Neuquén

Ganaderos de Neuquén frente al dilema: ¿abate o no a los perros asilvestrados?

Mientras los daños causados por las jaurías espantan a la gente de campo (hay animales con orejas arrancadas), la dirigencia rural reivindicó el derecho del ganadero de defender su capital.

Protegidos por las sombras de la noche, trotan en jaurías que nadie ve. Solo al salir el sol se ven los efectos. Eso, siempre y cuando, se viva en el campo. Sino, nadie se entera de lo que ocurre los campos neuquinos con los perros asilvestrados o salvajes. Pierden el ropaje doméstico y laceran animales. De todo tipo: Chivos, corderos y hasta terneros. Muerde, tira y desgarra.

El problema ya ha fue planteado en distintos ámbitos y de cara a todas las autoridades posibles, por eso cuando desde +P se le solicitó a la presidenta de la Sociedad Rural de Neuquén, su análisis de la situación a partir de una publicación, no dudó en afirmar: “Cuando un productor encuentra una jauría de perros dentro de su campo, corriendo, mordiendo, lacerando, desgarrando sus corderos, terneros o chivos, creo que tiene todo el derecho de abatirlos...”

Reconoce que “estamos en un punto en el que aún estamos a tiempo de hacer algo”, pero mientras tanto “en el campo, la mayoría los va combatiendo en silencio, porque siempre está el fantasma de la denuncia de las protectoras de animales, que ponen a los perros en el mismo lugar de protección como si fuera fauna silvestre a proteger y cuidar”.

Alerta de salud pública: Además de las pérdidas ganaderas, la proliferación de perros sueltos sin control sanitario incrementa el riesgo de contagio de hidatidosis.

Alerta de salud pública: Además de las pérdidas ganaderas, la proliferación de perros sueltos sin control sanitario incrementa el riesgo de contagio de hidatidosis.

La culpa no es del perro

Ingeniera agrónoma, egresada de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Comahue, asegura que “el perro no es un animal silvestre autóctono, es una especie doméstica de tenencia, es decir que es responsabilidad de su dueño y debe estar bajo su cargo y cuidado, igual que los caballos o las vacas o los chanchos caseros. Lo que hagan estos animales y los daños que provoquen son responsabilidad de quien los tiene en guarda, o sea sus propietarios”.

Coincide con una de las conclusiones que se pueden leer en un documento del INTA: “El del perro, es en realidad un problema humano”.

Sobre el derecho de abatir al perro que entra a un campo con una jauría, De Larminat advirtió que “hay personas que no entienden esto y denuncian a quien defiende sus animales de estos ataques, y el productor se ve obligado a sufrir en silencio esta situación”.

Cuando se opta por el camino de las pautas formales, para el hombre de campo comienzan las dificultades, y las faltas de respuestas, según resume la presidenta de la Sociedad Rural de Neuquén, porque “si va a las bromatologías municipales, no tiene respuestas, si vas a la policía, tampoco. Entonces, solo queda defenderse en silencio”.

Ataques invisibles: Jaurías de perros asilvestrados atacan bajo la sombra de la noche, provocando graves heridas y muertes en corderos, chivos y terneros de la región.

Ataques invisibles: Jaurías de perros asilvestrados atacan bajo la sombra de la noche, provocando graves heridas y muertes en corderos, chivos y terneros de la región.

La casita

Su mirada crítica se acentúa cuando se lamenta porque “ni siquiera por el riesgo a mordidas a niños y ancianos se reacciona en las ciudades respecto a la cantidad de perros sueltos en la calle. Muchos, incluso, les hacen casitas y les dan de comer en la calle, aumentando el problema”.

Otra consecuencia de la proliferación de los perros asilvestrados, que también se ve sobre todo en el campo, es la hidatidosis. Al consumir despojos crudos (hígado o pulmones) de animales como ovejas o cabras que tienen quistes hidatídicos, el perro propaga la enfermedad. Dicen los manuales que el contagio a humanos se puede dar por ingerir esos huevos microscópicos presentes en el agua, la tierra, en verduras mal lavadas o por el contacto directo con el hocico y el pelo del perro.

“Ese es otro gran tema del que nadie se hace eco: unas pastillas por aquí y por allá, pero los perros callejeros siguen ensuciando calles y plazas donde juegan nuestros hijos”, alerta esta dirigente, quien esbozó una propuesta al comentar que “hay que limitar la cantidad de perros por familia, por casa. U obligar a sus dueños a tenerlos encerrado. Y con el perro suelto, bueno... Habrá que hacer algo, pero no pueden estar sueltos”.

El secretario de Producción de Neuquén, Diego García Rambeaud aseguró:  “Es un daño enorme

El secretario de Producción de Neuquén, Diego García Rambeaud aseguró: “Es un daño enorme".

"Hay mucho trabajo detrás"

De las últimas consultas efectuadas en la región, surgió que “hay productores con problemas legales por los perros”; dicen los profesionales vinculados a la ganadería neuquina cuando se los consulta por la magnitud del daño de los perros asilvestrados y los métodos de control.

A fines de enero de este año, en su discurso ante las autoridades provinciales que asistieron a la 83° Exposición Rural de Junín de los Andes, De Larminat, ya había advertido, ante el Gobernador Rolando Figueroa, que “el tema perros que hacen daño en los campos es muy grave y estamos en un punto en el que aún estamos a tiempo de hacer algo”. En momento contó que “muchos de nosotros pasamos días y noches enteras protegiendo a nuestros animales de esos ataques, que provocan muertes o animales mutilados de por vida”, y como se carece de estudios científicos sobre la magnitud de este problema en Neuquén, la Sociedad Rural de Neuquén realizó una encuesta entre los productores: “Nos sorprendimos por la cantidad de casos similares a lo largo y ancho de la provincia”.

En ese mismo ámbito, el secretario de Producción Diego García Rambeaud habia asegurado en declaraciones a +P: “La gente no percibe que, si deja suelta a su mascota, esta puede juntarse con otras y atacar una majada de ovejas en una chacra. Muerden al animal en la oreja, el hocico o los ojos hasta que la oveja se echa. Pasa con un ternero y pasa con una vaca”.

En línea con De Larminat, García Rambeaud había resumido el impacto económico: “Es un daño enorme. Un productor nos contaba que de 18 ovejas le mataron 9. Hay que entender que ese animal es el capital del productor y el origen del alimento; hay mucho trabajo detrás”.

Cecilia de Larminat, presidenta de la Sociedad Rural de Neuquén, defiende la legitimidad del productor para abatir a las jaurías que invaden sus campos y destruyen su ganado.

Cecilia de Larminat, presidenta de la Sociedad Rural de Neuquén, defiende la legitimidad del productor para abatir a las jaurías que invaden sus campos y destruyen su ganado.

Hasta el gabinete nacional

En julio de este año, se realizó la Exposición Rural de Palermo, y allí se reunió la mesa del campo patagónico, que integran las rurales de Tierra del Fuego, Santa Cruz, Chubut, Neuquén, Río Negro y del partido de Carmen de Patagones.

Del encuentro participaron el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta, y el subsecretario de Producción Agropecuaria y Forestal, Manuel Chiappe.

Entre la agenda de temas planteados, uno se destacó por sobre el resto: el control de predadores, y en particular el de los perros asilvestrados, apareció como el reclamo prioritario del sector. Las entidades patagónicas le plantearon a la Subsecretaría de Ambiente la necesidad de “elaborar directrices nacionales” para el manejo de predadores y de perros asilvestrados.

Aclaración: A este medio le han hecho llegar imágenes del particular daño que causan los perros, que, por cuestiones de buen gusto, atento la crueldad de las mismas, preferimos mantenerlas en reserva y usarlas como una fuente documental de lo que sostienen las personas consultadas.

FUENTE: Redacción +P

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