El mapa que está transformando la agricultura de Argentina
El INTA ha analizado seis años de datos agrícolas en Argentina para revelar patrones sorprendentes en la rotación de cultivos. ¿Cuáles son los datos sobresalientes?
Sabías que la forma en que rotamos cultivos puede determinar el futuro de la agricultura? Un estudio reciente del Instituto de Clima y Agua del INTA analizó seis años de datos satelitales (2018-2024) para mapear los cambios en los cultivos de Argentina. Los resultados muestran que la rotación de maíz y soja es una práctica común, y los cereales están ganando terreno. ¿Qué significa esto para la sustentabilidad y la economía del campo? Aquí te lo contamos.
¿Qué es el Mapa Nacional de Cultivos? Se trata de una herramienta innovadora que usa imágenes de satélites como Landsat y Sentinel para mostrar qué se siembra en Argentina. Este estudio revisó las campañas de 2018/2019 a 2023/2024, identificando patrones agrícolas con datos públicos disponibles en INTA.GEO y otros repositorios. Es como una radiografía del campo argentino, accesible para todos.
Rotación de cultivos, el secreto
El análisis revela que la rotación de cultivos es una práctica extendida. Las combinaciones más frecuentes son maíz-soja y trigo/soja. "La rotación mantiene el suelo sano y asegura la producción a largo plazo", explica Diego De Abelleyra, investigador del INTA.
Sin embargo, en zonas cercanas a puertos y centros de acopio, la soja domina, lo que podría indicar menos diversificación.
Maíz vs. soja: una competencia en el campo
La soja sigue siendo la reina de los cultivos, pero el maíz está creciendo en áreas como el oeste de la Región Pampeana y el noreste de Santiago del Estero, donde llueve menos. "El maíz, segundo cultivo más sembrado, es un buen signo de rotación", dice De Abelleyra. En cambio, la soja se concentra cerca de centros logísticos, aprovechando menores costos de transporte.
El estudio midió la "intensidad de siembra", es decir, cuántos cultivos se hacen por año en una parcela. Solo el 36% de las áreas agrícolas tuvo un cultivo anual, sobre todo en zonas secas como Salta o el oeste pampeano. En regiones húmedas, los dobles cultivos (como trigo y soja) son más comunes, aprovechando al máximo la tierra.
El futuro de la agricultura argentina
Gracias a los satélites, hoy podemos ver la agricultura como nunca antes. "Estos datos nos dan una visión objetiva y repetible de cómo producimos", destaca De Abelleyra. Además, esta transparencia podría certificar prácticas sustentables, algo que los mercados globales valoran cada vez más.
Este análisis no solo muestra el presente, sino que señala el camino a seguir. Identificar zonas con monocultivo o poca rotación ayuda a crear políticas públicas para un campo más diverso y sostenible. "Argentina podría ser un ejemplo mundial si usamos bien esta información", asegura De Abelleyra.
La rotación de cultivos es mucho más que una técnica: es una apuesta por un futuro agrícola sostenible y competitivo. Con herramientas como el Mapa Nacional de Cultivos, Argentina está liderando el uso de tecnología para producir mejor.
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