Para reconstruir esa historia, los científicos utilizaron marcadores genéticos de alta resolución. El análisis incluyó muestras de tejido de 70 ejemplares recolectados en el río De las Vueltas durante 2014 y 2015, que fueron comparadas con información genética de poblaciones de origen y de otras zonas donde el Chinook también se naturalizó. La estrategia permitió buscar señales que no pueden reconocerse solamente a partir de la ubicación de los peces o de su apariencia.
Chinook avanza en ríos patagónicos por rutas múltiples, no por una sola vía de dispersión.
La conexión con Chile
Uno de los resultados más relevantes fue la identificación de una fuerte afinidad genética entre los salmones del río De las Vueltas y poblaciones naturalizadas de la región chilena de Aysén, en particular las de los ríos Cobarde y Vargas. Los investigadores también encontraron aportes menores de poblaciones que ya estaban establecidas en la cuenca del río Santa Cruz.
La combinación de esos linajes indica que la población de De las Vueltas tiene un origen mixto. En otras palabras, no se habría formado únicamente por la expansión gradual de salmones desde un río cercano, sino que su historia incluye episodios de dispersión a mayor distancia.
Los resultados son compatibles con desplazamientos oceánicos o con conexiones a través de la cordillera, seguidos por una expansión secundaria dentro de la propia cuenca del Santa Cruz. El estudio no permite atribuir todo el proceso a una sola ruta.
El hallazgo aporta una pieza para entender por qué el Chinook pudo avanzar con tanta eficacia en el sur de Sudamérica. Su ciclo de vida alterna entre los ríos y el mar: los adultos ingresan a los cursos de agua para reproducirse, mientras que los juveniles migran al océano, donde permanecen una parte importante de su vida. Aunque los salmones suelen regresar al río en el que nacieron, algunos se dispersan hacia otros ambientes y pueden iniciar nuevas poblaciones.
Genética revela origen mixto de la población silvestre del río De las Vueltas.
El río Santa Cruz, una pieza clave
La investigación señala a la cuenca del río Santa Cruz como un punto estratégico dentro de esa red de expansión. Allí convergen linajes de distintos orígenes y se generan condiciones para que la especie continúe dispersándose hacia otros sistemas fluviales. Por eso, los autores plantean que comprender la conectividad entre ríos y las rutas de colonización es fundamental para anticipar nuevos avances.
La información genética también puede ayudar a distinguir poblaciones según su procedencia y a reconstruir cómo se relacionan entre sí. Esa diferencia es importante para diseñar estrategias de manejo: no alcanza con conocer dónde se capturan ejemplares, sino que también resulta necesario determinar qué poblaciones están conectadas y qué cursos de agua podrían funcionar como puntos de expansión.
Desplazamientos oceánicos y conexiones andinas explican la colonización.
Los investigadores advierten que estos conocimientos deben incorporarse a las decisiones de gestión de una especie exótica invasora que plantea desafíos para los ecosistemas nativos. El estudio no ofrece una solución única para controlar al Chinook, pero suma información para identificar áreas estratégicas y orientar futuras medidas.
En una Patagonia atravesada por cuencas conectadas con el Pacífico y el Atlántico, reconstruir el recorrido de los salmones es también una forma de anticipar hacia dónde podría continuar su avance.
FUENTE: Riva-Rossi y colaboradores, Between oceans: stepping-stone dispersal and the Pacific-to-Atlantic expansion of Chinook salmon across Patagonia, publicado en Frontiers in Marine Science en octubre de 2025.