El recambio generacional en marcha: Nicolás Gorriti Von Hinke (22 años), representante de la raza Hereford, forma parte de la nueva camada de jóvenes y mujeres que impulsan el desarrollo del sector agropecuario.
Tiene 22 años, vive en La Pampa y participa del Ateneo Hereford de la zona patagónica. En noviembre integrará la delegación argentina que competirá en Farmfair International, en Alberta, Canadá, frente a equipos de más de 15 países.
En la recorrida de primavera por las exposiciones rurales de Río Negro se repitió una escena: jurados muy jóvenes en la pista, asistentes de la misma edad en las tribunas y cada vez más mujeres interesadas en la actividad agropecuaria. El recambio generacional dejó de ser una promesa y empezó a verse en los galpones.
Nicolás Gorriti Von Hinke es parte de esa camada. Tiene 22 años y la entrevista en el programa Tocá Madera de Radio Noticias (105.5 MHz) lo encontró en plena exposición de Santa Rosa, donde participaba con la raza Hereford.
En noviembre, Gorriti Von Hinke viajará a Edmonton, en la provincia canadiense de Alberta, para participar de B.E.E.F. International (Battle of Emerging Elite Farmers), la competencia juvenil que se desarrolla en el marco de Farmfair International. Allí, según detalló, equipos de más de 15 países integrados por jóvenes de entre 18 y 25 años se medirán en distintas pruebas.
El programa incluye instancias de bioseguridad y liderazgo, y un desafío veterinario: “Nos presentarán un caso veterinario con impacto a nivel internacional. Entonces tenemos que desarrollar cómo prevenirlo, cómo tratarlo y cómo intentar erradicarlo”. Habrá también juras de animales y una prueba de desarrollo de mercados, con foco en el canadiense: “Cómo llevaríamos un negocio desde Argentina hacia Canadá, vinculando ambos países”.
La última prueba vuelve al oficio de pista. “Nos van a dar un animal completamente crudo, por así decirlo, sin preparación, en donde nosotros vamos a tener que prepararlo, bañarlo, peinarlo y pelarlo, y presentarlo en pista junto al resto de los países”, describió.
Pero el valor del viaje no se agota en la competencia. Los días previos, la delegación recorrerá establecimientos ganaderos canadienses. “Vamos a compartir con chicos de México, de Canadá, de Australia. También hay un chiquito de Inglaterra”, contó. “Seguramente nos vamos a traer muchas experiencias y también formas de producir que hay en Canadá”.
Esta será la primera vez de una delegación de Argentina participando en ese evento internacional, y lo hará como “país invitado”, y el viaje es coordinado por Ricardo Cantarelli, embajador de Farmfair y reconocido cabañero.
A diferencia de los concursos tradicionales de jura o preparación de animales, la B.E.E.F. International busca un desarrollo integral. Delegaciones de distintos países competirán en exigentes módulos que incluyen planes de negocios ("Monetize Your Trip"), estrategias de marketing y redes sociales, bioseguridad, además de las tradicionales destrezas de cuidado y exhibición de animales.
Cantarelli, destacó en www.angusdigital.com.ar el carácter innovador del proyecto: “No se trata solo de un concurso de animales. Es una propuesta de capacitación y desarrollo para los jóvenes líderes del sector ganadero. Lo más distintivo es que los participantes aprenderán y competirán uniendo esfuerzos entre distintas razas productivas”.
El certamen se llevará a cabo entre el 5 y el 8 de noviembre de 2026, y nuestro país estará representado por dos equipos:
El Team Celeste estará integrado por Delfina Spinella, representante de la raza Angus y coordinadora estratégica de ambos equipos; Fermín Eyeherabide, por Shorthorn; Luisina Ugolini, por Wagyu; e Isidro Luis, por Limangus. Por su parte, el Team Blanco estará conformado por Tomás Fernández, por Angus; Sofía Ponce de León, por Shorthorn; Nicolás Gorriti Von Hinke, por Hereford; y Agustín Cano, en representación del Ateneo de la Sociedad Rural Argentina.
El representante de la Patagonia aclaró que “estoy viviendo actualmente en La Pampa”, contó, y explicó por qué su pertenencia institucional mira hacia el sur: “Por muchas cuestiones de cercanía (tiene buena parte de su familia en Viedma), muchas exposiciones y demás, yo participo del Ateneo Hereford de la zona patagónica”.
El diagnóstico sobre la raza es optimista y concreto. “Yo creo que la raza está en un muy buen momento”, afirmó. Según su mirada, los productores están aprovechando “principalmente los cruzamientos para sacar más kilos al destete, una mejor conversión de alimento en carne”.
El nivel genético, sostuvo, quedó a la vista en los grandes escenarios del calendario: “Se vio en Palermo, se vio en las exposiciones nacionales, como en Gualeguaychú, y también ahora en el circuito patagónico. Creo que la raza está en un muy buen nivel”. Y lo proyectó a largo plazo: “Esto sigue para muchos años más de mejoramiento”.
Consultado sobre la convivencia entre Hereford, Shorthorn, Angus y cruzas como el Limangus, planteó que la elección depende del objetivo de cada establecimiento. “No es lo mismo cuando estamos hablando de una cabaña, que tiene capaz objetivos más productivos, de toros adaptados a diferentes regiones, o simplemente quiere llevar a exposiciones, que también es válido. Es diferente si hablamos de un productor que quiere hacer novillos o terneros pesados para feedlot”, distinguió.
En ese esquema, el Hereford tiene un socio histórico, pero no exclusivo. “Siempre está muy asociado a la cruza con el Angus. Pero también ahora se está probando mucho con el Shorthorn y da muy buenos resultados”, indicó. Y dejó una idea que excede lo técnico: la ventaja de “no ver las razas como mundos distintos entre sí o como competencia entre sí”, sino encontrar “un punto medio en donde cada raza tiene sus puntos positivos para aportar en los cruzamientos”.
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