El nuevo perfil del consumidor en EE.UU.: 7 claves que impulsarán la venta de frutas y verduras en 2026
El informe Fresh Trends 2026 muestra por qué los hombres y los jóvenes presentan el perfil de consumidor de poder.
El mercado de frutas y verduras en Estados Unidos se encuentra ante un punto de inflexión. Lejos de tratarse de un sector estático, dominado únicamente por el precio y la estacionalidad, el consumo de productos frescos está experimentando cambios profundos impulsados por nuevas actitudes, generaciones emergentes y una redefinición clara del concepto de valor. Así lo revela el informe anual Fresh Trends 2026, elaborado por The Packer, una de las referencias más influyentes de la industria hortofrutícola a nivel internacional.
De acuerdo con el estudio, el éxito comercial en los próximos años ya no dependerá exclusivamente de ofrecer precios bajos, sino de comprender quiénes son los nuevos “compradores de poder” y cómo toman sus decisiones. El consumidor estadounidense de 2026 es más diverso, más exigente y más consciente del vínculo entre alimentación, salud y estilo de vida. En este contexto, el informe identifica siete claves estratégicas que marcarán el rumbo de las ventas de frutas y verduras.
Los nuevos consumidores
Uno de los hallazgos más llamativos es el ascenso del hombre como “Power Shopper”. Tradicionalmente relegados a un papel secundario en la compra de alimentos frescos, los consumidores masculinos están ganando protagonismo, especialmente en categorías diferenciadas. Según los datos del informe, los hombres compran más productos orgánicos, variedades premium —como fresas de alta gama— y artículos de valor añadido que las mujeres. Además, muestran una mayor disposición a pagar precios más altos cuando perciben calidad superior, sabor distintivo o beneficios funcionales claros, lo que obliga a repensar tanto la comunicación como el surtido en tienda.
En paralelo, la Generación Z y los Millennials se consolidan como exploradores de la experiencia. Para los consumidores menores de 45 años, la sección de frutas y verduras no es solo un espacio funcional, sino un lugar de descubrimiento culinario. Estas generaciones lideran la compra de especialidades como arándanos jumbo, pimientos dulces diseñados para snacks y hongos exóticos. Su interés por lo local, lo innovador y lo visual impulsa a los minoristas a renovar surtidos y presentaciones, convirtiendo el punto de venta en una experiencia que también se proyecta en redes sociales.
Otro fenómeno destacado es el renacimiento de la banana. A pesar de ser uno de los productos más tradicionales del carrito de compra, la banana vive un auge notable. Con una penetración del 92% en los hogares estadounidenses, se ha consolidado como el snack funcional por excelencia. Su consumo está estrechamente ligado a rutinas activas y saludables, integrándose en batidos de proteínas y combinaciones con suplementos deportivos, lo que refuerza su imagen como “combustible” natural para el cuerpo.
De productos básicos a soluciones de valor
El informe también subraya que el mercado orgánico se está rejuveneciendo. Aunque los productos convencionales siguen dominando en volumen, el segmento orgánico demuestra una notable resiliencia, impulsada principalmente por los millennials y por hombres altamente comprometidos. De hecho, existe un grupo de consumidores masculinos “superleales” dispuestos a pagar hasta un 50% más por productos orgánicos, el doble de la prima que aceptan las mujeres, lo que abre oportunidades claras para estrategias de segmentación más precisas.
En cuanto a los canales de venta, las grandes cadenas dominan el mercado orgánico. Walmart y Target se han convertido en los principales destinos para este tipo de productos, concentrando casi la mitad de los compradores. Esta preferencia es aún más marcada entre la Generación Z, donde cerca del 60% elige estas grandes superficies para adquirir alimentos percibidos como limpios, accesibles y sostenibles.
Otra de las claves que destaca Fresh Trends 2026 es que el valor ya no se define únicamente por el precio bajo. Para el consumidor actual, y especialmente para el de 2026, el verdadero valor está asociado a la funcionalidad, la salud y la versatilidad. Se buscan alimentos que aporten fibra, proteínas y beneficios digestivos, capaces de adaptarse a distintos momentos del día y a estilos de vida cada vez más activos. El precio sigue siendo relevante, pero ha dejado de ser el único argumento decisivo en el punto de venta.
Finalmente, el sector avanza de los “commodities” a las soluciones de comida. Con casi el 80% de las calorías consumidas dentro del hogar, la gran oportunidad para productores y minoristas está en ofrecer soluciones completas de alimentación. El marketing evoluciona desde mostrar una hortaliza aislada hacia enseñar cómo ese producto facilita el meal prepping, una práctica en crecimiento que combina conveniencia, planificación y nutrición.
Para capitalizar estas tendencias, los expertos recomiendan adaptar la comunicación comercial: incluir más perfiles masculinos en la publicidad, crear exhibiciones visualmente atractivas pensadas para el entorno digital de los jóvenes y posicionar productos cotidianos —como plátanos, uvas o manzanas— junto a suplementos deportivos, reforzando así su valor funcional. El mensaje es claro: comprender al nuevo consumidor será la clave para crecer y diferenciarse en el competitivo mercado de frutas y verduras de los próximos años.
Fuente: Fresh Trends 2026, The Packer y aportes de la Redacción +P.
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