rosa mosqueta

La batalla contra la rosa mosqueta: Ganaderos neuquinos buscan soluciones

El forraje es clave para el campo, pero está amenazado por la rosa mosqueta que forma muros y bloquea el paso del ganado a los mallines.

Lo que comenzó como una charla técnica de un docente de la Facultad de Ciencias Agrarias de Cinco Saltos, derivó en la espontánea exposición de varios ganaderos neuquinos sobre el avance de un arbusto que de manera inexorable avanza sobre sus pastizales: La rosa mosqueta o rosa rubiginosa. Conocida por su fruto y sus derivados, crece de manera indiscriminada. “Salen plantas de la bosta”, dijo una mujer del campo neuquino que ya no sabe qué hacer para cuidar su bien más preciado como ganadera: Los mallines.

La rosa mosqueta tiene la particularidad de reproducirse con facilidad. Ya sea por las semillas, que diseminan por todo el campo las vacas luego de pastorear los delicados frutos, y por gajos o esquejes, que se desprenden si se intenta su remoción mediante métodos mecánicos, como el uso de palas retroexcavadoras para removerlas de raíz. Esta última viene siendo una de las prácticas frecuentes en la cordillera neuquina.

Por eso la posibilidad de usar drones, con cargas de algún herbicida o combinación de ellos, asoma por estos días como una posibilidad muy atractiva, porque se evita la reproducción por gajos de cualquier ataque frontal a esta plaga.

Rosa mosqueta avanza inexorable sobre mallines neuquinos y amenaza el pastoreo ganadero.

Rosa mosqueta avanza inexorable sobre mallines neuquinos y amenaza el pastoreo ganadero.

Por toda la cordillera

En Río Negro también existen problemas derivados de este arbusto, porque está condicionando vastas zonas de pastoreo en la zona ganadera de El Manso, que se ubica entre Bariloche y El Bolsón.

En Neuquén, se comienza a percibir su avance desde Villa La Angostura y se reportan diseminaciones en Chos Malal también.

La urgencia es tal que, durante la exposición del docente de la cátedra de “Terapéutica”, Leandro Pisano, los productores preguntaron por los costos y si era muy complejo aprender a volarlos, para poner manos a la obra para preservar un capital muy sensible como son los mallines.

Pisano recomendó que el primer paso sea la realización de un mapeo previo, que se hace generalmente con un dron más pequeño, para ajustar las aplicaciones en las zonas más comprometidas.

“El problema es que se va haciendo cada vez más tupido, se cierra arriba, y a partir de ese momento, ya no pueden entrar los animales a los mallines”, destacó otra mujer que ve como en su campo la rosa mosqueta avanza sobre la planicie: “Se hacen como islas, son manchones en el medio del campo”, explicó.

Pisano recomienda mapeo previo con dron pequeño para enfocar las aplicaciones críticas.

Pisano recomienda mapeo previo con dron pequeño para enfocar las aplicaciones críticas.

Aplicaciones aéreas

El ataque más efectivo, según se desprendió de la charla, es mediante el uso de fitosanitarios. La única referencia del costo operativo de un dron profesional es el Alto Valle. Tienen la particularidad de que a todos los operan de noche y el costo es de 45 dólares (o $68.000) por hectárea.

Según un antiguo relevamiento realizado por el Consejo Federal de Inversiones (CFI), publicado bajo la carátula “Estudio de mallines en el oeste neuquino”, en Neuquén fueron identificadas 160.000 hectáreas de mallines, distribuidas principalmente en la franja cordillerana y el piedemonte. Los departamentos con mayor concentración de estas áreas húmedas son Ñorquín, Huiliches, Minas, Loncopué y Picunches.

La pregunta que cruzó el salón de conferencias de la Sociedad Rural de Neuquén fue: ¿Vale la pena comprar un dron?

Drones con herbicidas emergen como solución para evitar la reproducción por esquejes.

Drones con herbicidas emergen como solución para evitar la reproducción por esquejes.

Recomendaciones

Para Pisano, son varios los aspectos a tener en cuenta. Primero es bajar la altura de operación, para evitar que, por deriva del viento, el producto llegue a zonas no deseadas. Luego, consideró necesario “trabajar en el preparado para que gota sea más pesada”, sobre todo en el aspecto de la densidad. Aclaró además que la “calidad de agua es clave en el uso de herbicidas”.

Luego es necesario trabajar el dron en base a pronósticos del clima lo más próximos y ajustados posible. Y como al dron se lo puede programar, se le pueden cargar las coordenadas en las zonas más afectada para que realice aplicaciones focalizadas.

El docente además recomendó a los productores “estar atentos al estado fenológico” de la rosa mosqueta antes de hacer aplicaciones, porque se deben efectuar “antes de que florezca. No en cualquier momento”.

Uno de los impedimentos es la expansión que tienen el uso de estos aparatos. Pasaron de unos 90 hace 4 años, a casi 4.000 operativos, sobre todo para uso agrario. Por lo tanto, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), tiene todos sus cursos agotados, y ahora son las empresas distribuidoras de drones las que enseñan a volarlos.

El asunto parece simple, pero a un dron mini de reconocimiento que, puesta en torno a los 6.000 dólares, “hasta un pájaro se lo puede llevar y no lo ves más”, dijo el especialista. Y como estaban hablando de pájaros, otro productor advirtió que, en Neuquén, los pájaros que picotean la bosta de las vacas, también son responsables de que la diseminación de semillas sea cada vez más preocupante.

El ataque debe realizarse antes del verano, porque en condiciones de baja humedad y calor, las plantas cierran los poros y no absorben las aplicaciones.

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