La emergencia pesquera en Río Negro se extiende seis meses más, a la espera de una nueva radiografía de la merluza
El gobernador firmó el martes pasado el decreto que prorroga la medida en el Golfo San Matías.
El gobernador de Río Negro firmó a comienzos de semana el decreto que prorroga por seis meses más la emergencia pesquera en el Golfo San Matías, la cuarta extensión consecutiva de una medida que rige desde mayo de 2023. La confirmación llegó de la mano del subsecretario de Pesca provincial, Gustavo Gualtieri, quien además adelantó a +P una segunda novedad: en octubre próximo se realizará la campaña de investigación REDE 2026, a bordo de un buque alquilado al Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), en el que embarcarán los científicos del Centro de Investigación Aplicada y Transferencia Tecnológica en Recursos Marinos “Almirante Storni”, más conocido como CIMAS, que tiene sede en San Antonio Oeste.
El objetivo de esa campaña es preciso: saber si el stock de merluza común, que viene creciendo en volumen desde que se cerró la pesquería, también lo hizo en talla. La referencia es la talla comercial, que se ubica por encima de los 40 centímetros.
Sin pesca dentro del golfo
Consultado sobre el estado de la biomasa, Gualtieri fue categórico: “Hoy en día, y desde hace bastante tiempo, lamentablemente, ningún barco pesca dentro del Golfo San Matías”. Las embarcaciones que descargan en el puerto de San Antonio Oeste trabajan actualmente en aguas nacionales, durante la temporada de langostino, a la altura de Puerto Madryn, y solo se acercan a la costa rionegrina para desembarcar.
Pese a la ausencia de actividad extractiva dentro del golfo, el funcionario remarcó que los indicadores disponibles son alentadores. Los informes de los observadores a bordo muestran que los ejemplares de merluza vienen alcanzando, año tras año, un mayor tamaño comercial. Para Gualtieri, ese es un indicio positivo de que el recurso se está recuperando.
La campaña de octubre buscará confirmar esa tendencia con datos duros. La elección del mes no es casual: coincide, junto con noviembre, con el período de reproducción de la especie, el momento que los técnicos consideran más adecuado para evaluar la situación del recurso.
Una crisis de tres años
La emergencia declarada ahora por cuarta vez tiene un origen concreto: en mayo de 2023, tras los resultados de la campaña REDE 2022 del CIMAS, que mostró un rendimiento pesquero en caída y ausencia de merluza en tallas comerciales dentro del caladero provincial, la entonces gobernadora Arabela Carreras firmó el primer decreto de emergencia. Desde entonces, la biomasa mostró una recuperación real —un crecimiento de alrededor del 120 % entre 2022 y 2024, según los relevamientos del CIMAS—, pero todavía se ubica en torno a la mitad de los valores históricos del recurso, según el último informe disponible.
Con ese antecedente, la nueva campaña de octubre será la que determine si la provincia está en condiciones de flexibilizar las restricciones o si la emergencia deberá sostenerse un tramo más. Por ahora, la decisión política quedó nuevamente atada a lo que digan los datos biológicos.
FUENTE: Redacción +P.
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