocarlo en la góndola y qué tiempo tiene para poder venderlo."

Migración e inversión: La llegada de productores hortícolas desplazados de otras regiones impulsó la actividad agrícola, la generación de empleo y la infraestructura hídrica local.

Migración e inversión: La llegada de productores hortícolas desplazados de otras regiones impulsó la actividad agrícola, la generación de empleo y la infraestructura hídrica local.

Mil hectáreas por año

Este pueblo rionegrino de apenas mil habitantes, pasó de tener unas mil hectáreas bajo riego hace ocho años a casi ocho mil en la actualidad. Ese salto, sostenido casi enteramente por la inversión de productores privados, ya obliga al municipio a planificar infraestructura, educación, seguridad y hasta un parque industrial para una localidad que hasta hace poco se mantenía estable en su tamaño.

La transformación arrancó hace tres décadas y todavía no frena, según el intendente Evans. "Guardia está sufriendo una transformación importante. En los ochenta los campos eran noventa por ciento ovinos, y la localidad estaba ligada al trabajo de la esquila. Y después, en un momento, pasamos a la ganadería bovina. En la última década, esa transición derivó en la sistematización de tierras y el riego, sobre todo en los valles pegados al río”.

El municipio tiene dos valles próximos con potencial de riego. Uno hacia hacia Patagones, conocido como “La cuchilla”, con 19.000 hectáreas, y otro hacia Conesa de otras 15.000 hectáreas. Guardia Mitre está justo al medio.

La bisagra fue 2007, cuando llegó la electrificación desde Viedma por la margen norte, por la ruta 53: "ahí empezamos a regar con motores eléctricos", contó.

Ese salto vino en buena medida de los productores cebolleros, porque “lo que hace muchas veces es preparar toda la tierra, estar dos o tres años, y dejarle preparado el campo con los canales”. Las bomba s de riego y la instalación eléctrica usualmente las pone el productor. “Ahí empiezan a darse otros cultivos, como el maíz y la alfalfa", explicó Evans. El resultado, hoy, son esas entre siete mil y ocho mil hectáreas bajo riego: "hace ocho años no las teníamos: teníamos cerca de mil hectáreas, entre todos los puchitos, en todas las chacras", graficó.

Efecto dinamizador: La llegada de productores cebolleros fue clave para preparar el terreno, instalar infraestructura de riego e impulsar la transformación agrícola en la zona.

Efecto dinamizador: La llegada de productores cebolleros fue clave para preparar el terreno, instalar infraestructura de riego e impulsar la transformación agrícola en la zona.

El puntapié de los cebolleros

Parte de ese impulso llegó de productores desplazados desde la Corporación de Fomento del Valle Bonaerense del Río Colorado (CORFO). "Hace siete u ocho años, en el CORFO, la tierra se empezó a salinizar, y el río Colorado traía muy poca agua. Entonces muchos productores ligados a la horticultura se trasladaron al IDEVI y a Guardia Mitre", relató el intendente.

Esa expansión ya "trajo servicios, trajo trabajo; la verdad que no falta el trabajo en Guardia", resumió Evans. Lo que hasta acá corrió por cuenta de la inversión privada tiene ahora, por primera vez, un correlato estatal de fondo: la provincia tomó deuda para financiar siete obras, y una de ellas es la electrificación entre Conesa y Guardia Mitre. "Eso ya le va a dar infraestructura a todo el valle entero", aseguró, y estimó que la obra podría licitarse "a fin de año o el año que viene", una vez que el gobernador firme el convenio de financiamiento con el BID.

Visión de gestión: El intendente Miguel Evans analiza el impacto de la expansión bajo riego y proyecta las obras necesarias para acompañar el crecimiento de Guardia Mitre.

Visión de gestión: El intendente Miguel Evans analiza el impacto de la expansión bajo riego y proyecta las obras necesarias para acompañar el crecimiento de Guardia Mitre.

Crecimiento urbano y planificación

La expansión productiva ya se traduce en demanda de tierra urbana. "Ahora tenemos una obra de infraestructura eléctrica para noventa lotes, porque hay cantidad de gente pidiendo lotes para hacer su casa. Eso es palpable, se ve a simple vista que hay intenciones de quedarse", contó Evans. Buena parte de esa demanda llega de trabajadores rurales de otras provincias atraídos por la tranquilidad del pueblo y el río: "nos pasa muchas veces: viene gente de Santiago del Estero, y allá es tranquilo, y acá también ven que es tranquilo y lindo, que hay un río."

Para el intendente, ese crecimiento —hasta ahora traccionado por la inversión privada en tierra bajo riego— va a cambiarle la cara al pueblo en poco tiempo, y le impone al Estado una planificación que antes no hacía falta. "Yo creo que Guardia, dentro de diez y quince años, va a ser otro pueblo distinto. Y el Estado tiene que estar preparado para eso, porque es quien absorbe el crecimiento y los problemas del crecimiento: en educación, en seguridad, planificando muchas veces un parque industrial. Antes el pueblo estaba estabilizado en los mil habitantes; ahora, cuando se acelera y vienen más familias y más construcciones, también se acelera el ritmo de vida, tanto del funcionario como del vecino", cerró Evans.

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