Soja

El estrecho de Ormuz y su efecto en la soja: caídas históricas en mercados agrícolas

El acuerdo inicial entre Estados Unidos e Irán impulsó una fuerte baja del petróleo y provocó un derrumbe en las cotizaciones internacionales de la soja, el maíz y el trigo.

Los mercados internacionales de materias primas agrícolas registraron fuertes caídas este martes tras conocerse el acuerdo inicial alcanzado entre Estados Unidos e Irán para avanzar hacia un cese de hostilidades y la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz. La noticia provocó una inmediata reacción en los mercados financieros y energéticos, impactando especialmente en los precios del maíz, el trigo y la soja, que descendieron hasta niveles mínimos de los últimos meses.

Según explicó el secretario general de la Asociación de Comercio de Cereales y Oleaginosas de España (Accoe), José Manuel Álvarez, el principal factor que está condicionando actualmente la evolución de los mercados agrícolas es la situación geopolítica en Oriente Medio. En declaraciones a Efeagro, el dirigente señaló que el anuncio de un acuerdo preliminar para restablecer la normalidad en el estrecho de Ormuz ha provocado un desplome en los precios del petróleo, una tendencia que suele trasladarse rápidamente al mercado de los cereales debido a su estrecha relación con la producción de biocombustibles.

“El factor más determinante ahora es la geopolítica. El anuncio de un acuerdo inicial para reabrir el estrecho de Ormuz ha hundido el precio del petróleo, y como los cereales suelen seguir esa tendencia por su relación con los biocombustibles, también han caído con fuerza, tocando mínimos de varios meses en maíz, trigo y soja”, afirmó Álvarez.

El petróleo arrastra a los mercados agrícolas

El estrecho de Ormuz es uno de los principales corredores marítimos del mundo para el transporte de petróleo y gas natural. Cualquier alteración en su funcionamiento tiene repercusiones inmediatas sobre los precios de la energía y, por extensión, sobre numerosos mercados de materias primas. La expectativa de una disminución de las tensiones en la región ha generado una fuerte corrección en las cotizaciones energéticas, repercutiendo directamente en los productos agrícolas.

Las cifras reflejan la magnitud del ajuste. En Europa, el operador bursátil Euronext de París abrió la jornada con una caída del 1,75 % en los contratos más cercanos de trigo, que descendieron hasta los 199,75 euros por tonelada. El maíz registró una corrección aún más pronunciada, con una baja del 3,25 %, situándose en 209,5 euros por tonelada.

En Estados Unidos, la reacción fue incluso más intensa. La Bolsa de Chicago, principal referencia mundial para los granos, reportó retrocesos del 2,25 % en el maíz, del 5,5 % en el trigo y una significativa caída del 10 % en la soja, uno de los principales cultivos de exportación a nivel global.

Sin embargo, los analistas advierten que la volatilidad continúa siendo elevada. Aunque el mercado ha reaccionado positivamente ante la posibilidad de una reducción de las tensiones geopolíticas, el acuerdo entre Washington y Teherán aún no ha sido formalizado de manera definitiva. Esta situación mantiene cierto grado de incertidumbre entre los operadores.

Persisten riesgos en la oferta de combustibles y fertilizantes

Álvarez destacó que durante la jornada también se observaron algunos movimientos alcistas puntuales derivados de las denominadas “compras de oportunidad”, realizadas por inversores que consideran que los precios han caído demasiado rápido. Según explicó, los mercados continúan mostrando nerviosismo debido a la fragilidad del pacto y a las posibles dificultades logísticas que podría implicar la normalización de los flujos comerciales de petróleo y fertilizantes en la región.

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La reapertura del estrecho de Ormuz alivió la presión sobre los mercados energéticos y aceleró una caída generalizada en los precios de los granos.

La reapertura del estrecho de Ormuz alivió la presión sobre los mercados energéticos y aceleró una caída generalizada en los precios de los granos.

A estos factores se suma la preocupación por el lado de la oferta. El representante de Accoe señaló que persisten riesgos vinculados a los daños sufridos por parte de la infraestructura de refinación en zonas productoras clave del golfo Pérsico. Estas afectaciones podrían generar problemas en el suministro de combustible y repercutir en la producción y distribución agrícola.

Asimismo, existe inquietud respecto al abastecimiento de fertilizantes, un insumo esencial para la producción de granos. Oriente Medio desempeña un papel relevante en el mercado global de fertilizantes y cualquier interrupción en las cadenas de suministro podría afectar la disponibilidad y los costos de estos productos.

Buenas perspectivas de cosecha refuerzan la tendencia bajista

Pese a estas incertidumbres, el panorama general continúa siendo bajista para los cereales y las oleaginosas. Los especialistas coinciden en que las perspectivas de una cosecha abundante en varias de las principales regiones productoras del mundo están contribuyendo a mantener una elevada oferta de grano. Esta expectativa de disponibilidad suficiente refuerza la presión sobre los precios y limita las posibilidades de una recuperación sostenida en el corto plazo.

De esta manera, la combinación de un escenario geopolítico más estable, la caída del petróleo y las previsiones de una buena producción agrícola mundial está configurando un contexto de precios deprimidos para los mercados de cereales y soja, una situación que podría beneficiar a los países importadores, aunque genera preocupación entre productores y exportadores por el impacto sobre sus márgenes de rentabilidad.

FUENTE: EFEAgro con aportes de Redacción +P.

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