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El INTA logró aumentar hasta 7 toneladas por hectárea el rendimiento de la papa con biofertilizantes

Ensayos realizados por especialistas del INTA en Tucumán demostraron que el uso de biofertilizantes mejora el rendimiento de la papa y optimiza la absorción de nutrientes.

La producción de papa temprana es una de las actividades agrícolas más importantes de Tucumán y representa una pieza clave dentro de las economías regionales del noroeste argentino. En este contexto, la búsqueda de tecnologías que permitan aumentar la productividad sin deteriorar los recursos naturales se convirtió en una prioridad para productores e investigadores. Frente a este desafío, especialistas del INTA lograron resultados alentadores al evaluar el uso de biofertilizantes formulados con bacterias del género Azospirillum sp. en cultivos de papa.

Los ensayos fueron realizados durante tres campañas consecutivas en lotes comerciales ubicados en la localidad de Los Sarmientos, en el departamento Río Chico, una de las zonas productivas más importantes del pedemonte tucumano. Allí, técnicos de la Agencia de Extensión Rural Aguilares y de la Estación Experimental Agropecuaria Famaillá analizaron el comportamiento de estos insumos biológicos aplicados en combinación con fertilización convencional en cultivos de la variedad Spunta, ampliamente utilizada en la región.

Los resultados obtenidos mostraron incrementos productivos de entre 4,8 y 6,9 toneladas por hectárea respecto de los lotes testigo, lo que representa un impacto económico significativo para los productores. Según indicaron los especialistas, la incorporación de biofertilizantes no solo permitió mejorar el rendimiento del cultivo, sino también optimizar el aprovechamiento de nutrientes y contribuir a la conservación de la calidad del suelo.

Cómo actúan los microorganismos beneficiosos

El biofertilizante utilizado en los ensayos está elaborado a base de Azospirillum sp., un grupo de microorganismos promotores del crecimiento vegetal que actúan favoreciendo el desarrollo radicular de las plantas y mejorando la absorción de nutrientes esenciales. Estas bacterias también ayudan a reducir pérdidas de fertilizantes por lixiviación o volatilización, procesos que suelen disminuir la eficiencia de los esquemas tradicionales de nutrición.

Rolando Quiroga, especialista del INTA Aguilares, destacó la importancia de estas innovaciones para una provincia donde la producción de papa ocupa miles de hectáreas y genera un fuerte movimiento económico. El técnico señaló que este tipo de tecnologías representan una oportunidad concreta para avanzar hacia sistemas productivos más eficientes, rentables y sostenibles.

La papa temprana es un cultivo intensivo que demanda elevadas cantidades de fertilizantes químicos para alcanzar buenos niveles de productividad. Sin embargo, el uso excesivo de estos insumos puede generar consecuencias negativas sobre las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo. En muchos casos, la degradación de la microbiología del suelo afecta la capacidad productiva a largo plazo y obliga a incrementar aún más las dosis de fertilización para mantener los rendimientos.

Papa INTA bio
Investigadores del INTA destacaron que los biofertilizantes representan una alternativa sustentable para aumentar la productividad de la papa y reducir el impacto de los fertilizantes químicos.

Investigadores del INTA destacaron que los biofertilizantes representan una alternativa sustentable para aumentar la productividad de la papa y reducir el impacto de los fertilizantes químicos.

Frente a esta situación, los biofertilizantes aparecen como una herramienta estratégica dentro de los modelos de intensificación sostenible. Este enfoque busca producir más alimentos utilizando los recursos de manera más eficiente y reduciendo el impacto ambiental de las prácticas agrícolas. En otras palabras, se trata de combinar productividad con sustentabilidad, una necesidad cada vez más importante en el actual escenario agropecuario.

Más productividad y menor impacto ambiental

Los especialistas remarcaron que los microorganismos beneficiosos presentes en los biofertilizantes pueden actuar de distintas maneras sobre las plantas. Además de mejorar la absorción de nutrientes, favorecen la generación de hormonas vegetales que estimulan el crecimiento y fortalecen el desarrollo de raíces, lo que permite una mejor exploración del suelo y una mayor tolerancia frente a situaciones de estrés.

Otro aspecto destacado del trabajo realizado por el INTA es que las evaluaciones se llevaron adelante en condiciones reales de producción y no únicamente en parcelas experimentales. Esto permitió validar la tecnología en sistemas comerciales, ofreciendo resultados más representativos y cercanos a la realidad de los productores de la región.

La adopción de bioinsumos viene creciendo en distintos sectores de la agricultura argentina y mundial, impulsada por la necesidad de reducir costos, mejorar la eficiencia y disminuir el impacto ambiental de los sistemas productivos. En este sentido, el caso de la papa en Tucumán se suma a otras experiencias exitosas que muestran el potencial de los microorganismos benéficos como aliados de la producción agropecuaria.

A futuro, los investigadores consideran que la integración de biofertilizantes con prácticas de manejo sustentable podría transformarse en una herramienta clave para sostener la competitividad del cultivo de papa y preservar los recursos naturales. Los resultados preliminares obtenidos en Tucumán consolidan el potencial de estas tecnologías y abren nuevas perspectivas para una agricultura más eficiente y amigable con el ambiente.

Con este tipo de investigaciones, el INTA continúa promoviendo alternativas innovadoras orientadas a mejorar la productividad agrícola sin descuidar la salud de los suelos, un recurso fundamental para garantizar la sostenibilidad de las economías regionales y el abastecimiento de alimentos en el país.

FUENTE: INTA con aportes de Redacción +P

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