Brasil dispara sus exportaciones de manzana con un salto del 180% interanual
Las colocaciones externas superaron las 20.800 toneladas en el primer cuatrimestre de 2026, aunque aún se mantienen por debajo del promedio de los últimos cinco años.
Las exportaciones de manzana de Brasil durante los primeros cuatro meses de 2026 muestran un comportamiento mixto que combina un fuerte crecimiento interanual con una performance todavía moderada en comparación con su trayectoria reciente. Según datos preliminares de comercio exterior, las colocaciones externas totalizaron poco más de 20.800 toneladas, lo que representa un salto del 180% respecto del mismo período de 2025, cuando se habían exportado apenas 7.400 toneladas.
El repunte, en términos interanuales, resulta significativo y confirma una recuperación del dinamismo exportador del sector frutícola brasileño. Sin embargo, al ampliar la mirada temporal y comparar estos resultados con el promedio de las últimas cinco campañas (2021–2025), la fotografía cambia: las exportaciones del primer cuatrimestre de 2026 aún se ubican un 14% por debajo del nivel medio registrado en ese período.
Se trata de una dualidad que la industria interpreta con cautela. Por un lado, hay señales claras de recuperación respecto de los años más débiles; por otro, todavía no se alcanza una consolidación plena en términos de desempeño histórico.
Los registros actuales provienen de información del sistema oficial de comercio exterior, COMEX STAT, el organismo estadístico de Brasil encargado de consolidar las cifras de exportación. Sin embargo, las autoridades advierten que los datos de abril aún son provisorios, ya que podrían faltar algunos días de registro que, una vez cargados, ajustarían levemente el total final del período.
Aun así, los analistas coinciden en que la tendencia general ya es visible: una recuperación sostenida de las exportaciones de manzana brasileña, particularmente en comparación con las dos campañas anteriores, que habían mostrado niveles de actividad mucho más bajos.
Factores productivos detrás del repunte
El principal motor detrás de este crecimiento exportador es el comportamiento de la cosecha 2026. De acuerdo con estimaciones de la industria, la campaña actual se caracterizó por un mayor volumen de producción, acompañado de una mejora sustancial en la sanidad y calidad de la fruta.
Este factor fue determinante para que una parte relevante del volumen cosechado pudiera destinarse al mercado externo, sin comprometer el abastecimiento interno, un aspecto clave en la estrategia comercial del sector frutícola brasileño.
Desde la Asociación Brasileña de Productores de Manzanas (ABPM) se había proyectado previamente una cosecha total en el rango de 1,05 a 1,1 millones de toneladas, lo que implicaría un crecimiento promedio del orden del 10% al 15% respecto de campañas anteriores. Más allá del incremento en volumen, lo más relevante, según la entidad, es la mejora cualitativa del producto, con mejores calibres y condiciones sanitarias.
Este avance está directamente vinculado a factores climáticos favorables. Las principales regiones productoras de manzanas en Brasil registraron precipitaciones adecuadas en momentos críticos del desarrollo del cultivo, lo que permitió un óptimo aporte hídrico que impactó positivamente en la calidad final de la fruta.
En el contexto regional, el desempeño brasileño también adquiere relevancia. En el mismo período analizado, las exportaciones de manzana de Argentina apenas alcanzaron las 18.000 toneladas. No obstante, este volumen también responde a una caída significativa en la cosecha de variedades rojas durante la campaña actual.
La comparación entre ambos países permite dimensionar la creciente importancia de Brasil como actor exportador, aunque aún dentro de un mercado global altamente competitivo y dependiente de factores climáticos, logísticos y sanitarios.
India: el nuevo eje del comercio brasileño de manzanas
Uno de los cambios más relevantes en la estructura exportadora de Brasil es la consolidación de la India como principal destino de sus manzanas. En los primeros cuatro meses de 2026, las exportaciones hacia ese país superaron las 11.600 toneladas, lo que representa cerca del 60% del total exportado.
Este fenómeno marca un giro significativo en la geografía comercial del producto. La gráfica de comercio exterior muestra con claridad cómo India ha ganado participación de forma acelerada en los últimos años, impulsada por cambios regulatorios y por la expansión de su demanda interna.
En enero de 2025, India implementó nuevas normativas fitosanitarias para la importación de frutas frescas, con el objetivo de reforzar el control sanitario y evitar la introducción de plagas. Aunque estas exigencias fueron más estrictas, no frenaron el flujo comercial, sino que ordenaron y formalizaron aún más el acceso al mercado.
A ello se sumó la profundización del vínculo comercial tras acuerdos internacionales que ampliaron la apertura del mercado indio a proveedores externos, entre ellos Brasil.
Un mercado en expansión estructural
India, con una población superior a los 1.400 millones de habitantes, representa uno de los mercados de consumo más dinámicos del mundo. Aunque produce alrededor de 2,4 millones de toneladas de manzanas al año, su producción interna no logra satisfacer la demanda creciente, impulsada por la mejora del poder adquisitivo en la última década.
Esta brecha estructural entre oferta y demanda convierte al país en un destino estratégico para exportadores del hemisferio sur.
Históricamente, sin embargo, la configuración del mercado era diferente. Hace una década, Bangladesh ocupaba un rol central como principal destino de las exportaciones brasileñas de manzana. Ese país, ubicado al este de India en la bahía de Bengala, con cerca de 180 millones de habitantes, concentraba buena parte de la demanda regional.
Con los cambios regulatorios en India y su creciente apertura, el flujo comercial se reorientó progresivamente hacia ese mercado de mayor escala.
En campañas anteriores, otros destinos como Irlanda también tuvieron participación relevante. En 2017, por ejemplo, las exportaciones hacia ese país superaron las 3.300 toneladas durante el primer cuatrimestre, según registros históricos.
Perspectivas: recuperación, pero sin récords
De cara al resto del año, las perspectivas para las exportaciones brasileñas de manzana son moderadamente optimistas. Todo indica que el país consolidará una recuperación interanual significativa, aunque sin alcanzar los niveles extraordinarios observados en 2021, cuando una sobreoferta interna llevó las exportaciones por encima de las 60.000 toneladas.
Los analistas del sector coinciden en que el desempeño de 2026 probablemente se ubique en niveles similares a las campañas de 2022 y 2023, reflejando una normalización del mercado tras años de alta volatilidad.
En síntesis, Brasil atraviesa una fase de recomposición exportadora en su industria de manzanas: con un fuerte crecimiento respecto de los últimos dos años, impulsado por mejores condiciones productivas y una demanda internacional en transformación, pero aún sin recuperar los picos históricos que marcaron etapas excepcionales de su comercio exterior frutícola.
FUENTE: COMEX STAT, ABPM y aportes de Redacción +P.
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