Patagonia Argentina

Frenan una carga ilegal que podía afectar el estatus sanitario de la Patagonia

El Senasa decomisó 3.115 kilos de mandarinas, naranjas y pimientos que eran trasladados ocultos desde Buenos Aires hacia Río Negro sin documentación ni tratamiento cuarentenario.

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) decomisó 3.115 kilos de frutas y verduras que eran trasladados de manera oculta desde la provincia de Buenos Aires hacia Río Negro sin la documentación sanitaria correspondiente y sin haber recibido el tratamiento cuarentenario obligatorio para ingresar a la región patagónica.

El procedimiento se realizó en el puesto de control ubicado en el kilómetro 714 de la ruta nacional 3, al sur de la provincia de Buenos Aires, uno de los principales puntos de ingreso a la Patagonia para el transporte de cargas comerciales. Allí, agentes de la Barrera Zoofitosanitaria Patagónica del Senasa detectaron la mercadería durante una inspección de rutina a un camión que había partido desde Tapiales con destino a San Antonio Oeste.

La carga estaba compuesta por 1.225 kilos de mandarinas, 1.440 kilos de naranjas y 450 kilos de pimientos. Según informó el organismo sanitario, ninguno de estos productos contaba con la documentación exigida para su ingreso a la zona protegida y tampoco había sido sometido al tratamiento cuarentenario establecido por la normativa vigente.

La situación adquiere especial relevancia debido a que las mandarinas y las naranjas son considerados frutos hospederos de la mosca de los frutos. Es decir, pueden alojar las larvas de esta plaga y convertirse en un vehículo para su introducción en regiones donde actualmente no está presente.

La barrera sanitaria protege un mercado millonario

La Patagonia mantiene un estatus sanitario diferencial al ser reconocida como zona libre de moscas de la fruta. Esta condición constituye una herramienta fundamental para la producción frutícola de la región, especialmente para el Alto Valle de Río Negro y Neuquén, porque permite que sus productores accedan a mercados internacionales que imponen elevados requisitos sanitarios.

Por ese motivo, el ingreso de frutas hospederas sin controles representa un riesgo que excede a la carga individual decomisada. La introducción de la plaga podría afectar el estatus sanitario de toda la región y, con ello, comprometer las condiciones que permiten comercializar la producción patagónica en destinos de alta exigencia.

El Senasa intervino en el marco de la Resolución Ex MAGyP N° 38/12 y procedió al decomiso de los productos que se encontraban en infracción. Una vez realizada la correspondiente verificación, el organismo determinó que la mercadería se encontraba apta para el consumo humano y dispuso su donación a instituciones de bien público de Bahía Blanca.

El operativo forma parte de los controles que se realizan de manera permanente en los accesos a la región patagónica. Los puestos de la Barrera Zoofitosanitaria cumplen una función estratégica para impedir el ingreso de productos que puedan transportar plagas y enfermedades capaces de afectar a las actividades agropecuarias.

Los números registrados durante 2026 reflejan la magnitud de ese trabajo. Entre el 1° de enero y el 31 de julio, en el puesto de control del kilómetro 714 de la ruta nacional 3 se contabilizaron 113.264 documentos controlados y se realizaron 37.335 inspecciones a transportes que trasladaban cargas específicas.

Como resultado de esos procedimientos, los agentes labraron 607 actas de infracción. De ese total, se produjeron 76 decomisos, 209 rechazos, 219 retornos de mercadería a origen y 103 constataciones.

Protección sanitaria clave

La barrera sanitaria constituye así uno de los principales mecanismos de protección para preservar las condiciones fitosanitarias de la Patagonia. La tarea no se limita al control documental, sino que incluye la inspección de los vehículos y de las cargas para detectar productos que puedan representar un riesgo para el estatus sanitario regional.

La condición de zona libre de moscas de la fruta es sostenida por el Senasa en conjunto con los gobiernos provinciales y la Fundación Barrera Patagónica (Funbapa). Esta entidad reúne a las provincias patagónicas, a la provincia de Buenos Aires y a representantes del sector privado de las distintas actividades productivas.

El cargamento fue descubierto en el kilómetro 714 de la ruta 3 cuando intentaba ingresar a la región sin cumplir los requisitos sanitarios exigidos para proteger a la producción frutícola.

El cargamento fue descubierto en el kilómetro 714 de la ruta 3 cuando intentaba ingresar a la región sin cumplir los requisitos sanitarios exigidos para proteger a la producción frutícola.

Para la fruticultura del Alto Valle, mantener esa condición sanitaria resulta clave. El reconocimiento de la Patagonia como área libre de la plaga facilita el ingreso de sus frutas a mercados que exigen garantías sobre el origen y las condiciones fitosanitarias de los productos.

El caso detectado en la ruta nacional 3 vuelve a poner de relieve la importancia de los controles en los accesos a la región. Una carga de frutas trasladada sin los tratamientos y documentos obligatorios puede parecer un hecho puntual, pero el riesgo sanitario está asociado a la posibilidad de introducir una plaga en una zona que, precisamente por encontrarse libre de ella, posee una ventaja productiva y comercial.

Por eso, los procedimientos de inspección y decomiso forman parte de una estrategia destinada a proteger no solo la producción actual, sino también el acceso de la fruticultura patagónica a mercados nacionales e internacionales de alta exigencia sanitaria.

FUENTE: SENASA con aportes de Redacción +P.

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