Brecha regional: entre la Patagonia (+3,4%) y el GBA (−5,5%), 8,9 puntos porcentuales en septiembre.
La Patagonia fue la región más cara en septiembre (+3,4%), aunque Río Negro pagó menos que la media en el tercer trimestre. Fletes y golosinas, claves del mapa.
En septiembre, los supermercados de la Patagonia cobraron productos comparables un 3,4% por encima del promedio nacional. Fue la región más cara del país, según el Pulso Regional de Precios del Centro de Estudios Cuantitativos en Negocios (CECN) de la Escuela de Negocios de la Universidad de San Andrés (UdeSA), elaborado con datos del Sistema Electrónico de Publicidad de Precios Argentinos (SEPA).
En el otro extremo quedaron el Gran Buenos Aires (GBA), 5,5% por debajo del promedio, y la Ciudad de Buenos Aires, 5,2% por debajo. Entre la región más cara y la más barata hubo 8,9 puntos porcentuales.
Conviene leer esos números con una precisión metodológica. El promedio nacional es un promedio simple entre las 24 jurisdicciones (23 provincias y la Ciudad de Buenos Aires), sin ponderar por población. Un investigador del CECN reconoció que el peso de las provincias patagónicas, de precios altos, infla esa media.
Las cifras regionales corresponden a septiembre. Las provinciales y por rubro que siguen provienen del tablero interactivo del CECN para el tercer trimestre de 2026, por lo que no son comparables punto a punto.
El promedio regional esconde diferencias enormes. En el tercer trimestre, Santa Cruz pagó 11% por encima del promedio nacional, Chubut 5,2% y Tierra del Fuego 3,9%. Neuquén se ubicó apenas 1,9% arriba y Río Negro 0,8% por debajo: en el agregado de rubros, los supermercados rionegrinos cobraron menos que la media del país.
Ese “agregado” también tiene una salvedad. El desvío de cada provincia es un promedio simple de los desvíos por categoría, sin ponderar por gasto. Las golosinas pesan lo mismo que el almacén o las carnes.
La apertura por rubro muestra dónde se juega la diferencia. En golosinas, Río Negro pagó 31% más que el promedio nacional y Neuquén 28,6% más. Son los desvíos más altos de ambas provincias. Le siguen los congelados (11,1% en Río Negro y 13,5% en Neuquén) y el almacén (4,8% y 4,9%).
Entre las dos provincias hay diferencias marcadas. En carnes, Neuquén pagó 11,4% por encima de la media nacional y Río Negro quedó prácticamente en el promedio (+0,3%). En pescados, Neuquén estuvo 9,6% arriba y Río Negro 4,5% abajo. En frutas y verduras, el rubro que más se produce en la zona, Neuquén pagó 2,6% menos que el promedio y Río Negro 1,6% más.
Hay rubros donde ambas provincias pagan menos que el resto del país. En cuidado infantil, Río Negro estuvo 17,3% por debajo de la media y Neuquén 12,6%. Le siguen perfumería (11,4% y 8,5% menos), farmacia (9,9% y 7,6%), mascotas (9,1% y 6,5%) y limpieza (6,9% y 4,4%). Las comidas preparadas fueron 5,6% más baratas en cada una.
En su informe de julio, el CECN sostuvo que la región es cara en lo que le llega de afuera, es decir, en todo lo que carga flete desde el núcleo productivo del país, mientras que en lo que produce localmente los precios se mantienen o quedan por debajo del promedio. En agosto, el centro resumió la idea así: la Patagonia paga hasta 21% más por lo que llega en camión (frutas, lácteos y limpieza) y 27% menos por el pescado de su propio mar.
Los datos provinciales del trimestre no siempre calzan con esa lectura. Limpieza, perfumería y farmacia son productos que viajan y, sin embargo, resultaron más baratos en Río Negro y Neuquén. El pescado, por su parte, fue más caro en Neuquén. Se trata, por lo tanto, de una explicación general del CECN y no de algo que estas cifras confirmen provincia por provincia.
La brecha regional también se achicó. En julio, la Patagonia había pagado 8,5% por encima del promedio nacional, el nivel más alto desde comienzos de 2023. En agosto, el CECN la ubicaba en casi 6% y en septiembre bajó a 3,4%.
La serie histórica muestra oscilaciones fuertes: la brecha con el NOA llegó a 17,9 puntos en 2022 y 2023 y se achicó a 2,7 puntos en 2024, el año del reordenamiento de precios relativos posterior a la devaluación de diciembre de 2023. Desde mediados de ese año volvió a ampliarse.
Una advertencia previa: el Índice de Competencia de Precios es un indicador nacional y su tablero no tiene apertura por región ni por provincia. Mide cuánto varía el precio de un mismo producto entre sucursales de distintas cadenas, de modo que no permite saber cuánto rinde comparar en la Patagonia en particular.
A nivel país, en septiembre el mismo producto varió en promedio 3,6% entre supermercados, sobre 17 categorías. La dispersión se mantuvo estable durante 2026, entre 3,5% y 3,7%. En la mayoría de los productos envasados, las diferencias entre una cadena y otra son acotadas.
La excepción son los frescos. En frutas y verduras, el precio de un mismo producto varió 9,2% entre supermercados, más de dos veces y media el promedio. Le siguieron las comidas preparadas. Los precios más parejos se registraron en farmacia (1,8%), electrodomésticos y panadería, rubros donde salir a comparar rinde poco.
El patrón no es nuevo. Entre junio de 2021 y julio de 2026, sobre nueve categorías, frutas y verduras promedió una dispersión de 7,7%, contra 3,5% de bebidas. Por eso, en julio el CECN recomendó combinar los supermercados con los comercios de cercanía a la hora de comprar frutas y verduras. Es una sugerencia del centro: el relevamiento mide solo supermercados y no tiene datos sobre otros comercios.
Ambos indicadores se construyen con la base del SEPA, el sistema de la Secretaría de Comercio de la Nación en el que los comercios adheridos informan todos los días el precio de cada producto en cada punto de venta, identificado por su código de barras. La metodología excluye los productos con precios administrados y las cadenas de tienda única.
Sobre ese universo, el CECN arma una canasta de 2.947 códigos de barras EAN-13, agrupados en 2.142 unidades y 35 categorías. Las marcas propias de los supermercados se incluyen. Los frescos que se venden por peso no tienen un código nacional, por lo que se agrupan por corte equivalente entre cadenas.
Las cifras de septiembre se calcularon sobre 11.478 productos observados en 2.940 sucursales de 18 cadenas, con presencia en las 24 jurisdicciones. El indicador regional de septiembre usó 18 categorías y el de competencia, 17.
Los dos indicadores responden a preguntas distintas:
El tablero regional agrupa las jurisdicciones en regiones: Patagonia (Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego), Centro, Cuyo, NEA, NOA, GBA y la Ciudad de Buenos Aires.
El propio CECN advierte dos límites. La cobertura del SEPA cambia mes a mes, de modo que parte de cualquier variación entre períodos responde a cambios en la muestra y no en los precios. Y una ampliación de la canasta puede mover las cifras aunque los precios no cambien. Además, ninguno de los dos indicadores mide inflación: no dicen si los precios suben o bajan, sino cuánto difieren entre provincias o entre comercios.
FUENTE: Redacción +P.
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