2025: Millennials 31 %, Boomers 26 %. El cambio de guardia en el vino de EE.UU. ya es oficial”.
¿Los jóvenes que “no beben alcohol” están salvando el vino… o condenándolo? El estudio definitivo de 2025 revela la verdad que la industria temía y necesitaba.
El Wine Market Council (WMC) acaba de publicar los resultados de su 2025 U.S. Wine Consumer Benchmark Segmentation Survey, el estudio más antiguo, grande y respetado del consumo de vino en Estados Unidos (iniciado en 1997 y repetido cada 1-2 años). Con una muestra récord de casi 5.000 adultos mayores de 21 años perfectamente balanceada según datos del censo (edad, ingresos, género, educación y origen étnico), los números marcan un punto de inflexión histórico:
Los datos muestran que el relevo generacional ya ocurrió.
Aunque millennials y Gen Z aumentan su peso y frecuencia, el porcentaje de adultos en edad legal que toman vino al menos cada 2-3 meses cayó del 34% al 29%. Traducido a personas: 76 millones de consumidores activos, 9 millones menos que hace solo dos años.
“La mayor erosión no está en los jóvenes, sino en los baby boomers mayores de 60 años que, por razones obvias de edad y salud, están reduciendo o abandonando el consumo”, explicó Christian Miller, director de investigación del WMC.
Los millennials están entrando en su década de mayor poder adquisitivo (bodas, hijos, hipotecas, ingresos pico), pero traen reglas distintas:
Liz Thach, presidente del WMC, lo resume sin rodeos: “Es la mayor llamada de atención en 30 años de estudios. Si no comunicamos sabor, estilo y contenido de forma cristalina, seguirán eligiendo otras categorías.”
Las preferencias de las nuevas generaciones están cambiando por completo el panorama vitivinícola en Estados Unidos, según los datos de 2025. Los millennials, que ya representan el 31% del mercado, apuestan por Merlot, Pinot Noir, Chardonnay y Moscatel, con un claro protagonismo del rosé y, especialmente, del sweet rosé, y coronan al Prosecco como su espumoso favorito.
Por su parte, la Generación Z —con un 14% que crece rápidamente— se inclina por Garnacha, Chardonnay y Moscatel, convierte el rosé y el sweet rosé en auténticas estrellas y consume espumosos estadounidenses, Cava y Champagne en proporciones muy superiores a cualquier generación anterior.
En resumen, tanto millennials como Gen Z beben mucho más vino espumoso que los boomers y la Gen X, marcando un giro definitivo hacia estilos más frescos, versátiles y fáciles de disfrutar.
El cambio más inesperado: más del 40% de los consumidores ahora elige vino porque “hace las ocasiones más especiales”, desplazando el histórico motivo de “relajación en casa después del trabajo”. “La copa de vino con la cena de martes ha prácticamente desaparecido entre los menores de 45 años”, advierte Thach.
En este punto, de acuerdo a los datos, el bienestar es el nuevo filtro de decisión:
Fuente: winemarketcouncil con aportes de +P
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