De acuerdo con los estados financieros correspondientes al primer trimestre del año, la empresa contaba con 240 hectáreas destinadas a cerezos, una reducción respecto de las 260 hectáreas registradas en igual período del año anterior. En contraste, la superficie total cultivada por Hortifrut alcanza las 4.234 hectáreas, de las cuales 3.390 hectáreas corresponden a arándanos, el principal cultivo de la compañía. En ese contexto, las cerezas representaban apenas el 5,6% del total de su superficie agrícola. Del total de terrenos cultivados, 2.275 hectáreas son de propiedad de la empresa y 1.959 hectáreas son arrendadas.
La rentabilidad inclinó la balanza
La decisión se produce pese a que Hortifrut, actualmente con sede corporativa en Irlanda, registró un sólido desempeño operacional durante el primer trimestre del año. La compañía obtuvo un beneficio operativo de US$53,4 millones y alcanzó ingresos por US$392 millones, cifra prácticamente idéntica a la obtenida en el mismo período del año anterior.
Sin embargo, el negocio de las cerezas continuó siendo la única unidad con resultados negativos. Entre enero y marzo, esta división generó ingresos por US$13,9 millones, superiores a los US$9,9 millones registrados en igual período del año pasado. No obstante, los costos de producción ascendieron a US$17,2 millones, superando ampliamente las ventas. En consecuencia, la operación cerró el trimestre con pérdidas por US$3,3 millones. Un año antes, los costos habían alcanzado US$13,7 millones frente a ingresos de US$9,9 millones, generando pérdidas por US$3,8 millones.
El desempeño financiero de esta unidad habría sido uno de los principales factores detrás de la decisión estratégica de abandonar la producción directa de cerezas. La empresa aseguró que el proceso se está desarrollando de manera gradual y responsable, con el objetivo de reducir el impacto sobre los trabajadores y los equipos vinculados a esta actividad.
"Estamos gestionando este asunto de manera ordenada y responsable, esforzándonos por minimizar el impacto, en particular sobre las personas y los equipos involucrados en estas operaciones", señaló la compañía en la comunicación enviada a sus productores asociados.
La familia fundadora mantendrá presencia en el negocio
Pese al retiro de Hortifrut como operador directo, el negocio de las cerezas no desaparecerá completamente del grupo empresarial. Según los antecedentes revelados durante la última junta general de accionistas, la familia fundadora, Moller Opazo, continuará vinculada a esta actividad mediante empresas relacionadas, aunque con una operación de menor escala.
La firma anunció el cierre de su operación directa de cerezos en Chile y comenzó el traspaso de huertos y contratos de administración como parte de su proceso de reorganización.
Entre las operaciones informadas figura la venta del huerto de cerezas de 30,52 hectáreas ubicado en Virquenco a Inversiones IMG Ltda., sociedad vinculada a los directores Nicolás Moller, Víctor Moller y Francisca Moller. Asimismo, Hortifrut arrendó a la misma empresa el predio Santa Rosa, que cuenta con 13,52 hectáreas de cerezos y 31,5 hectáreas de arándanos.
Además, la compañía transfirió a Inversiones IMG los derechos de administración del huerto de cerezas Santa Lucía, con una superficie de 21,61 hectáreas, y del huerto de arándanos Virquenco, de 40,21 hectáreas, ambos ubicados en las regiones de Ñuble y Biobío.
Con esta reorganización, Hortifrut profundiza su estrategia de especialización en el mercado global de los berries, segmento en el que mantiene una posición de liderazgo internacional y concentra la mayor parte de sus inversiones productivas. El cierre de su operación directa en cerezas refleja el ajuste de su portafolio hacia negocios con mayor rentabilidad y mejores perspectivas de crecimiento, en un escenario donde la eficiencia operacional y la focalización en sus principales activos se han convertido en factores clave para la industria agroexportadora.
FUENTE: La Tercera con aportes de Redacción +P.