Los stocks de manzanas en Río Negro son los más bajos de los últimos 15 años
La caída de cosecha en el Alto Valle ya impacta de lleno en los stocks, donde las existencias de manzanas muestran un derrumbe histórico.
Los niveles de fruta almacenada en las cámaras frigoríficas de Río Negro terminaron confirmando lo que desde hace meses venían advirtiendo productores, empacadores y exportadores del sector: la presente temporada frutícola registra una de las cosechas más bajas de los últimos años, especialmente en el caso de las manzanas.
Los datos difundidos por la Secretaría de Estado de Fruticultura de Río Negro (SEFRN) reflejan con claridad este escenario. Según el informe oficial elaborado en base a las declaraciones juradas presentadas por 120 frigoríficos sobre un universo total de 165 establecimientos, las existencias totales de peras y manzanas almacenadas en frío alcanzaban al cierre de abril poco más de 349.000 toneladas. Del total relevado, el 50% corresponde a manzanas y el restante 50% a peras.
El informe toma únicamente los frigoríficos ubicados en territorio rionegrino y no contempla los stocks existentes en Neuquén. De todos modos, desde el propio sector destacan que la provincia vecina representa menos del 12% del total almacenado en todo el Alto Valle de Río Negro y Neuquén, por lo que la tendencia general no se modifica de manera significativa.
Manzanas: el stock más bajo de los últimos 15 años
El dato más relevante del informe oficial se encuentra en la situación de la manzana. Al cierre del primer cuatrimestre de 2026 existían almacenadas cerca de 175.000 toneladas de esta fruta, volumen que representa una caída interanual del 14%.
La baja también alcanza el mismo porcentaje cuando se compara con el promedio de las últimas cinco campañas comprendidas entre 2021 y 2025. Pero más allá de las estadísticas interanuales, el dato adquiere una dimensión histórica: los stocks actuales de manzana son los más bajos registrados en los últimos 15 años.
La caída refleja directamente la menor cosecha obtenida durante la presente temporada en todo el Alto Valle. Las dificultades climáticas, la baja productividad y diversos factores económicos y estructurales terminaron impactando de lleno sobre el volumen total producido.
El contraste con otras campañas resulta contundente. El pico más elevado de stock se registró en 2011, cuando las cámaras frigoríficas llegaron a almacenar poco más de 295.700 toneladas de manzana. Desde entonces, y especialmente a partir de 2019 —momento desde el cual se cuenta con una serie estadística continua—, los niveles se mostraron volátiles, aunque generalmente se mantuvieron cerca de un promedio de 200.000 toneladas.
La actual campaña rompe claramente con ese parámetro histórico. En términos nominales, hoy existen unas 30.000 toneladas menos de manzanas almacenadas respecto de la campaña pasada, cifra que vuelve a poner de manifiesto la magnitud de la caída productiva.
Red Delicious domina el stock almacenado
El análisis por variedades muestra además una fuerte concentración sobre determinados tipos de manzana. La Red Delicious y sus clones representan aproximadamente tres de cada cuatro manzanas almacenadas en frío. Muy por detrás aparece la variedad Granny Smith, que concentra el 14% del total de las existencias, mientras que la Cripps Pink o Pink Lady representa apenas el 5% del stock total.
La composición varietal deja en evidencia la histórica dependencia que mantiene el sistema frutícola regional respecto de la Red Delicious, una variedad que continúa siendo predominante tanto en volumen de producción como en almacenamiento.
Otro aspecto importante que surge del informe es el tipo de conservación utilizado para la fruta almacenada. En el caso de la Red Delicious, la atmósfera convencional con MCP concentra el 37% del total almacenado, mientras que la atmósfera controlada con MCP representa el 32%.
Estos datos permiten interpretar una clara estrategia comercial por parte de productores y empresas empacadoras. El elevado porcentaje de fruta conservada bajo sistemas que permiten extender la vida útil apunta a sostener stocks durante más tiempo y llegar con oferta al segundo semestre del año.
La apuesta está claramente vinculada a la expectativa de mejores precios futuros. Con menores niveles de cosecha y stocks históricamente bajos, gran parte del sector considera que podrían consolidarse valores más firmes en el mercado interno durante los próximos meses.
La lógica comercial parece acompañar esa expectativa. Actualmente, los precios de la manzana muestran una marcada recuperación en el mercado doméstico, impulsados precisamente por la menor oferta disponible.
Mercado interno firme y exportación debilitada
La baja de stocks coincide además con un escenario de buenos precios para la manzana dentro del mercado argentino. Si bien los volúmenes destinados al consumo interno también registraron una caída, ésta no fue tan significativa como la sufrida por la industria procesadora y, especialmente, por las exportaciones.
En consecuencia, muchos productores y exportadores comenzaron a redireccionar una mayor proporción de fruta hacia el mercado interno, donde los retornos económicos resultan actualmente más atractivos. El fenómeno marca un cambio importante respecto de décadas atrás, donde la exportación aparecía como el principal destino estratégico para la producción regional.
Hoy, el contexto internacional, los costos logísticos, el atraso cambiario y la pérdida de competitividad complican seriamente la colocación de fruta en el exterior, mientras que el mercado doméstico ofrece mejores perspectivas comerciales para determinados calibres y calidades.
Peras: un escenario mucho más equilibrado
A diferencia de lo que ocurre con la manzana, la situación de la pera muestra un comportamiento bastante más estable. Según la estadística oficial, al cierre del primer cuatrimestre del año existían almacenadas 174.100 toneladas de pera, volumen que representa una caída interanual de apenas el 1,4%.
Cuando la comparación se realiza contra el promedio de los primeros cuatrimestres de las campañas 2021-2025, la caída ronda el 4%. Los analistas del sector coinciden en señalar que el actual stock de pera se encuentra dentro de parámetros considerados normales para la región y se ubica prácticamente en línea con el promedio de los últimos siete u ocho años.
Sin embargo, la diferencia se vuelve más marcada cuando se compara con la campaña 2024. En ese momento, las existencias superaban las 229.000 toneladas, una cifra significativamente superior a la actual.
Packham’s Triumph lidera existencias
El análisis varietal de la pera muestra una fuerte concentración en la Packham’s Triumph, que representa el 56% del total almacenado. En segundo lugar aparece la Beurré D’Anjou con el 20%, mientras que la Williams concentra cerca del 19% restante.
La predominancia de la Packham’s vuelve a reflejar el perfil exportador que históricamente caracterizó a la pera argentina, ya que se trata de una de las variedades más demandadas en los mercados internacionales.
Uno de los puntos que continúa generando debate dentro de la actividad es la utilización del MCP como tecnología para frenar la maduración y extender la vida comercial de la fruta. En el caso de la Packham’s Triumph, el informe indica que el 54% del stock almacenado se encuentra bajo atmósfera convencional con MCP, mientras que tanto la atmósfera controlada como la convencional sin tratamiento representan cerca del 30%.
Diversos especialistas y actores de la cadena comercial vienen manifestando críticas hacia el mal uso de esta tecnología en peras, especialmente por su impacto sobre la experiencia del consumidor.
El principal cuestionamiento apunta a que, en muchos casos, la fruta llega a las góndolas con una firmeza excesiva y dificultades para madurar correctamente en el hogar. Esta situación termina generando rechazo entre los consumidores, quienes perciben que la pera “no madura nunca”. El problema preocupa particularmente al comercio minorista, ya que la calidad percibida por el consumidor influye directamente sobre la repetición de compra y el consumo general de fruta fresca.
Un escenario de fuerte contraste entre manzanas y peras
El informe elaborado por la Secretaría de Estado de Fruticultura de Río Negro termina consolidando dos escenarios claramente diferenciados dentro de la fruticultura regional. Por un lado, la manzana atraviesa una campaña marcada por una fuerte caída de cosecha, stocks históricamente bajos y un mercado interno fortalecido por la menor oferta disponible. Por el otro, la pera mantiene niveles de existencias relativamente normales y continúa encontrando en la exportación su principal canal estratégico de comercialización.
Mientras la manzana encuentra actualmente mejores retornos dentro del mercado doméstico, la pera sigue dependiendo en gran medida de los mercados externos para sostener niveles adecuados de rentabilidad.
En el consumo interno, salvo algunos nichos específicos y segmentos premium de comercialización, los precios de la pera continúan mostrando debilidad y escasa capacidad de recuperación.
En definitiva, los datos oficiales confirman que la presente campaña frutícola quedará marcada por una significativa reducción productiva en manzanas, un fenómeno que ya impacta sobre la dinámica comercial del sector y que probablemente continuará condicionando el comportamiento de los mercados durante el resto del año.
A continuación se presenta el informe completo elaborado por la SEFRN.
FUENTE: Redacción +P.
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