¿Puede la alianza México-Canadá salvar el TMEC ante los aranceles de EE.UU.?
Frente a aranceles de hasta 35%, México y Canadá sellan una alianza estratégica: ¿lograrán preservar el TMEC?
Este mes, la presidente Claudia Sheinbaum recibió en Ciudad de México a los ministros canadienses de Finanzas, François Philippe Champagne, y de Asuntos Exteriores, Anita Anand, en una reunión clave para coordinar respuestas frente a los nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos.
EE.UU. elevó del 25% al 35% los aranceles sobre bienes canadienses no cubiertos por el USMCA, mientras que México obtuvo una prórroga de 90 días, hasta fines de octubre, para negociar un nuevo acuerdo y evitar un incremento al 30%. Según estimaciones, más del 85% de exportaciones de Canadá y 84% de las mexicanas siguen libres de tarifas bajo el tratado.
¿Estrategia bilateral con ambición regional?
La visita de los ministros canadienses fue la antesala de una futura agenda: el primer ministro Mark Carney visitará México en fechas aún por definir, en busca de ampliar inversión y comercio directo, incluso en sectores como minería, educación y tecnología (IA, economía digital, cadenas portuarias, energía).
Anand subrayó la relevancia del TMEC para Canadá y la necesidad de un proceso claro antes de su revisión formal en 2026.
Canadá busca integrar a México en un bloque resiliente frente a tensión con EE.UU.; por su parte, México comparte su experiencia diplomática exitosa para evitar la aplicación inmediata de tarifas y maximizar el margen temporal obtenido.
Con el TMEC en revisión hasta julio de 2026, las negociaciones tocarán temas sensibles para EE.UU.: contenido automotriz con etiqueta estadounidense, propiedad intelectual, control de inversiones chinas y liberalización energética.
La apuesta mexicana: un acuerdo de seguridad regional (control de precursores del fentanilo, ciberseguridad, anti-inversión china), que complemente el marco comercial para reforzar su posición ante Washington.
Analistas como Ignacio Martínez Cortés de la UNAM advierten que el escenario favorece negociaciones bilaterales mixtas entre seguridad, comercio y políticas energéticas. La clave: consolidar la relación México-Canadá antes de entablar diálogo serio con Trump.
Fuente: El País
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