Bahía Blanca

Louis Dreyfus invertirá US$400 millones en una megaplanta de procesamiento de granos en Bahía Blanca

La multinacional construirá una nueva planta para procesar soja y girasol con capacidad de molienda de 4.000 toneladas diarias y tecnología de última generación.

En una de las mayores inversiones agroindustriales anunciadas para Argentina en la última década, la multinacional Louis Dreyfus Company (LDC) confirmó que destinará aproximadamente US$400 millones para construir una nueva planta de procesamiento de girasol y soja en Bahía Blanca. El proyecto, que comenzará a desarrollarse hacia finales de 2026, representa una señal de confianza en el potencial productivo del país y consolida el crecimiento que viene experimentando el complejo girasolero argentino en los mercados internacionales.

La nueva instalación se levantará dentro del complejo industrial que la compañía ya posee en Bahía Blanca, uno de los principales polos logísticos y exportadores del país. Gracias a su infraestructura portuaria de aguas profundas, capacidad de almacenamiento y conexión con las zonas productivas del interior, el emplazamiento fue elegido como un punto estratégico para potenciar las exportaciones de aceites vegetales y subproductos derivados de oleaginosas.

Según informó la empresa, la planta tendrá una capacidad de molienda de hasta 4.000 toneladas diarias de semillas de girasol o soja, con la posibilidad de alternar entre ambos cultivos de acuerdo con las condiciones del mercado. Esta flexibilidad operativa permitirá optimizar la producción y adaptarse a las fluctuaciones de la demanda global.

El proyecto incorpora tecnología de última generación. Entre sus principales características se destacan sistemas avanzados de limpieza, descascarado, acondicionamiento y laminado de semillas; prensas de alta capacidad; procesos de extracción por solventes de elevada eficiencia; y sistemas automatizados de manejo de materiales. Además, contará con una infraestructura integrada para la recepción de materia prima y la carga de harinas, pellets y aceites destinados a los mercados internacionales.

Uno de los aspectos más innovadores de la inversión es su perfil ambiental. La planta funcionará íntegramente con energía proveniente de biomasa renovable, utilizando las propias cáscaras de girasol generadas durante el proceso industrial como combustible. De esta manera, la compañía busca reducir significativamente su huella de carbono y posicionar la instalación entre las más eficientes del mundo desde el punto de vista energético y ambiental.

El auge del girasol impulsa nuevas inversiones

La decisión de Louis Dreyfus se produce en un contexto particularmente favorable para el girasol argentino, que atraviesa su mejor momento en más de dos décadas. El crecimiento sostenido de la producción responde a una combinación de factores internacionales y locales que transformaron al cultivo en una de las alternativas más rentables para los productores.

La guerra entre Rusia y Ucrania modificó profundamente el mercado global de aceites vegetales. Antes del conflicto, ambos países concentraban más de la mitad de la producción mundial de girasol y cerca del 80% de las exportaciones de aceite. Las dificultades logísticas generadas por la guerra abrieron una oportunidad para otros proveedores, y Argentina logró ocupar un lugar estratégico gracias a su capacidad para abastecer a Europa durante los meses en que el hemisferio norte no produce.

siembra girasol
La planta podrá procesar tanto girasol como soja y se ubicará entre las de mayor capacidad del mundo para la molienda de semillas oleaginosas.

La planta podrá procesar tanto girasol como soja y se ubicará entre las de mayor capacidad del mundo para la molienda de semillas oleaginosas.

Como resultado, la superficie sembrada y la producción crecieron de manera acelerada. Mientras que en la campaña 2019/20 se registraban apenas 1,6 millones de hectáreas cultivadas, la última campaña cerró con cifras récord: 2,85 millones de hectáreas y una producción estimada en 6,6 millones de toneladas. Las perspectivas para los próximos años son aún más optimistas. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) proyecta que la producción argentina podría alcanzar los 8 millones de toneladas durante la campaña 2026/27.

Más exportaciones y generación de divisas

El crecimiento de la producción también se reflejó en las exportaciones. Durante 2025, el complejo girasolero fue el que más expandió sus ventas externas dentro del agro argentino, alcanzando ingresos por más de US$2.170 millones. En los primeros meses de 2026, las exportaciones continuaron acelerándose y mostraron incrementos extraordinarios respecto al año anterior.

La nueva planta de Bahía Blanca permitirá agregar valor a la producción local y aumentar la capacidad de procesamiento disponible en el país, fortaleciendo la competitividad de Argentina en un mercado internacional donde la demanda de aceites vegetales continúa creciendo.

Desde la compañía destacaron que la inversión forma parte de una estrategia global para ampliar su presencia en el negocio del girasol. En los últimos años, LDC también incorporó nuevas capacidades industriales en Santa Fe y concretó adquisiciones en Europa orientadas al mismo segmento.

Un mensaje de confianza hacia la economía argentina

El anuncio tuvo además una fuerte repercusión política y económica. Michael Gelchie, CEO global de Louis Dreyfus Company, comunicó formalmente la decisión al ministro de Economía, Luis Caputo, mediante una carta en la que destacó tanto el potencial agroindustrial argentino como los avances macroeconómicos registrados en los últimos meses.

Para la empresa, Argentina sigue siendo un mercado estratégico gracias a la combinación de recursos naturales, capacidad productiva, infraestructura logística y acceso a mercados internacionales. En ese sentido, la inversión de US$400 millones no solo ampliará la capacidad industrial de la compañía, sino que también enviará una señal positiva a otros inversores interesados en el sector agroexportador.

Con este megaproyecto, Bahía Blanca refuerza su posición como uno de los principales polos agroindustriales del país y el sector del girasol suma un nuevo impulso para consolidar su crecimiento. La magnitud de la inversión, el nivel tecnológico previsto y el contexto favorable del mercado internacional convierten a esta iniciativa en uno de los anuncios económicos más relevantes del año para la agroindustria argentina.

FUENTE: Redacción +P.

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