El agro argentino sella un enero récord con más de 10 millones de toneladas declaradas
¿Es este el techo de la agroexportación nacional o el inicio de un nuevo ciclo de dominancia global para el trigo y la cebada?
El sector agroindustrial argentino acaba de marcar un precedente histórico en el comercio exterior. Según datos procesados por la Subsecretaría de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional, las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) con fecha de embarque en enero de 2026 alcanzaron un volumen total de 10.065.011 toneladas.
Esta cifra no solo representa un máximo para el mes, sino que consolida el nivel de registraciones más alto de los últimos años, posicionando a la Argentina con una agresividad exportadora renovada.
Superando techos históricos
El desempeño de enero rompe la barrera del récord previo de 2022, año en que se registraron 8.861.533 toneladas. El volumen actual implica un incremento del 13,6% respecto a aquel máximo histórico, lo que evidencia una recuperación robusta y una aceleración en la salida de granos y subproductos hacia los mercados internacionales.
La potencia del crecimiento se aprecia mejor en la comparativa interanual:
- Frente a enero de 2024: El aumento alcanza un impactante 112% (partiendo de 4,7 millones de toneladas).
- Frente a enero de 2025: El incremento escala al 47%, superando las 6,8 millones de toneladas del ciclo anterior.
Trigo y cebada: Los motores de la campaña
El análisis por complejo revela que la sintonía fina de la cosecha fina fue la gran responsable de estos números. El complejo trigo lideró la nómina con 4.037.857 toneladas, mientras que el complejo cebada aportó 998.653 toneladas.
Ambos valores constituyen récords históricos individuales para el primer mes del año, confirmando que la demanda internacional por los cereales de invierno argentinos se mantiene en niveles de alta competencia.
Un mensaje de potencia agroindustrial
Desde la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca destacan que estas cifras ponen de manifiesto la capacidad del entramado productivo para incrementar su presencia global. La fluidez en las declaraciones juradas sugiere una logística aceitada y una decisión firme del sector exportador por aprovechar la ventana de oportunidad que ofrecen los precios y la demanda global a inicios de este 2026.
Este escenario no solo fortalece la posición de Argentina como proveedor confiable de alimentos, sino que garantiza un ingreso de divisas fundamental para la estabilidad macroeconómica en el primer trimestre del año.
Fuente: Agricultura con aportes de Redacción +P
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