orgánico

Acolchados orgánicos, ¿alternativa contra el crecimiento excesivo de hierbas?

Los resultados de un estudio sugieren que los acolchados orgánicos son una opción viable para controlar el crecimiento excesivo de hierbas en las filas de las vides. Logran reducir este el crecimiento a menos del 30% de la superficie del suelo.

Los acolchados orgánicos en viñedos nacen como una alternativa ecológica y sostenible para el control del crecimiento no deseado de hierbas. Estos materiales naturales, además de aportar múltiples beneficios al suelo, también ayudan a promover prácticas agrícolas responsables.

Los acolchados orgánicos, como la paja o los restos de poda triturados, han demostrado ser beneficiosos en el combate contra el crecimiento de malas hierbas. Estos componentes mejoran la calidad del suelo reduciendo su densidad y compactación, aumentando su fertilidad, porosidad y estabilidad, y aumentando la retención de agua en el suelo.

Este último aspecto es crucial, disminuye la evaporación y mejora la capacidad de almacenamiento e infiltración de agua en el suelo. De este modo contribuye a una gestión más eficiente de los recursos hídricos en los viñedos.

Un estudio realizado por el grupo “Vitis Gestión” entre el 2019 y el 2022 tuvo como objetivo principal la evaluación de la efectividad de tres tipos diferentes de acolchados orgánicos. También arrojó luz sobre cómo la presencia de diferentes especies vegetales variaba según el tipo de acolchado utilizado.

Los acolchados orgánicos analizados fueron la paja, los restos de poda triturados y el sustrato post-cultivo de champiñón, que es una mezcla de paja, estiércol de ave y urea. Estos tratamientos se compararon con dos enfoques tradicionales: el uso de herbicidas y la labranza inter-cepa.

Los resultados revelaron que la paja y los restos de poda son opciones viables en el control del crecimiento excesivo de hierbas logrando reducirlo a menos del 30% de la superficie del suelo.

Además, el análisis de biodiversidad mostró que los acolchados orgánicos no solo afectan la cantidad de especies presentes, sino también su composición. Fomentan una mayor diversidad de especies, incluso algunas beneficiosas para el ecosistema. Sin embargo, los métodos tradicionales tienden a favorecer la proliferación de especies que compiten directamente con las vides.

Los expertos que han trabajo en este estudio pertenecen al Departamento de Viticultura del Instituto de Ciencias de la Vid y del Vino (Gobierno de La Rioja, Universidad de La Rioja, CSIC), al Departamento de Agricultura y Alimentación de la Universidad de La Rioja y al Agro-climatic Information Service of La Rioja (SIAR) del Gobierno de La Rioja.

Fuente: Tecnovino

En esta nota

Dejá tu comentario

Las más leídas