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Perros protectores: una herramienta para rescatar la ganadería de Patagonia

El INTA Esquel entregó casi 100 perros protectores a productores para prevenir ataques de zorros, pumas y perros asilvestrados. ¿Cómo se los debe preparar?

En los campos de Patagonia, donde la producción ovina convive con la presencia de depredadores, los perros protectores se consolidan como una herramienta para reducir las pérdidas y mejorar el manejo de los rodeos. El INTA Esquel trabaja desde hace años con productores de la región y ya entregó casi 100 ejemplares para contribuir a la protección de ovejas, cabras y otras especies de ganado.

Martín Villa, ingeniero agrónomo e investigador del organismo, explicó en diálogo con Radio Chubut que el proceso no consiste en adiestrar al animal para que obedezca órdenes, sino en desarrollar un vínculo temprano con la hacienda que deberá proteger. “No se trata de adiestramiento sino de impronta”, aclaró.

Perros protectores en Patagonia: herramienta del INTA Esquel contra depredadores.

Perros protectores en Patagonia: herramienta del INTA Esquel contra depredadores.

Una crianza que comienza entre las ovejas

La impronta comienza desde los primeros meses de vida. Según explicó Villa, el cachorro nace y se desarrolla en contacto con las ovejas, se desteta alrededor de los dos meses y continúa su crianza con un lote propio hasta integrarse a la majada. De esta manera, reconoce a los animales como parte de su grupo social.

Su función consiste en vigilar el territorio, detectar amenazas y disuadir a los depredadores mediante su presencia y sus ladridos. No busca conducir ni perseguir a las ovejas, sino permanecer con ellas y actuar como una barrera de protección.

Los resultados registrados en establecimientos que incorporaron esta herramienta muestran su potencial. De acuerdo con la información difundida por Radio Chubut, las pérdidas por ataques de zorros y pumas pueden disminuir entre cinco y veinte puntos porcentuales en la señalada, un indicador clave para la producción ovina que mide la cantidad de corderos obtenidos en relación con las ovejas madres.

No es adiestramiento: la clave es la impronta temprana con la hacienda.

No es adiestramiento: la clave es la impronta temprana con la hacienda.

Experiencias que muestran resultados

Villa relató el caso de un pequeño productor que perdió la mitad de sus chivitos por ataques de zorros durante una temporada. Al año siguiente, después de incorporar un perro protector, no perdió ninguno. También mencionó la experiencia de un productor de Tierra del Fuego que utiliza cuatro perros para cuidar 500 terneros frente a los ataques de perros asilvestrados.

Sin embargo, el investigador advirtió que uno de los problemas más complejos son las jaurías que llegan desde las localidades cercanas. En esos casos, los perros atacantes pueden enfrentarse con los protectores, lo que dificulta su tarea y exige medidas complementarias de prevención.

Por eso, la entrega del animal no es suficiente por sí sola. El INTA realiza un seguimiento de los establecimientos y asesora a los productores sobre el manejo adecuado. Villa señaló que uno de los errores más frecuentes ocurre cuando el propietario adquiere el perro, pero luego lo deja al cuidado de otra persona sin explicarle cómo debe trabajar con él.

El INTA entregó perros protectores de ganado a productores de Chubut. Foto: Gentileza Radio Chubut.

El INTA entregó perros protectores de ganado a productores de Chubut. Foto: Gentileza Radio Chubut.

Acompañamiento técnico

Desde el organismo aclararon que no buscan convertirse en un proveedor general de perros protectores. Debido a que existen pocos criadores especializados, se promueve una red de contactos entre productores y criadores particulares para facilitar el acceso a los animales.

La experiencia acumulada por el INTA Esquel apunta a integrar esta herramienta con otras prácticas de manejo, adaptadas a las características de cada establecimiento. La elección del perro, la impronta temprana y el acompañamiento técnico son factores centrales para lograr resultados.

En una región donde la depredación representa un problema productivo y económico para la ganadería extensiva, estos animales ofrecen una alternativa que combina conocimiento del comportamiento animal y manejo del territorio para reducir pérdidas y contribuir a la continuidad de la actividad.

FUENTE: Radio Chubut con aportes de Redacción +P.

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