¿Cómo es el plan de manejo del gigante salmón Chinook que se ensaya en Patagonia?
¿Puede una plaga biológica rescatar la economía de la Patagonia? Santa Cruz activa un plan revolucionario para regular al salmón Chinook y proteger sus ríos.
El salmón más grande del mundo —que llega a pesar hasta 60 kilos— circula en los ríos de Patagonia y enciende luces de alerta al punto de ser declarado como plaga. En este contexto, hace unos meses la Cámara de Diputados de Santa Cruz marcó un hito en la gestión ambiental regional, ya que los legisladores aprobaron una ley que declara formalmente al salmón Chinook (Oncorhynchus tshawytscha) como especie exótica invasora en toda la provincia.
Esta normativa surge tras un exhaustivo trabajo técnico liderado por la Secretaría de Estado de Pesca y Acuicultura junto a equipos universitarios especializados. El marco regulatorio permite establecer un control estricto sobre el recurso mientras facilita su aprovechamiento sustentable en la cuenca del río Santa Cruz.
La ley define lineamientos científicos para mitigar los impactos directos que esta especie genera sobre los ecosistemas nativos y la fauna ictícola local. Este avance legislativo busca ordenar la administración de los recursos mediante criterios de cuidado ambiental con una mirada social profunda.
Acciones estratégicas del plan de control y aprovechamiento
El documento oficial denominado "Plan de control y aprovechamiento del salmón Chinook" contempla líneas de acción territoriales muy específicas. Este esquema integra protocolos de monitoreo biológico constante para evaluar la dinámica de las poblaciones invasoras. La reglamentación técnica incorpora criterios de zonificación que dividen la cuenca en áreas de aprovechamiento y sectores restringidos. El plan prioriza el desarrollo de las localidades directamente vinculadas con el sistema hídrico provincial.
Ciudades como Comandante Luis Piedra Buena, Puerto Santa Cruz, El Chaltén y El Calafate figuran como nodos centrales de esta estrategia participativa. El objetivo primordial reside en generar oportunidades reales para los trabajadores del territorio sin comprometer la conservación del ecosistema. De hecho, las autoridades estatales destacan que este paso marca una nueva etapa en la administración de la pesca continental argentina.
Regulaciones para la temporada deportiva de 2026
El reglamento de pesca continental para el periodo 2025/2026 establece condiciones particulares para la captura del Chinook. La temporada oficial para esta especie se extiende desde el 1 de agosto hasta el 30 de noviembre de 2026. Durante este intervalo, la normativa autoriza el uso de señuelo libre y permite anzuelos triples con rebaba. El límite de extracción se fija en un ejemplar por día por pescador en las zonas habilitadas.
La zona permitida para la pesca de costa abarca desde el cruce del interconectado hasta el puente sobre la Ruta Nacional N° 3. Para el resto de las especies capturadas en estos sectores, rige la devolución obligatoria con el menor daño posible. Estas medidas técnicas buscan maximizar la presión de pesca sobre el Chinook para reducir su expansión hacia las cabeceras de la cuenca.
Impacto socioeconómico y gobernanza fluvial
El aprovechamiento productivo del Chinook representa un motor potencial para el turismo pesquero en la Patagonia austral. Eventos como el festival del salmón en Piedra Buena demuestran el valor comercial y recreativo de este pez de gran porte. La ley de 2025 fomenta la creación de políticas públicas sostenibles mediante la integración de pescadores deportivos bajo un sistema transparente.
Sin embargo, la gestión requiere un equilibrio delicado para evitar daños ambientales colaterales en hábitats críticos como el Parque Nacional Los Glaciares. La gobernanza integrada de los ríos patagónicos debe conciliar el desarrollo económico local con la estabilidad de la biodiversidad nativa. Solo la cooperación entre instituciones científicas, municipios y legisladores garantiza la efectividad de estas herramientas legales a largo plazo.
Desafíos ambientales e infraestructura hidráulica
La construcción de represas hidroeléctricas en el curso principal del río Santa Cruz añade una capa de complejidad al Plan de Manejo. Las obras de Cóndor Cliff y La Barrancosa fragmentarán los hábitats fluviales y obstruirán las rutas migratorias de los salmónidos. Paradójicamente, estas barreras humanas podrían funcionar como mecanismos de contención involuntaria contra el avance de la especie invasora hacia lagos andinos.
Simultáneamente, el cambio climático amenaza con reducir el volumen de los glaciares en un porcentaje de entre el 20% y el 40% para el año 2100. Esta alteración del régimen hidrológico modificará la disponibilidad de áreas de desove y la supervivencia de los juveniles. El plan de manejo debe adaptarse continuamente a estas variables externas para asegurar la resiliencia del ecosistema fluvial patagónico.
Fuente: Redacción +P
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