Vendió un toro en $60 millones y cuenta por qué el Angus avanza en Patagonia
Luciano Correndo logró el precio más alto registrado en la Patagonia y explica por qué la raza Angus gana terreno frente al tradicional Hereford.
Luciano Correndo es cuarta generación de una familia de productores agropecuarios arraigados en el norte de la Patagonia, con campos en Stroeder, 200 kilómetros al sur de Bahía Blanca, en el partido bonaerense de Carmen de Patagones. En 2010 puso sus primeros embriones y de ahí nació, en 2011, la primera hembra. Fue el origen de la cabaña Don Fioto, hoy una de las de mayor reconocimiento local y nacional de las patagónicas. El nombre es un homenaje a su abuelo, que comenzó con bovinos cuando la producción de ovinos se fue haciendo inviable, y en 1984 fue uno de los primeros en criar Angus en la zona. Si bien Correndo y su esposa, María Pía Quiroga, empezaron haciendo sus propios reproductores para su actividad ganadera y vendiendo el excedente a criadores locales, hoy la producción de hembras y machos reproductores se transformó en su actividad exclusiva. Obtuvieron varios premios y, hace unos años, en la celebración del centenario de la Asociación Argentina de Angus, decidieron pegar el salto y participar en la exposición de Palermo. Llevaron tres animales, uno de los cuales obtuvo el Campeón de la categoría, y terminó siendo el tercer mejor ternero de la Exposición en Angus colorado. En 2024 también obtuvo el mejor precio por un toro reproductor de toda la historia de la Patagonia. Si bien se reconoce fanático de la raza, recopila datos objetivos que muestran un crecimiento que considera inexorable.
-Tradicionalmente, los rodeos bovinos “típicos” en el paisaje patagónico eran los Hereford, pero de unos años a esta parte, sobre todo en el norte de la región, se ven Angus. ¿Cómo fue evolucionando eso?
-En 2013, a raíz de la ampliación de la zona libre de aftosa sin vacunación en Patagonia, cuando la barrera sanitaria subió del Río Negro al Río Colorado, los criadores de esta zona, que era considerada buffer (de amortiguación y alta vigilancia entre las zonas con y sin vacunación), quedamos de alguna manera aislados desde el punto de vista de las exposiciones y las muestras ganaderas del resto del país. Fue entonces cuando conformamos el circuito Angus patagónico y se empezó a trabajar de lleno con la raza. Desde entonces hasta la actualidad es impresionante cómo año a año se ve la evolución y el crecimiento de la raza. Hoy la Patagonia tiene entre 40 y 50 criadores/expositores y crecen cada año, pero por fuera de las cabañas hay otros.
-¿Ustedes ya criaban Angus?
-Sí, mi familia es cuarta generación de productores agropecuarios y siempre traíamos los reproductores de más al norte. En 2002, cuando pasamos a ser zona buffer, los primeros años nos encontrábamos con que íbamos a una cabaña o a un remate, comprábamos los animales, pero después dependíamos de la voluntad de quien nos los vendía de hacer una cuarentena. A veces los resultados no eran favorables y nos quedábamos con los animales del otro lado de la barrera, sin poder pasarlos.
-¿Estaban enfermos?
-No, pero en ese momento había actividad viral en la Argentina y en algunos animales se detectaban anticuerpos del virus que estaba circulando. Como era toda la tropa la que entraba en cuarentena, automáticamente te la bajaban: no se podía dejar al norte el animal que había salido positivo y pasar el resto. Pero vos los animales ya los habías comprado, habías generado un compromiso del otro lado. En nuestro caso, que no tenemos ninguna explotación ni nada al norte de la barrera, no teníamos dónde dejar esos animales; los tuvimos que revender a precios que obviamente no eran los que habíamos pagado, y para eso estuvimos un montón de tiempo pagando pastoreos de un campo a otro, una locura. Eso, como a nosotros, le pasó a un montón de gente y se fue generando la idea de empezar a producir nuestros propios reproductores. En paralelo, bueno, yo soy veterinario, me encanta el tema de la cría, de la cabaña y demás, entonces fuimos trabajando y llegamos a tener hoy nuestra cabaña posicionada a nivel local y, queriéndolo hacer también a nivel nacional.
-¿Y las exposiciones nacionales patagónicas empezaron en ese momento?
-Sí, cuando conformamos nuestro circuito a raíz de toda la cuestión sanitaria de la aftosa, Hereford hizo lo mismo. Ambas razas le pusimos el nombre de Nacional Patagónica a la exposición más importante de cada una en la región. Dijimos “hagamos nuestro Palermo de la Patagonia”, y le pusimos Exposición Nacional Patagónica de Angus. Y es impresionante la evolución que ha tenido a nivel de competencia, de criadores, y los que vamos siempre llevamos lo mejor y aspiramos a quedarnos con el Gran Campeón. Eso generó que la raza se posicionara con un nivel tal que hoy tenés animales de la Patagonia compitiendo en la exposición de Palermo y en las grandes exposiciones.
-¿Y ahí se dio más fuerte la competencia?
-En el caso de Angus, pasaba que hacíamos nuestra Nacional Patagónica con toda la música y, en paralelo, en la misma Rural, se hacía la exposición de Hereford. En los primeros años, en nuestra Nacional no lográbamos superar la cantidad de animales de una exposición cualquiera de Hereford, porque no había Angus. Capaz que juntábamos 30 animales y Hereford metía 60 en una exposición subnacional. Pero el año pasado logramos que eso se revierta. Fue un logro que yo lo venía prediciendo en la Asociación, y se dio; me fui con ese estandarte.
-Agrandadísimo...
-Y sí, por todo lo que se laburó para eso. Y justamente, vos hablabas de Patagonia igual a Hereford; bueno, no, me animo a decirte que Patagonia ya no es igual a Hereford. El año pasado, la Nacional de Hereford se hizo en Carmen de Patagones y metieron 60 y pico de bichos, y nosotros, en una exposición normal el fin de semana siguiente en General Conesa, en Río Negro, metimos 100. Y otro hecho que también fue un hito para la raza: la Rural de General Conesa hoy debe ser la mejor plaza que tiene el Hereford en la Patagonia. Y el año pasado hicimos por primera vez nuestra Nacional Angus ahí, y Angus siguió siendo la raza que mayor cantidad de animales metió. Y ya hace prácticamente tres años que los precios de venta vienen superando ampliamente los de Hereford.
-¿De qué precios hablamos?
-El año pasado, el precio máximo fue algo de 36 o 37 millones de pesos en la Nacional de Patagonia, del reservado Gran Campeón. Era un tope, pero los Hereford creo que no superaron los 20 millones de pesos. A mí, en septiembre de 2024, me tocó vender un toro en 60 millones de pesos; creo que fue el récord histórico de ventas a nivel patagónico de todas las razas. Con ese toro me compré una camioneta Amarok V6 cero kilómetro.
Datos significativos
-¿Cuál es la participación de los Angus hoy en la región?
-Hay un trabajo que publicó el INTA el año pasado, con un relevamiento de animales de engordes a corral fundamentalmente de la provincia de Río Negro, pero también de Patagones y algo de Neuquén y Chubut. Y si bien era una encuesta sobre una porción limitada de los vacunos de Patagonia, arrojó datos interesantes: el 41% de los animales de los corrales era Hereford, el 32% Angus y un 27% careta (cruza de ambas razas). Esto muestra que el Hereford ya no tiene el dominio completo que podía tener años atrás: si bien como raza pura tuvo 10 puntos más, hoy podemos decir que más del 50% del rodeo patagónico tiene influencia Angus. Antes agarrabas la ruta por Patagonia y veías todo rodeo Hereford; hoy es distinto. Ayer hubo un remate de hacienda chiquito acá en Patagones, como son acá en general, de 1.000 a 1.500 animales; lo vi por YouTube, y había muchos negros y caretas. Y de las cabañas que crían las dos razas, hay que mirar cuál criaban primero: no conozco ninguna de Angus que luego haya empezado a criar Hereford.
-¿Hay cruzas con otras razas también?
-Hay algún rodeo por ahí de Brangus o Braford (cruzas de Brahman con Angus y Hereford), pero creo que los contás con los dedos de una mano. Ahora, que el Limangus ha tenido como un refresco en estos últimos años, hay dos criadores, pero es muy incipiente, diría.
La heredabilidad de la mansedumbre
-¿Qué ventaja le encontrás al Angus en Patagonia?
-No escapa a las generales. Acá, el Angus siempre tuvo mala prensa desde el punto de vista de su temperamento, su manejo. Es cierto: la raza Angus es más temperamental que la Hereford, no hay discusión. Pero a nivel de la Asociación de la raza tenemos un programa de Evaluación Genética de Reproductores (ERA), que evalúa las características de interés para los criadores (como peso al nacer, peso al destete, peso final, circunferencia escrotal en los machos y luego datos de lo que se llama carcasa, como el área de ojo de bife, la grasa de cobertura y otros datos fenotípicos), que se vuelcan en este programa, que pondera y devuelve un número, que es el famoso DEP (Diferencia Esperada entre Progenies). Hoy tenemos un montón de características ya parametrizadas. En los últimos 8 o 10 años se empezó a trabajar también sobre docilidad, y hoy tenemos el DEP de docilidad, un carácter que genéticamente es de mediana a alta heredabilidad. Al ser fácil de heredar, cuando elegís un animal dócil metés esa característica muy fácilmente en tu rodeo. Entonces hoy agarrás un catálogo de semen y dentro de tus cuestiones de selección podés también priorizar que sea un toro que no dé animales locos.
-¿El Hereford se imponía en Patagonia por su mansedumbre principalmente?
-En Patagonia la raza se debe haber masificado con un toro tranquilo, porque como veterinario también he visto Hereford que son una fiera. Pero es cierto que el tema de la docilidad o la mansedumbre es la bandera que siempre tuvo la raza acá en Patagonia. Te decían que si metías un Angus en los montes y grandes extensiones, no lo encerrabas nunca más en la vida. Sin embargo, más o menos entre fines de 2004 y 2008 tuvimos años de sequía extrema, fue tremendo. Y ahí las dos razas como que mostraron su hilacha: la Angus se defendió más que la Hereford en líneas generales, a nivel de región. Ese temperamento del Angus también lo hace más expeditivo, más caminador; es un animal que no se conforma en un lugar, y eso hace que, ante la adversidad, vaya y busque agua y comida. El Hereford es como más pachorriento. Y pasó que algunos criadores de Hereford vieron que al vecino le habían quedado 20 Angus paradas y a ellos ninguna. Fue lo que se descubrió.
El boom de los colorados
-¿Y se prefieren Angus negros o colorados en Patagonia?
-Desde hace unos años hay un gran interés por el Angus colorado a nivel nacional, pero acá, a nivel patagónico, es un boom, con una demanda impresionante. El colorado, desde el punto de vista biológico, es un gen recesivo; entonces, en la cruza, automáticamente el negro lo tapa, y por eso siempre el colorado es minoritario. Pero hoy nos encontramos con que el colorado creció muchísimo. Pasé por un centro de inseminación el otro día y había más toros colorados que negros.
-¿Por qué, tiene ventajas?
-No, la raza es una sola, con dos variedades. A nivel nacional hay una cuestión de oferta y demanda: hay menos colorado, se pone de moda y se paga. Pero en Patagonia, además de eso, se suma otra situación: como una ventaja del Angus es que tiene bajo peso al nacer, lo que facilita el parto, la gran mayoría de los criadores de Hereford entora a sus vaquillonas en el primer servicio con Angus; luego ya se la puede preñar con cualquier toro, generaste una madre. El ternero que sale es el famoso careta. Pero ¿qué pasaba? Eran negros. Ahora, con la incorporación del Angus colorado en Patagonia, resuelven el problema de la primer parición, pero no pierden el color. Y esa ternera casi toda colorada, con la cabeza, la cola y algo de la panza blancas, que nació de la vaquillona pampa, si después le echás un toro Hereford, te va a devolver prácticamente un Hereford, porque sigue el colorado. En cambio, a una careta negra le ponés un toro Hereford y seguramente va a seguir siendo negro, porque es el color dominante.
-O sea, se prefiere el rojizo en Patagonia.
-Y… Aunque parezca medio ridículo, el criador de Hereford que decide pasarse a Angus también se pasa a Angus colorados, en vez de negros.
Rodeos nuevos versus tradicionales
-¿Y este crecimiento del Angus se da más en el norte de Patagonia o es parejo hasta Santa Cruz o Tierra del Fuego?
-Me animaría a decir que la ganadería regional está concentrada en la Patagonia norte; Río Negro y el partido de Patagones deben nuclear el 80% de la ganadería regional. Más al sur no creo que haya Angus ni por casualidad.
-¿Por qué?
-La reconversión o la transformación del Hereford al Angus se dio más acá, en el norte de la Patagonia. Más al sur son campos o estancias más tradicionales, es distinta la ganadería: es más complementaria, hay 4 o 5 estancias muy grandes, o de repente hay campos con mallines muy buenos y tienen algún rodeo de vacas. Creo que es gente que va a morir con las botas puestas. Pero de los rodeos nuevos que se están generando, por ejemplo con todas las inversiones en maíz bajo riego en los valles del Río Negro, deben ser pocos los Hereford.
-¿Exportan carne Angus certificada desde Patagonia?
-No, todavía no, pero es un proyecto que tenemos, porque antes no había animales suficientes, pero hoy estaríamos en condiciones de sostener un volumen que será cada vez más importante. Como patagónicos no nos queremos perder esta oportunidad que está teniendo la carne Angus certificada a nivel mundial; es un gran anhelo poder enviarla desde la Patagonia.
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