Hernández señaló una característica del sector hortícola: "más del 90% son arrendatarios de las tierras",
Entrevista a Micaela Hernández, directora de Horticultura de Neuquén: cómo se aplican las BPA y mejoran las condiciones laborales en las chacras.
Por definición, las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) son un conjunto de normas, principios y recomendaciones técnicas aplicadas a toda la cadena de producción, desde la siembra hasta el transporte, para garantizar alimentos seguros y cuidar el medio ambiente. El concepto es tan amplio que aplica tanto a las condiciones de trabajo en las chacras, como a la inocuidad de los alimentos.
En diálogo con +P, la directora de Horticultura de Neuquén, Micaela Hernández, hizo un mapeo por el estado de situación en las chacras de la zona y recalcó que la estrategia pasaba por capacitaciones y no sanciones. “Nosotros lo que buscamos es siempre mejorar la implementación e ir avanzando en las condiciones de vida de la gente que trabaja en las chacras”, dijo.
A continuación, la charla completa:
Tu tema más fuerte era el de buenas prácticas, ¿cómo estamos en Neuquén?
Exacto. Como estamos en la zona, en la provincia de Neuquén, a partir de la sanción de la actual ley 3251, con este programa de promoción de sanidad y calidad frutihortícola, uno de los ejes más fuertes tiene que ver con la implementación de las buenas prácticas agrícolas en establecimientos frutícolas y hortícolas.
A partir del 2021 se ha venido creciendo en la implementación, en la adopción de las BPA, que son obligatorias para el sector a nivel nacional desde 2020-2021, y se ha venido trabajando en las chacras en el avance de la implementación, apuntando fuertemente al sector hortícola. El eje está puesto en ambos programas, frutícola y hortícola, en implementar y obtener productos de calidad, garantizar la inocuidad de los alimentos y mejorar las condiciones edilicias y todo lo que tiene que ver con la salud y la calidad de los trabajadores.
La calidad del empleo suele ser un tema con muchos bemoles en horticultura. ¿Cómo lo manejan?
En principio tiene que ver con capacitaciones; trabajamos mucho en capacitación, seguridad e higiene en los establecimientos. Una parte de eso tiene que ver con la cuestión del trabajo en blanco, con garantizar estas condiciones mínimas laborales que deberían estar.
Es un sector que va avanzando y tiene una característica puntual: más del 90% son arrendatarios de las tierras, y eso hace que el flujo y la movilidad de los hortícolas cambie incluso de año a año. Por ahí una temporada están en un establecimiento, cambian al siguiente y se mudan a otro. Hay mucha rotación, mucha movilidad.
Se van ampliando hacia otros sectores. Plottier creció muchísimo en esto; el programa de esta ley también alcanza a la fruta fina, entonces lo hemos visto bastante ahí, cómo creció el sector frutillero. Y eso también hace que tengamos que tener una actualización constante de los establecimientos, una mayor asistencia técnica en conjunto con Centro Pyme.
Volviendo a tu pregunta, se apunta a las capacitaciones; también trabajamos y vamos a implementar, junto con la Secretaría de Trabajo, capacitaciones sobre trabajo decente y trabajo infantil. Así que estamos en eso también.
Sí, son los grandes temas…
Exactamente. Así que en eso, incluso en las condiciones de vida también: garantizar las condiciones mínimas de higiene y salubridad en las chacras, los módulos sanitarios. Ese es otro eje que estamos trabajando en conjunto con INTA y con IPAF, para poder garantizar módulos sanitarios adecuados, que es uno de los puntos clave para las buenas prácticas agrícolas.
Más allá de las capacitaciones, ¿hay algún otro tipo de medida que sea más sancionatorio?
En principio no. Estamos trabajando en definir estas políticas públicas y establecerlas en conjunto con los establecimientos y con las instituciones, porque es bastante complejo ir directo a lo sancionatorio. Nosotros lo que buscamos es siempre mejorar la implementación e ir avanzando en las condiciones de vida de la gente que trabaja en las chacras.
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