El precio de las manzanas australianas alcanzó un récord histórico en 2025
El mercado australiano de manzanas superó los 501 millones de dólares tras una temporada marcada por escasez de fruta y precios récord.
El mercado de las manzanas en Australia atraviesa uno de los momentos más particulares de los últimos años. Durante la temporada 2025, el precio minorista promedio de las manzanas australianas aumentó más de un 13% respecto de 2024 y alcanzó los 3,26 dólares estadounidense por kilo, el valor más alto registrado hasta ahora por la asociación del sector Apple and Pear Australia Limited (APAL).
La suba se produjo en un contexto de menor oferta comercializable (poco más de 250.000 toneladas) debido a las altas temperaturas registradas hacia el final de la temporada, un fenómeno que afectó especialmente a las variedades tardías. Aunque las proyecciones iniciales elaboradas en febrero anticipaban una cosecha más abundante, el calor extremo redujo significativamente el volumen disponible para la venta.
Como consecuencia, el mercado registró una caída en los volúmenes comercializados, pero el fuerte incremento de los precios compensó ampliamente esa reducción. El resultado fue un crecimiento de más de 46,5 millones de dólares estadounidense en el valor total de la categoría de manzanas, que superó ligeramente los 501 millones de dólares.
La evolución confirma una tendencia alcista que, según APAL, se mantiene de manera sostenida desde 2022 y refleja tanto cambios en la producción como en el comportamiento de los consumidores.
Variedades de manzanas
Uno de los motores principales del crecimiento del valor de mercado durante 2025 fueron las variedades de marca comercializadas en el mercado interno. Entre ellas sobresalió la Pink Lady, que aportó aproximadamente 17 millones de dólares adicionales al crecimiento de la categoría.
Sin embargo, el mejor desempeño correspondió al segmento agrupado como “otras manzanas”, integrado por variedades gestionadas como Kanzi, Jazz y otras similares. Este conjunto generó 26,5 millones de dólares adicionales y representó el 56% del crecimiento total del sector. La Granny Smith también tuvo un aporte importante, sumando alrededor de 57 millones de dólares al valor general de la categoría.
Lo llamativo del comportamiento del mercado es que tanto la Pink Lady como la Granny Smith lograron incrementar su valor pese a registrar caídas en los volúmenes comercializados. En el caso de la Pink Lady, el descenso fue del 5%, mientras que la Granny Smith redujo su volumen un 3%. Esto evidencia que el aumento de precios tuvo un peso determinante en la rentabilidad de la temporada.
En contraste, el segmento de “otras manzanas” no solo creció en valor sino también en volumen. Las ventas sumaron cerca de 5000 toneladas adicionales, una señal clara de que las variedades gestionadas están ganando terreno entre los consumidores australianos.
La situación fue diferente para la Royal Gala, una de las variedades tradicionales del mercado. Esta manzana registró una caída del 5 % en valor y una disminución del 15% en volumen, lo que refleja la creciente presión competitiva dentro del segmento de productos básicos frente al avance de variedades diferenciadas y de marca.
Las manzanas se consolidan como fruta de refugio
Más allá de la dinámica interna del sector, las manzanas mostraron una notable capacidad de resistencia dentro del mercado general de frutas frescas en Australia.
Durante 2025, varias categorías de frutas enfrentaron problemas de abastecimiento por cuestiones climáticas. Las bayas, por ejemplo, sufrieron importantes limitaciones de oferta, mientras que los plátanos también se vieron afectados por fenómenos meteorológicos adversos.
En ese escenario, las manzanas funcionaron como una alternativa estable para los consumidores. APAL identificó una transferencia neta de valor desde las bayas hacia las manzanas por unos 4,4 millones de dólares, además de un desplazamiento adicional desde el mercado de plátanos cercano a 1,4 millones.
El informe destaca que las manzanas mantuvieron su condición de producto básico dentro de la canasta familiar incluso en un año marcado por precios elevados y disponibilidad limitada.
No obstante, también se observaron movimientos de sustitución hacia otras frutas. Las uvas fueron la principal categoría elegida por los consumidores en reemplazo de las manzanas, mientras que los cambios registrados en cítricos, frutas de hueso y melones respondieron más a una rotación estacional habitual que a un abandono estructural de la categoría.
El rol clave de las familias australianas
El análisis demográfico realizado por APAL permite comprender con mayor precisión quiénes impulsaron el crecimiento del consumo de manzanas en Australia durante 2025.
Las parejas estables de entre 35 y 59 años sin hijos y las familias pequeñas —hogares con hijos mayores o con menos niños en casa— fueron los principales compradores del año.
Las parejas consolidadas incrementaron tanto el volumen como el valor de sus compras y gastaron 12,6 millones de dólares más que en la temporada anterior. Este grupo representó cerca del 18% del valor total de la categoría.
Por su parte, el segmento de familias pequeñas aportó otros 12,4 millones de dólares adicionales, consolidando el peso de los hogares familiares dentro del mercado.
También se destacó el crecimiento del segmento denominado “jóvenes en transición”, integrado por personas menores de 35 años, solteros o parejas sin hijos. Este grupo añadió 10,2 millones de dólares en valor y aumentó simultáneamente el volumen de compra, una señal positiva para el futuro del consumo de manzanas en el país.
En cambio, los hogares más sensibles al precio mostraron señales de ajuste frente al encarecimiento del producto. Las parejas mayores de 60 años y los adultos que viven solos incrementaron su gasto total en términos monetarios, pero redujeron el volumen adquirido, optando parcialmente por alternativas como plátanos, cítricos y uvas.
El comportamiento de estos segmentos confirma que las familias continúan siendo el principal sostén de la demanda de manzanas en Australia, mientras que los hogares pequeños y de adultos mayores reaccionan con mayor cautela ante escenarios de precios altos.
Un 2026 condicionado por el clima
Las perspectivas para la temporada 2026 todavía están marcadas por la incertidumbre climática. Según las entrevistas realizadas por APAL a productores australianos durante el relevamiento de previsión de cosechas, existe la posibilidad de repetir un escenario similar al de 2025.
El calor de finales de temporada vuelve a aparecer como una de las principales amenazas para el rendimiento comercializable de las plantaciones.
Si la oferta continúa restringida, es probable que los precios minoristas permanezcan elevados. Sin embargo, el comportamiento futuro del mercado dependerá también de la situación de otras categorías de frutas frescas.
Si productos como las uvas y bananas recuperan niveles normales de producción y disponibilidad, las manzanas podrían enfrentar una competencia más intensa dentro de la góndola. En cambio, si persisten las dificultades de abastecimiento en distintas frutas, las manzanas seguirán ocupando un lugar estratégico como alimento básico y confiable dentro de los hogares australianos.
La temporada 2025 deja así una conclusión clara para el sector: aun en contextos de menor oferta y mayores precios, las manzanas mantienen una fuerte capacidad de adaptación y continúan siendo una de las frutas más importantes para el consumo australiano.
FUENTE: APAL con aportes de Redacción +P.
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