Fallo unánime: los vinos criados en el fondo del mar son distintos
Se hizo una cata a ciegas entre los más respetados enólogos del Alto Valle de botellas de la cava subarina. Todos coinciden en que esos vinos son diferentes y con un manto de misterio que los acompaña.
Llegó la hora del veredicto para la experiencia de la cava submarina de vinos, que está anclada a más de 10 metros de profundidad en las costas de Las Grutas. Y el resultado salió por unanimidad: “Hay notables diferencias”, dijo Horacio Bibiloni, enólogo jefe de Bodega Humberto Canale, a quien desde +P tomamos como vocero de esta experiencia, que le dará a los vinos regionales un plus en el competitivo mundo de los productos Premium.
La semana pasada la sede de la Secretaría de Fruticultura fue el escenario de una cata a ciegas de vinos de 3 bodegas y se sentaron en torno a la mesa, además de Bibiloni, Marcelo Miras (Bodega Miras), Ricardo Tello (Viñedos San Sebastián), María Eugenia Herrera (Rivera del Cuarzo), Catriel Rastrilla (Bodega Aonikenk) y Ricardo Hernández (Familia Dellanzo).
Diferentes
La metodología tuvo sus requisitos metodológicos, como dejar fuera de la cava una botella “testigo” para luego hacer las comparaciones en condiciones controladas. Y el enólogo consultado fue concluyente respecto de que “se sienten diferentes” y una de las particularidades es que el vino submarino “parece que hubiera tenido más tiempo de guarda, sobre todo comparado con los del año anterior”.
Los vinos anclados al lecho marino fueron producidos en el año 2024 y la comparación fue contra vinos elaborados en los años 2023, 2022 y 2020. Luego de la experiencia, de fuerte anclaje en lo sensorial, como una cata a ciegas, Bibiloni asegura que para las bodegas “la experiencia es muy válida”, porque el resultado es “un vino diferente”.
Las botellas fueron sumergidas en julio del año pasado y estuvieron poco más de 6 meses a merced del entorno marino. Antes, para preservar los corchos (y sobre todo el apetecible contenido), cada botella fue sellada con lacre para evitar el ingreso de agua de mar a los envases.
Un misterio
“No tengo claro qué pasa ahí abajo”, se sincera el enólogo de Canale, aunque detalló con suma precisión los factores que pueden haber incidido, y se mostró proclive a mencionar uno en particular: El suave vaivén de las mareas que agita las botellas, o les da un leve movimiento diario, a pesar de que las jaulas que las contienen están ancladas al lecho marino.
La presión del agua puede incidir, pero la profundidad de 10 metros no es tanta. Si se analiza la tenue luminosidad del lecho marino, las cavas en tierra suelen tener aún menos luz que la que permiten filtrar las cristalinas aguas del golfo San Matías.
La temperatura del agua incluso puede ser hasta más elevada que la que se mantiene en las cavas tradicionales, que son mantenidas a unos 15 °C, mientras que las “cálidas” aguas del golfo suelen rondar los 19°C.
“Y lo que no es medible, ni repetible (precepto de un análisis más o menos científico), entra en el terreno de las sensaciones y en eso va cuanto pondera cada uno de un vino, y en este caso el cien por ciento de los que estuvimos en la cata, coincidimos en que hubo cambios en el vino submarino”, detalló Bibiloni.
De este modo, el sector bodeguero se prepara para “ofrecer una nueva experiencia al consumidor”, que se va a concretar el próximo sábado 7 de febrero en una degustación que organiza la asociación Ruta del Vino, que se realizará a partir de las 19hs en el restaurante de la 7° Bajada.
“Éramos 10 personas en la cata y la opinión fue unánime, de que el cambio no es cuento cuando se compara una botella de la cava submarina con una misma botella que se guardó en la bodega”, dice este profesional que hizo su primera vendimia en 1997 y que está por cumplir 51 años.
Fueron extraídas para la cata botellas con blend de tintas y algún Malbec. Canale tiene en guarda un Semillón, pero esta vez no entró en la cata. También hay espumantes, como uno de la bodega Agrestis.
Única en Latinoamérica
De la experiencia de la cava submarina participan 20 bodegas de la región, y según la directora de vitivinicultura de Río Negro, Mariana Cerutti, “los resultados son muy positivos y nos motivan a seguir profundizando esta técnica innovadora. Río Negro cuenta con la única cava submarina del país y de Latinoamérica, con vinos de calidad, lo que permite diferenciarnos y proyectar nuevas oportunidades para la vitivinicultura”.
Sobre la degustación del sábado próximo, se informó por un comunicado del gobierno provincial que los lugares son limitados y los tickets para el ingreso se adquieren a través de la cuenta de Instagram @rutadelvinorionegro.
Fuente: Redacción +P
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