Empleo en la Patagonia: radiografía de salarios y la realidad de la producción rural
Más de 115.000 trabajadores sostienen la producción primaria del sur argentino. Pero la informalidad, la estacionalidad y la crisis amenazan ese piso.
Patagonia no es solo viento y estepa. Detrás de sus costas, valles y mesetas opera uno de los mercados de trabajo rurales más diversos y complejos del país, con actividades que van desde la cosecha de manzanas y peras en el Alto Valle hasta la captura de langostino en alta mar frente a Chubut y Tierra del Fuego. La producción primaria regional —que abarca fruticultura, ganadería, agricultura, pesca y vitivinicultura— genera entre 115.000 y 140.000 puestos de trabajo directos, según una estimación consolidada a partir de datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), el INDEC, el INTA y organismos provinciales.
Sin embargo, esa cifra tiene una trampa: una parte considerable de ese empleo es temporario, informal y altamente estacional. Conocer su distribución real por provincia y actividad es clave para entender la verdadera estructura económica del sur argentino.
La fruticultura, el gran empleador de la región
La actividad que más mano de obra concentra en toda la Patagonia es, sin discusión, la fruticultura. El complejo frutícola del Alto Valle de Río Negro y Neuquén moviliza entre 50.000 y 70.000 puestos de trabajo directos durante el pico de la temporada, entre noviembre y marzo. De ese total, Río Negro aporta entre 35.000 y 45.000 trabajadores, mientras que Neuquén suma entre 8.000 y 12.000.
El rasgo más llamativo del sector es su dependencia de la mano de obra migrante. Para la campaña 2024-2025, el gobierno rionegrino esperaba la llegada de 17.000 trabajadores "golondrinas", aunque reconoció una reducción respecto a temporadas anteriores. Fuera del pico productivo, el empleo estable se ubica entre 8.000 y 12.000 personas en toda la región.
En materia salarial, el haber básico del obrero frutícola es de $1.393.315 según la última paritaria del Sindicato de Obreros y Empacadores de la Fruta (SOEF), a lo que se agrega un ítem de productividad de aproximadamente el 19%.
Pesca: alta remuneración, alta variabilidad
El sector pesquero es el segundo en importancia regional por cantidad de empleo directo y el primero en términos de remuneraciones promedio. Los puertos patagónicos concentran casi el 40% de los desembarques nacionales: Puerto Madryn capta el 15,9% del total del país, Puerto Rawson el 12,1%, Puerto Deseado en Santa Cruz el 7,9% y Ushuaia el 3,7%.
Chubut es la provincia pesquera más relevante, con entre 12.000 y 18.000 trabajadores directos entre flota y plantas de procesamiento en tierra. En agosto de 2025, al iniciarse la temporada de langostino, la actividad generó más de 1.800 nuevos puestos de trabajo en un solo mes, lo que posicionó a la provincia como la de mayor crecimiento de empleo privado formal a nivel nacional en ese período. Santa Cruz suma entre 4.000 y 6.000 trabajadores, y Tierra del Fuego entre 3.000 y 5.000, con foco en centolla y merluza negra.
El sistema de remuneración en pesca es particular: los marineros trabajan "a la parte", es decir, cobran en función del volumen capturado. Durante la temporada de langostino, un marinero puede percibir neto entre $800.000 y $1.500.000 mensuales, mientras que un capitán puede alcanzar ingresos brutos de entre $3.000.000 y $5.000.000 por mes en mareas favorables.
Fuera de temporada, sin embargo, los ingresos caen drásticamente o desaparecen. Los fileteros y personal de planta cobran entre $900.000 y $1.200.000 bajo el convenio del Sindicato de Obreros de la Industria del Pescado (SOIP).
Ganadería ovina: muchos productores y pocos asalariados
La ganadería ovina es la actividad más extendida en términos geográficos, pero la que menos empleo asalariado intensivo genera. La Patagonia concentra cerca del 70% del stock ovino nacional, con Chubut como principal provincia (entre 3 y 4 millones de cabezas), seguida por Santa Cruz, Río Negro, Tierra del Fuego y Neuquén.
La particularidad de la actividad es que involucra a aproximadamente 9.000 productores solo en la Patagonia Norte (Río Negro y Neuquén), pero la mano de obra contratada por establecimiento es mínima, dada la extensión de los campos y el pastoreo natural extensivo. El empleo asalariado se concentra en la esquila, una tarea temporaria y calificada que se realiza durante dos a seis meses al año mediante "comparsas" de trabajadores itinerantes.
En total, la ganadería patagónica emplea entre 18.000 y 25.000 personas en las cinco provincias, aunque el sector atraviesa una crisis severa: en Chubut, referentes rurales advierten que cierra casi un campo por mes, con abandono de predios y envejecimiento del productor típico.
El salario del ovejero —categoría específica en la escala de la Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA)— es de $1.127.265 mensuales a mayo de 2026. Los trabajadores de Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego perciben un adicional del 20% por zona desfavorable, lo que eleva ese piso a aproximadamente $1.350.000.
Vitivinicultura: un sector pequeño
La vitivinicultura tiene presencia en Río Negro y Neuquén, pero su escala es marginal en comparación con las demás actividades. Genera entre 2.300 y 3.700 puestos de trabajo directos en toda la región, con concentración en el Alto Valle y el área de General Roca.
El salario de un operario de bodega o viña se ubica entre $1.000.000 y $1.200.000 mensuales bajo el convenio de la Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas (FOEVA), aunque las negociaciones paritarias de 2025 cerraron con dificultades y el salario real del sector cayó en 2024.
En este sector, se vislumbra un dato preocupante: Río Negro y Neuquén lideran a nivel nacional la pérdida de superficie plantada con viñedos, lo que anticipa una mayor contracción del empleo en los próximos años.
La escala salarial vigente hasta agosto de 2026
La CNTA fija mediante la Resolución vigente los salarios mínimos para el personal rural permanente hasta el 31 de julio de 2026. Los valores de mayo de 2026 son: El peón general percibe $1.088.358 más una suma no remunerativa de $5.335. El peón único sube a $1.116.058, el tractorista o maquinista a $1.207.669 y el encargado o capataz alcanza los $1.384.853.
Todos estos valores se incrementan un 20% para los trabajadores de Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, y entre un 1% y 1,5% adicional por año de antigüedad.
El empleo en la producción primaria patagónica no es accesorio ni secundario: es el sostén económico de decenas de localidades que dependen de la cosecha, la esquila o la temporada de pesca para mantener su actividad comercial y social. La informalidad elevada, la estacionalidad extrema y la falta de inversión en algunas cadenas son los tres factores que más condicionan su desarrollo.
FUENTE: Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), INDEC, INTA.
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