manzanas

El inesperado repunte de manzanas y kiwis que da oxígeno al agro chileno

Mientras las cerezas y las uvas registran caídas en sus exportaciones, las manzanas y los kiwis muestran un crecimiento que ayuda a equilibrar, en parte, el desempeño de la fruticultura chilena.

La exportación de frutas frescas continúa consolidándose como el principal motor del sector agropecuario chileno, incluso en un escenario internacional marcado por ajustes en la demanda y una desaceleración de los mercados tradicionales. Así lo revela el más reciente informe elaborado por el departamento de Inteligencia de Mercado de ProChile, que destaca la capacidad de adaptación de la industria frutícola para mantener su relevancia económica a través de la diversificación de productos y destinos comerciales.

Durante los primeros cinco meses del año, las frutas frescas mantuvieron una posición dominante dentro de la canasta exportadora agrícola del país. Aunque varias especies registraron retrocesos en sus niveles de ingresos, el crecimiento experimentado por otros cultivos permitió equilibrar el desempeño general del sector y reafirmar el peso estratégico de la fruticultura para la economía nacional.

Las cerezas siguen liderando las exportaciones

Las cerezas frescas volvieron a liderar ampliamente el ranking de exportaciones agrícolas chilenas. Entre enero y mayo generaron retornos por 1.334 millones de dólares, cifra que, si bien representa una disminución del 40,5% respecto al mismo período del año anterior, mantiene a este producto como el principal referente exportador del agro chileno. La relevancia del sector cerecero también se refleja en la participación de 283 empresas exportadoras, lo que evidencia su impacto en la generación de empleo y desarrollo económico en diversas regiones productoras.

En segundo lugar se ubicaron las uvas frescas, con envíos valorizados en 838 millones de dólares. Este producto experimentó una caída más moderada del 9,5%, una variación similar a la observada en los arándanos frescos, que alcanzaron exportaciones por 335 millones de dólares durante el período analizado.

Sin embargo, uno de los aspectos más destacados del informe corresponde al desempeño de aquellas especies que lograron revertir la tendencia descendente observada en buena parte de la industria. Las manzanas frescas registraron un crecimiento de 8,1%, alcanzando exportaciones por 251 millones de dólares. De manera similar, las ciruelas frescas aumentaron sus ventas internacionales en 3,8%, totalizando 247 millones de dólares.

El kiwi fue otro de los productos que mostró una evolución particularmente positiva. Las exportaciones de esta fruta crecieron un 18,3%, generando ingresos por 124 millones de dólares. También sobresalió el comportamiento de las paltas frescas, que incrementaron sus envíos en un 12%, alcanzando los 117 millones de dólares. Por su parte, los duraznos y nectarines mantuvieron una relativa estabilidad, con exportaciones cercanas a los 180 millones de dólares y una leve variación negativa de 2,6%.

Chile fruta

Europa y Latinoamérica ganan protagonismo

Más allá del comportamiento de los productos, el informe de ProChile también evidencia cambios significativos en la configuración de los mercados internacionales. China continúa siendo el principal destino de las exportaciones agroalimentarias chilenas, con compras por 1.603 millones de dólares. No obstante, el gigante asiático registró una contracción de 36,7% en comparación con el año anterior, reflejando una menor demanda que impactó especialmente a productos como las cerezas.

Estados Unidos se mantuvo como el segundo socio comercial más importante para el agro chileno, acumulando importaciones por 1.153 millones de dólares. Sin embargo, este mercado también mostró una disminución del 12%, confirmando un contexto menos favorable para los exportadores nacionales en sus principales destinos históricos.

Frente a este escenario, Europa y América Latina emergieron como mercados clave para compensar parte de las caídas. Los Países Bajos se consolidaron como una de las puertas de entrada más dinámicas al continente europeo, con un crecimiento de 7% y transacciones que alcanzaron los 308 millones de dólares.

En América Latina, tanto Colombia como Perú destacaron por el aumento de sus compras de fruta chilena. Las exportaciones hacia Colombia crecieron un 13,3%, mientras que Perú registró un incremento de 10,1%, posicionándose como mercados regionales de creciente importancia para la estrategia comercial del sector. Brasil, en contraste, presentó una leve disminución de 3,2%.

Otros destinos relevantes mostraron comportamientos más moderados. Japón registró una baja de 3,3%, mientras que México retrocedió un 5,4%. Asimismo, Corea del Sur y Taiwán experimentaron ajustes negativos en su demanda de frutas chilenas.

Diversificación y calidad como desafíos estratégicos

Los resultados reflejan un momento de transición para la industria frutícola nacional. Si bien persisten desafíos derivados de la desaceleración de algunos de sus principales compradores, el crecimiento observado en nuevos mercados y el buen desempeño de especies emergentes demuestran la capacidad del sector para adaptarse a un entorno global cambiante.

La diversificación de destinos, junto con la apuesta permanente por la calidad, la innovación y la eficiencia productiva, aparecen como factores fundamentales para sostener la competitividad de una de las actividades económicas más emblemáticas de Chile y para mantener el liderazgo de las frutas frescas dentro de la oferta exportadora nacional.

FUENTE: ProChile, Frutas de Chile y aportes de redacción +P.

En esta nota

Las más leídas