Mercosur

Sin consenso en el Mercosur: cómo se dividirá la millonaria cuota de carne para Europa

Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay mantienen posiciones enfrentadas sobre el criterio de distribución del nuevo cupo de exportación hacia la Unión Europea.

Las diferencias internas dentro del Mercosur volvieron a quedar expuestas tras el reciente acuerdo comercial alcanzado con la Unión Europea, esta vez por la distribución de la nueva cuota de carne vacuna que comenzará a regir progresivamente desde 2026. Aunque el entendimiento entre ambos bloques fue celebrado por el potencial de expansión exportadora para el sector cárnico sudamericano, las posiciones enfrentadas entre Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay impiden, por ahora, alcanzar un consenso sobre cómo repartir el beneficio.

La nueva cuota permitirá exportar hacia Europa hasta 99 mil toneladas equivalente con hueso —unas 75 mil toneladas sin hueso— cuando el esquema quede plenamente implementado en 2031. Sin embargo, antes de llegar a ese volumen total, el cupo crecerá de manera gradual. Para 2026 estarán habilitadas 11 mil toneladas equivalente con hueso, de las cuales unas 8.500 serán sin hueso. De ese total inicial, 4.600 toneladas deberán comercializarse refrigeradas y 3.900 congeladas, contemplando los ocho meses restantes del primer período de aplicación.

A partir de 2027, la cuota ascenderá a 33 mil toneladas y luego aumentará en tramos de 16.500 toneladas anuales hasta alcanzar el máximo previsto. Pero más allá del atractivo económico y estratégico que representa el acceso ampliado al mercado europeo, la discusión central gira en torno al criterio de distribución entre los socios del bloque.

Disputa por el criterio de distribución

Brasil, principal exportador de carne vacuna del Mercosur, propone que el reparto se realice tomando como referencia el volumen total de exportaciones de cada país hacia todos los destinos internacionales. Bajo esa lógica, Brasil obtendría naturalmente la mayor porción del cupo debido a su liderazgo global en ventas externas de carne bovina.

La Argentina, en cambio, sostiene una postura distinta. El gobierno argentino considera que el criterio adecuado debe ser la participación histórica de cada país en las exportaciones específicamente dirigidas a la Unión Europea. Esta posición busca reflejar la experiencia y la presencia consolidada de algunos socios en ese mercado particular, más allá del volumen exportador total.

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Las diferencias entre los socios del Mercosur frenan un acuerdo clave para el sector cárnico, en un cupo que crecerá progresivamente hasta 2031.

Las diferencias entre los socios del Mercosur frenan un acuerdo clave para el sector cárnico, en un cupo que crecerá progresivamente hasta 2031.

Uruguay se muestra cercano a la visión argentina. El país oriental tiene una larga trayectoria en el abastecimiento de carne premium al mercado europeo y entiende que el acceso debería premiar justamente a quienes ya desarrollaron vínculos comerciales estables con ese destino.

Por su parte, Paraguay impulsa una tercera alternativa: dividir la cuota en cuatro partes iguales entre los miembros del Mercosur. La propuesta paraguaya apunta a evitar asimetrías y garantizar que todos los países puedan aprovechar en igualdad de condiciones la apertura comercial lograda con Europa.

Un esquema transitorio mientras continúan las negociaciones

La falta de acuerdo llevó a que las negociaciones llegaran sin resolución al cierre de abril. Frente a ese escenario, los países coincidieron en postergar las definiciones y habilitar transitoriamente el sistema conocido como “primero llegado, primero servido”. Este mecanismo implica que las exportaciones podrán concretarse según el orden en que las empresas o los países registren sus operaciones, sin una asignación previa fija para cada socio.

Fuentes vinculadas a las negociaciones consideran que esta modalidad podría mantenerse durante buena parte del año mientras continúan las conversaciones políticas y técnicas para definir un esquema permanente a partir de 2027. En ese sentido, se espera que las discusiones se intensifiquen una vez que el flujo comercial comience a operar de manera efectiva y los países midan en la práctica el impacto del sistema transitorio.

Una cuota atractiva por su bajo arancel y flexibilidad

El interés que despierta esta nueva cuota no responde únicamente al volumen disponible. Uno de los aspectos más valorados por la industria frigorífica es el bajo arancel acordado para el ingreso de la carne al mercado europeo: apenas 7,5%, considerablemente inferior a otros regímenes vigentes.

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Mientras Brasil propone repartir según exportaciones globales, Argentina y Uruguay priorizan los envíos históricos al mercado europeo.

Mientras Brasil propone repartir según exportaciones globales, Argentina y Uruguay priorizan los envíos históricos al mercado europeo.

Además, el cupo presenta ventajas frente a mecanismos tradicionales como la cuota Hilton o la cuota 481. A diferencia de esas herramientas, la nueva cuota no establece restricciones sobre las categorías de ganado elegibles ni exige determinados sistemas de alimentación, como ocurre con animales terminados a grano. Esto amplía significativamente la flexibilidad productiva y comercial para los exportadores del Mercosur.

Para los frigoríficos y productores de la región, esta característica podría facilitar una mayor adaptación de la oferta y permitir el ingreso de distintos tipos de carne vacuna sin las limitaciones técnicas que históricamente condicionaron otros programas de exportación hacia Europa.

De todos modos, todavía quedan pasos administrativos pendientes antes de que la cuota pueda comenzar a utilizarse plenamente. Entre ellos, se encuentra la formalización de los certificados sanitarios y comerciales que acompañarán a la mercadería en su ingreso al mercado europeo. Recién una vez completados esos procedimientos regulatorios se habilitará oficialmente la operatoria.

Mientras tanto, el Mercosur enfrenta el desafío de resolver una disputa interna que pone a prueba la capacidad de coordinación del bloque en uno de los acuerdos comerciales más relevantes de los últimos años. La definición sobre cómo repartir el cupo no solo tendrá impacto económico directo, sino que también marcará el equilibrio político entre socios con intereses y estrategias exportadoras cada vez más diferentes.

FUENTE: Redacción +P con aportes de Valor Carne.

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