Transformación en la Patagonia: el salmón Chinook se expande por el río Negro
¿Está el salmón chinook desplazando a las truchas del Alto Valle? El avance hacia el norte de esta especie invasora marca un hito ecológico en el río Negro.
La dinámica de las cuencas hídricas en la Patagonia experimenta una transformación radical en este inicio de 2026. Lo que comenzó como una presencia errática en el extremo sur del continente se convirtió en una expansión sostenida hacia el norte, alcanzando latitudes impensadas hace apenas una década. El foco de atención científica y deportiva se desplaza ahora hacia la cuenca del río Negro, donde el salmón chinook (Oncorhynchus tshawytscha) consolida su presencia, desafiando los registros históricos de distribución de la especie en el hemisferio sur.
Los informes técnicos de enero de 2026 confirman que el cauce principal del río Negro opera actualmente como un corredor activo de migración. Las capturas documentadas en la zona de la Confluencia (Cipolletti y Neuquén) y en las inmediaciones de Choele Choel demuestran que el pez superó con éxito las barreras térmicas y geográficas, y recorrió 500 kilómetros a contra corriente.
De hecho, los estudios genéticos más recientes indican que estos ejemplares provienen de poblaciones asilvestradas que ingresan por la desembocadura en el Atlántico, cerca de Viedma, tras un periplo migratorio de miles de kilómetros (que comienza en Chile). Estas distancias son habituales en los salmones. En América del Norte, recorren distancias asombrosas, viajando frecuentemente entre 1.600 y más de 3.000 kilómetros (incluso hasta 4.500 km en casos extremos) desde el océano hasta sus ríos natales para desovar.
El fenómeno de colonización del chinook no es casual. La plasticidad fenotípica permite que la especie encuentre nichos vacíos en sistemas fluviales donde antes predominaban salmónidos residentes. La abundancia de forraje en el litoral atlántico, especialmente la biomasa de anchoíta y langostino, provee la base energética necesaria para que los ejemplares alcancen tamaños récord antes de iniciar el remonte.
En la temporada pasada, los investigadores detectaron individuos que superan los 30 kilogramos en cuencas patagónicas, una cifra que atrae la mirada del turismo internacional. Incluso se han detectado especímenes de hasta 60 kgs. en distintos puntos del país.
Factores climáticos y fertilización de las aguas
La expansión hacia el norte responde también a sutiles cambios en los regímenes térmicos de los ríos Limay y Neuquén. El incremento de la temperatura media en las cabeceras favorece la incubación de ovas, creando condiciones aptas para un desove exitoso. No obstante, el mayor impacto ecológico reside en el carácter semélparo de la especie: el salmón muere inevitablemente tras desovar.
Este proceso de descomposición masiva inyecta toneladas de nitrógeno y fósforo marino en las aguas del río Negro. Los científicos denominan a este fenómeno como el aporte de nutrientes de origen marino (MDN). Si bien esta fertilización orgánica puede incentivar la productividad primaria del río, también genera preocupación por la posible eutrofización de sectores específicos, alterando la química del agua y afectando a los macroinvertebrados nativos que sostienen el resto de la cadena trófica.
Gestión pesquera y potencial económico para el Valle
Para los guías de pesca y el sector turístico del Alto Valle, la presencia del Chinook representa una oportunidad de mercado inédita. El denominado "King Salmon" genera un movimiento económico de millones de dólares, posicionando a localidades como Viedma, General Roca y Cipolletti en el mapa mundial de la pesca de élite.
La regulación vigente para la temporada 2025-2026 fomenta el sacrificio de ejemplares en zonas de competencia directa con especies nativas como la perca y el pejerrey. El objetivo de las autoridades sanitarias consiste en equilibrar el aprovechamiento económico con la protección de la fauna íctica preexistente.
El éxito de esta gestión determinará si el Chinook se integra como un recurso sostenible o si su expansión termina por desplazar definitivamente a la trucha arcoíris de los ríos norpatagónicos.
Fuente: Redacción +P
En esta nota
Dejá tu comentario
Te puede interesar









