¿Adiós al asado tradicional? La SRA impulsa el consumo de guanaco en todo el país
¿El guanaco reemplazará al asado? La Sociedad Rural pide federalizar su venta mientras la carne vacuna se vuelve cada vez menos accesible.
En el marco de la AmCham Summit 2026, celebrada en el Centro de Convenciones de Buenos Aires, el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, lanzó una propuesta que generó debate en el sector agropecuario: habilitar la comercialización de carne de guanaco a nivel federal como alternativa frente al encarecimiento sostenido de la carne vacuna.
"Es una proteína muy buena, muy valorada, que debería poder comercializarse en todo el país", afirmó Pino en declaraciones al diario La Opinión Austral. El dirigente fue más allá y señaló que este producto "tiene que lograr un tránsito federal" planteando así la necesidad de remover las barreras que hoy limitan su distribución a ciertas regiones del país.
Las declaraciones del titular de la SRA se producen en un contexto de presión creciente sobre el bolsillo de los consumidores. La definición se conoció en un escenario marcado por fuertes aumentos en el precio de la carne vacuna durante los últimos meses, situación que abrió el debate sobre nuevas alternativas destinadas al consumo interno.
En ese marco, el sector busca diversificar la oferta proteica disponible, y el guanaco aparece como una de las opciones con mayor proyección.
El trasfondo patagónico: sobrepoblación y crisis ovina
La propuesta de Pino no surge en el vacío. En su análisis, el dirigente señaló que en los últimos años se registró un crecimiento sostenido en la población de guanacos en la Patagonia. Ese escenario tuvo consecuencias negativas para la producción ovina, sector que además enfrenta dificultades derivadas de depredadores naturales y de distintos factores económicos adversos.
Frente a ese diagnóstico, Pino convocó a repensar el modelo productivo del sur del país. "Ahora que hay un mejor panorama, hay que replantearse cómo queremos producir en la Patagonia", sostuvo, abriendo el debate sobre la convivencia entre especies y el manejo sustentable del territorio.
En algunas zonas de la Patagonia, como Río Negro, Chubut y Santa Cruz, hay una expectativa renovada entre los productores. Según el presidente de la SRA, esos productores muestran "ganas de hacer" impulsadas por valores que considera "razonablemente buenos", condiciones que se complementan con una capacidad positiva de proyección a futuro.
Un debate con aristas legales y culturales
La iniciativa no está exenta de complejidades. El debate es amplio y adquiere una dimensión compleja porque, mientras en Santa Cruz se vende a $6500 el kilo, en provincias como San Juan, el guanaco es una especie silvestre protegida y su caza está prohibida por ley.
Este punto evidencia que la federalización del producto requerirá no solo voluntad política, sino también una revisión del marco normativo vigente en distintas jurisdicciones del país.
Las declaraciones se dan en medio de un escenario donde distintos sectores del agro analizan alternativas para abastecer la demanda interna, frente al encarecimiento sostenido de la carne vacuna. Entre esas opciones, incluso, surgieron propuestas poco tradicionales como la carne de burro.
La carne de guanaco, sin embargo, cuenta con una ventaja diferencial: ya tiene presencia instalada en la Patagonia y un reconocimiento creciente entre los consumidores de esa región.
El contexto económico que empuja la propuesta
En ese marco, Pino remarcó sus cualidades nutricionales, al señalar que se trata de una fuente proteica de calidad que ya cuenta con buena valoración en algunos sectores.
La propuesta apunta, en definitiva, a ampliar la oferta alimentaria en un país donde el acceso a la proteína animal de calidad se convirtió en un desafío creciente para amplios sectores de la población.
El planteo del presidente de la SRA instala una discusión que excede lo gastronómico: toca la política productiva, el ordenamiento territorial, la legislación ambiental y el acceso a la alimentación. Lo que hoy parece una propuesta disruptiva podría, con el marco regulatorio adecuado, convertirse en una respuesta concreta a la crisis de precios que atraviesa el mercado cárnico argentino.
FUENTE: La Opinión Austral con aportes de Redacción +P
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