El nuevo corredor Perú–China dispara el comercio en 2025: 47% más en solo 10 meses
El corredor marítimo Chancay–Shanghai impulsa el comercio Perú–China, gracias a menores tiempos de envío y costos logísticos.
El corredor marítimo directo entre Chancay (Perú) y Shanghai (China) continúa consolidándose como uno de los corredores logísticos más dinámicos del Pacífico. La Aduana de Shanghai anunció el 5 de diciembre que el valor total de la carga de importación y exportación movilizada a través de esta vía superó los 5.000 millones de yuanes (equivalentes a unos 706,7 millones de dólares), una cifra alcanzada en menos de un año desde el inicio de su operación regular.
Hasta el 4 de diciembre, la ruta había gestionado 197.000 toneladas de mercancías, con un valor acumulado de 5.350 millones de yuanes, lo que demuestra el rápido posicionamiento del corredor como un canal estratégico para el comercio bilateral. Este volumen refleja tanto la creciente demanda de productos latinoamericanos en China como el interés de empresas asiáticas por fortalecer su presencia en los mercados sudamericanos.
Un corredor que reduce tiempos, costos y acelera el comercio
Inaugurada a finales de 2024, la ruta marcó un antes y un después en la logística transpacífica. El trayecto entre China y Perú, que anteriormente tomaba entre 35 y 40 días, se redujo a solo 23 días, disminuyendo los costos logísticos en más de 20 %. Esta eficiencia ha beneficiado no solo a grandes exportadores, sino también a productores agrícolas e industrias que dependen de tiempos de entrega más cortos y previsibles.
El impacto en el comercio bilateral ha sido inmediato. Durante los primeros diez meses de 2025, las importaciones y exportaciones entre Shanghai y Perú registraron un crecimiento interanual del 47,1 %, un incremento que los especialistas vinculan directamente con la entrada en operación del corredor marítimo. La mayor estabilidad en los plazos de entrega y la capacidad del puerto de Chancay para recibir buques de gran calado han potenciado los flujos comerciales.
Impulso para productos perecederos
Uno de los sectores más beneficiados ha sido el de los productos perecederos, especialmente aguacates y arándanos peruanos. Para garantizar su frescura durante el arribo a China, la Aduana de Yangshan en Shanghai implementó un canal ecológico especializado, que asegura un despacho aduanero acelerado mediante un servicio regulador integral. Este sistema reduce los tiempos de inspección y facilita la entrada de alimentos a un mercado donde la demanda por frutas latinoamericanas sigue en expansión.
Además, la ruta ha facilitado de manera significativa las exportaciones de automóviles chinos hacia Sudamérica. En julio, el primer cargamento de más de 1.300 vehículos manufacturados en China partió desde la terminal de Nangang con destino a Chancay. Para finales de noviembre, la cifra total de automóviles exportados por esta vía alcanzó 5.948 unidades, marcando un avance notorio para la industria automotriz china en la región.
Chancay: un puerto ecológico inteligente y pieza clave de la Franja y la Ruta
El puerto de Chancay, considerado el primer puerto ecológico inteligente de Sudamérica, es uno de los proyectos emblemáticos de la cooperación entre China y Perú en el marco de la Franja y la Ruta. Su construcción representa uno de los desarrollos logísticos más importantes del Pacífico Sur, al contar con tecnología avanzada, alta capacidad de manejo de carga y condiciones óptimas para recibir embarcaciones de gran tamaño.
La consolidación del corredor se produjo cuando el primer buque portacontenedores procedente de Chancay llegó al puerto de Yangshan el 18 de diciembre de 2024, pocas semanas después de la inauguración oficial del puerto peruano, realizada el 14 de noviembre del mismo año. Desde entonces, la ruta funciona plenamente en ambas direcciones.
Con su moderna infraestructura y ubicación estratégica, Chancay se proyecta como un hub logístico regional, abriendo nuevas oportunidades para el comercio del Pacífico Sur y fortaleciendo la integración de Perú y países vecinos en las cadenas globales de suministro. A medida que el flujo de mercancías continúa creciendo, la ruta Chancay–Shanghai se perfila como un eje central del intercambio económico entre Asia y América Latina.
Fuente: CGTN con aportes de Redacción +P.
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