Productores de Patagonia sur en alerta: peligra el estatus sanitario por la carne con hueso
¿Peligra el estatus sanitario de la región? En Patagonia sur, analizan las consecuencias del ingreso de carne con hueso y el fin de la disputa judicial.
La barrera está una vez más en agenda. La reciente resolución de la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia marcó un punto de quiebre definitivo para el sector agropecuario de Santa Cruz. Enrique Jamieson, titular de la Federación de Instituciones Agropecuarias de Santa Cruz (FIAS), manifestó su profunda preocupación tras conocerse que la Justicia había revocado el amparo que protegía el estatus sanitario regional.
Este fallo dejó firme la Resolución 460/2025 del SENASA, la cual permite el ingreso de carne con hueso plano desde zonas con vacunación hacia la Patagonia. Para Jamieson, esta medida no respondió a criterios técnicos sólidos, sino a una urgencia comercial que pone en peligro décadas de trabajo preventivo.
El riesgo latente de la fiebre aftosa
En declaraciones a El Mediador, el dirigente rural subrayó que la situación actual sitúa a los productores en un escenario de vulnerabilidad extrema. El principal temor de la FIAS reside en la posibilidad de un brote de fiebre aftosa. Jamieson cuestionó con dureza los mecanismos de contingencia ante un eventual ingreso del virus, preguntándose cómo planea el Estado erradicar la enfermedad o vacunar a todos los ejemplares si el estatus se pierde.
Según su visión, el riesgo permanece latente y una falla en los controles derivaría en la pérdida inmediata de mercados internacionales exigentes que hoy valoran la condición de zona libre sin vacunación.
Impacto en los precios y la calidad del producto
Uno de los argumentos centrales para la flexibilización de la barrera fue la promesa de una baja en los precios del asado para el consumidor patagónico. Sin embargo, Jamieson desmintió la eficacia de esta premisa, aunque efectivamente se vieron cortes de distintas calidades y precios en las góndolas patagónicas.
De hecho, el titular de la FIAS aseguró que los valores de la carne con hueso no bajaron de forma significativa y que, en los pocos casos donde ocurrió, la calidad del producto traído desde el norte resultó lamentable. En este sentido, el dirigente lamentó que se pusiera en riesgo toda la estructura productiva regional bajo una justificación comercial que calificó como fallida.
El fin de la vía judicial y los costos del proceso
Tras el fallo adverso, la FIAS descartó elevar el reclamo a la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Jamieson explicó que continuar con el litigio demandaría años de espera y una inversión económica que la institución no considera viable en este contexto.
La derrota judicial también implicó un golpe financiero directo, ya que el tribunal impuso las costas a los productores.
Los honorarios se fijaron en 25 UMAs para la representación del SENASA y en 20 UMAs para los abogados de la Federación. Este cierre judicial consolida la autoridad técnica del SENASA, pero deja un sabor amargo en los ganaderos locales, quienes sienten que sus alertas fueron ignoradas.
La crisis del sistema pastoril y el factor guanaco
Más allá de la barrera sanitaria, Jamieson aprovechó para advertir sobre otros factores que asfixian la rentabilidad del sector. El crecimiento descontrolado de la población de guanacos en Santa Cruz representa, según el productor, hoy una amenaza de ecocidio para el sistema pastoril.
El dirigente detalló que muchos establecimientos rurales ya redujeron su carga de ovinos en porcentajes que oscilan entre el 30% y el 50%. Esta presión ambiental, sumada a la incertidumbre sanitaria, configura un panorama desalentador para la sostenibilidad de la ganadería en la provincia.
FUENTE: El Medidor con aportes de Redacción +P
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