Tractores y protestas en Estrasburgo: agricultores de Europa dice no al acuerdo UE-Mercosur
Miles de agricultores de toda Europa se movilizan ante el Parlamento Europeo para frenar la ratificación del tratado.
La oposición al tratado de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y los países del Mercosur vuelve este martes al centro del debate político europeo con una movilización masiva de agricultores frente a la sede del Parlamento Europeo en Estrasburgo. La protesta, convocada por la Federación Nacional de Sindicatos de Explotadores Agrícolas (FNSEA), busca frenar la ratificación de un acuerdo que, según el sector, supondría “un nuevo golpe” para la agricultura comunitaria.
El presidente de la FNSEA, Arnaud Rousseau, aseguró que miles de agricultores procedentes de distintos países de la UE tenían previsto concentrarse en la ciudad alsaciana para expresar su rechazo al tratado firmado con Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay. En declaraciones concedidas al diario Le Figaro, Rousseau advirtió de que la ratificación del acuerdo implicaría una presión adicional sobre los precios agrícolas, en un contexto ya marcado por la fragilidad económica de numerosas explotaciones europeas.
Presión sobre los precios y sectores sensibles
Según las previsiones del sindicato agrícola francés, más de 700 tractores y alrededor de 4.000 agricultores llegados de toda Europa participaron en la movilización, trasladando a las instituciones comunitarias el pulso que el sector mantiene desde hace semanas con el Gobierno francés. La elección de Estrasburgo responde a su papel como sede del Parlamento Europeo, una de las instancias clave que deberán pronunciarse sobre la ratificación del acuerdo.
Rousseau subrayó que, pese a la firma del tratado el pasado sábado, el proceso de ratificación aún debe superar varias etapas institucionales dentro de la UE, entre ellas una votación en la Eurocámara. En este sentido, afirmó que incluso entre quienes apoyan el acuerdo existen “dudas sobre su marco jurídico”, lo que, a su juicio, debería conducir a una revisión más profunda del texto.
Uno de los puntos que genera mayor inquietud entre los agricultores es la cláusula de reequilibrio incluida en el tratado. El presidente de la FNSEA la calificó de “extremadamente peligrosa”, ya que permitiría establecer compensaciones económicas si la introducción de nuevas normas sociales o medioambientales en la UE afectara al comercio con los países del Mercosur. Según Rousseau, esta disposición podría limitar la capacidad de la Unión para reforzar sus estándares sin exponerse a represalias comerciales.
El impacto sobre sectores sensibles constituye otro de los ejes centrales de la protesta. Rousseau alertó de un “riesgo real” para los precios de los cortes más nobles de la carne de vacuno, al considerar que la entrada de productos procedentes de países con menores costes de producción podría provocar una caída significativa de los precios en el mercado europeo. Este escenario, advirtió, pondría en peligro la sostenibilidad económica de muchas explotaciones ganaderas.
Críticas al modelo de acuerdos comerciales de la UE
El dirigente sindical también expresó su preocupación por el sector del etanol. Según explicó, el acuerdo prevé la entrada en la UE de un volumen equivalente al 10 % de la producción europea, una cifra que, de concretarse, podría generar “una desestabilización del mercado”. Para los agricultores, esta situación supondría un nuevo factor de incertidumbre en un sector ya sometido a fuertes tensiones.
Más allá del contenido específico del tratado con Mercosur, Rousseau insistió en que este acuerdo no debe analizarse de forma aislada. En su opinión, es imprescindible evaluar los efectos acumulados de los distintos acuerdos comerciales firmados por la Unión Europea en los últimos años. “Han debilitado a varios sectores agrícolas”, afirmó, señalando que la apertura de mercados no siempre ha ido acompañada de medidas de protección suficientes para los productores europeos.
La movilización en Estrasburgo se produce en un contexto de creciente malestar en el campo europeo, donde los agricultores denuncian una combinación de precios bajos, aumento de los costes de producción y exigencias regulatorias cada vez más estrictas. Frente a esta situación, organizaciones como la FNSEA reclaman que las políticas comerciales de la UE integren de manera más equilibrada los objetivos económicos, sociales y medioambientales.
Con la protesta frente al Parlamento Europeo, el mensaje del sector agrícola es claro: la ratificación del acuerdo UE-Mercosur no será un trámite discreto. Los agricultores esperan que su movilización influya en el debate político y que las instituciones europeas reconsideren un tratado que, según advierten, podría comprometer el futuro de la agricultura en la Unión Europea.
Fuente: EFEAgro con aportes de Redacción +P.
En esta nota









