Demostraciones de esquila, manejo a campo y acondicionamiento de lana marcaron el encuentro realizado el 10 de octubre en Gobernador Gregores.
Una experiencia en Santa Cruz, mostró las posibilidades del manejo y la esquila del guanaco, una de las especies autóctonas del país.
“El guanaco no tiene techo”, asegura un joven productor de Santa Cruz que apuesta a desarrollar el aprovechamiento económico de este animal. Con paciencia, alimentación y dedicación, logró acostumbrar a diferentes ejemplares de guanaco al contacto con las personas, colocarles bozales y esquilarlos para obtener su fibra.
Su experiencia refleja una búsqueda que empieza a ganar espacio en la agenda productiva regional: convertir un recurso natural en una oportunidad de trabajo y generación de ingresos.
La iniciativa se vincula con un debate que atraviesa a la Patagonia: el crecimiento de las poblaciones de guanacos y su convivencia con la ganadería ovina, en ambientes donde el agua y los pastizales son recursos limitados.
Frente a ese escenario, el aprovechamiento de la fibra aparece como una alternativa para agregar valor, diversificar la producción y promover un manejo sustentable.
El sábado 10 de octubre, la Estancia La Angostura, en Gobernador Gregores, fue sede de la Primera Jornada del Guanaco, un encuentro que reunió a productores, artesanos, especialistas y autoridades para compartir experiencias sobre las posibilidades productivas de la especie.
Durante la actividad se realizaron demostraciones de esquila, técnicas de manejo a campo y acondicionamiento de lana, además de charlas sobre fibras finas, comercialización y potencial productivo. La propuesta buscó acercar conocimientos y poner en discusión las condiciones necesarias para desarrollar una actividad que todavía tiene mucho camino por recorrer.
El encuentro contó con la presencia del presidente del Consejo Agrario Provincial, Hugo Garay, y de la intendenta de Gobernador Gregores, Carina Judith Bosso, entre otras autoridades. También fueron reconocidos los fundadores de Nativa Guanacos SAS por su trabajo pionero en el aprovechamiento sustentable y por su clasificación a la instancia nacional del Concurso Emprendimiento Argentino 2026.
La experiencia del joven productor pone el foco en una de las principales particularidades de esta actividad: el manejo de un animal silvestre requiere tiempo, conocimientos y condiciones adecuadas. “Hay que tener paciencia y dedicarles tiempo, temprano en la mañana les doy comida y los largamos al campo”, explicó al describir el proceso con el que consiguió acostumbrar a los ejemplares y avanzar con la esquila.
Su planteo es que la fibra no debe quedar al margen de las oportunidades económicas del territorio. “Hay que darle importancia y sacarle plata al guanaco”, sostiene, con una mirada que también contempla el aprovechamiento de la carne.
La fibra de guanaco se distingue por su finura y representa una materia prima con potencial para la elaboración de prendas y productos textiles de mayor valor agregado. Sin embargo, desarrollar una cadena comercial requiere resolver cuestiones vinculadas con la obtención, el acondicionamiento, la transformación y la venta, además de garantizar la trazabilidad y el cumplimiento de las normas vigentes.
El desafío es que el aprovechamiento económico sea compatible con la conservación de la especie y el bienestar animal. La captura, el manejo y la esquila deben realizarse bajo protocolos autorizados, con criterios técnicos y controles que aseguren la sustentabilidad de la actividad.
En una región donde la ganadería ovina forma parte de la historia y la economía rural, explorar nuevas alternativas también implica pensar cómo se utilizan los recursos disponibles en ambientes frágiles.
La fibra de guanaco aparece así como una posibilidad para generar valor desde el territorio, siempre que su desarrollo combine conocimiento, regulación y oportunidades reales de comercialización.
FUENTE: Gobierno Provincia de Santa Cruz / Patricia Pérez - Punta Buque
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