Reunión clave en el Concejo Deliberante: entidades productivas expusieron sus razones para defender las tierras sistematizadas y respaldar el veto municipal.
El intendente Román vetó ampliar el área urbana sobre tierras productivas. Productores y el Consorcio de Riego piden al Concejo no insistir con la norma.
Un grupo de productores frutícolas de Allen se presentó este jueves 29 de octubre en el Concejo Deliberante con un pedido concreto: que los concejales no vuelvan a aprobar la Ordenanza N.º 075/2026, la norma que modifica el Plan Rector de la ciudad y amplía el área urbana sobre tierras productivas. Fueron recibidos por todos los ediles.
La ordenanza había sido aprobada por el Concejo el 8 de octubre. Después, el intendente Marcelo Román la vetó en su totalidad mediante una resolución que devolvió el tema al ámbito legislativo. Ahí está ahora la discusión, y por eso los dirigentes del agro decidieron volver a plantarse frente a los concejales.
El presidente de la Federación de Productores de Fruta de Río Negro y Neuquén, Sebastián Hernández, lo dijo sin vueltas: "Este proyecto no tiene que salir, sin las tierras productivas nosotros no existimos".
El proyecto, que ingresó por mesa de entradas del Concejo el 5 de octubre según el sello del propio documento, modifica la Ordenanza 086/2016, que aprobó el Plan Rector Allen. Ese plan es el que ordena qué se puede hacer en cada porción del ejido: dónde se construyen barrios, dónde se instalan comercios y dónde se cultiva.
La norma objetada por los productores redibuja los límites del área urbana y establece que las tierras que se suman tendrán los parámetros de la "Zona Barrios en Proceso de Consolidación". Es decir, habilita loteos para viviendas. También incorpora a la zona urbana parcelas de la chacra 004, en la quinta 041 —las parcelas 10 a 19A—, en un sector que se extiende hasta la margen del río Negro.
A eso se suma una Zona Corredor de Ruta a ambos lados de la Ruta Nacional 22 y de la Ruta Provincial 65. El texto la define como un sector para actividades mixtas vinculadas al turismo y al comercio, con una franja de 100 metros desde la línea municipal, edificios de hasta 9 metros de altura y lotes de hasta 1.000 metros cuadrados con un frente mínimo de 20 metros.
Para la Federación, la Cámara de Productores Agrícolas y el Consorcio de Riego de Allen, el resultado es uno solo: menos superficie para la Zona Rural Irrigada, la base de la fruticultura y de la economía regional.
Hay un artículo que pasa más desapercibido, pero que tiene peso propio. El artículo 2 deja sin efecto lo dispuesto en el Capítulo XVII.17 del Plan Rector, que establecía una participación municipal del 30% sobre la plusvalía generada por la acción urbanística. En términos simples: cuando una chacra pasa a ser urbanizable y su valor se multiplica, el municipio tenía derecho a quedarse con una parte de esa ganancia. La ordenanza que está siendo cuestionada elimina esa participación.
Los fundamentos del proyecto hablan de una "adecuación" de la participación municipal en el cobro de la plusvalía. El articulado, sin embargo, no la ajusta: la deroga y deja al municipio fuera de todo negocio.
En su lugar, la norma reescribe las cesiones de tierra obligatorias en los nuevos loteos. Los propietarios deberán ceder al municipio el 5% de la superficie total para un espacio verde —con perforación de agua y forestado— y el 15% del remanente, del cual un 5% irá a Reserva Fiscal y un 10% a Reserva Municipal.
Los considerandos del proyecto sostienen además que los cambios sobre el área urbana, los corredores de ruta y la plusvalía "se consensuaron con diferentes actores locales".
Pero los productores dicen lo contrario: en las notas que presentaron expresaron su "total oposición" a la ampliación.
La primera respuesta formal del sector llegó por escrito. La Federación y la Cámara de Productores Agrícolas de Allen firmó notas fechadas el 14 de octubre, junto con el Consorcio de Riego, en las que pidieron a los concejales que no insistan con la sanción y que se cumpla el veto total dispuesto por el Ejecutivo.
En esas notas plantearon además que la planificación de la ciudad priorice mantener la Zona Rural Irrigada y que los nuevos desarrollos inmobiliarios se ubiquen en zonas que ya están habilitadas por el Plan Rector vigente.
Con el veto de Román, la ordenanza no quedó archivada: volvió al Concejo, que puede retomar el tratamiento. Esa posibilidad es la que llevó a los productores a presentarse este jueves en persona.
El planteo de la Federación no niega que Allen necesite crecer. Lo que discute es hacia dónde. "Es necesario promover una planificación urbana que permita el crecimiento de Allen, pero sin avanzar sobre tierras destinadas a la producción", sostiene la entidad.
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