Todavía no todos los productores cumplen con la Ley sobre envases
Si bien el porcentaje va en crecimiento, los registros indican que apenas el 50% se acerca a los centros de recepción a entregar bidones y bolsas para su tratamiento.
Hasta el próximo 11 de diciembre, con un operativo en Valle Medio, se realiza el segundo operativo anual de recolección de envases de fitosanitarios, que se aplica hace 21 años, y si bien sus responsables aseguran que “sigue siendo bajo” el porcentaje de bidones y cajas entregadas en función del volumen global de estos productos que consume la región, son las empresas frutícolas más grandes las que se presentan con regularidad atento que necesitan certificar la sanidad en todos sus procesos.
La campaña “itinerante” comenzó en Viedma y Río Colorado la semana pasada. En los establecimientos aledaños a la capital provincial (IDEVI) asistieron 41 productores y se recuperaron 4.344 envases, los que fueron almacenados en 218 bolsones. La semana que culmina la recolección se hizo en Villa Regina, Allen y Cipolletti, mientras que el miércoles y jueves próximos se podrán depositar envases en Chimpay (Calle 3, ex aserradero, barrio La Laguna, de 8.00 a 15.00), y en Luis Beltrán (Chacra Experimental, sección Chacras, de 8.00 a 15.00).
Todo el procedimiento se enmarca en la Ley 27.279 de presupuestos mínimos de protección ambiental para la gestión de los envases vacíos de fitosanitarios, la cual fue sancionada en el año 2016.
Hasta el año 2020 fue la Secretaría de Medio ambiente provincial la que se encargaba de los trabajos de recolección, y luego todo quedó en manos del programa Campo Limpio, que es financiado por la industria que registra los productos fitosanitarios para cumplir con la ley.
Sebastián Álvarez, responsable del Centro de Acopio Transitorio (CAT) ubicado en JJ Gómez, en calle 9 de Julio casi Félix Heredia, y quien depende de la secretaria de Ambiente y Cambio Climático de la provincia, aclaró que el depósito que tiene a su cargo permanece abierto todo el año.
Existen dos categorías de envases. El “A”, que es todo aquel que puede ser sometido al triple lavado y luego perforado. Y la categoría “B”, todos aquellos que no se pueden lavar y han estado en contacto con agroquímicos.
Álvarez aclaró que el triple lavado se debe hacer en el mismo momento en que se cargan las curadoras, para volcar el enjuague en el tanque de la máquina, y no luego de terminada la aplicación.
De ese modo “el líquido vuelve a la máquina y no termina en la chacra”, destacó.
En el CAT se hace la separación de los envases, y los que entran en la categoría “A, son derivados a la fábrica de bolsas de polietileno de la empresa LP, donde esa materia prima se convierte en madera de plástico, que termina saliendo al mercado como varillas para alambrados, o mangueras de uso industrial.
Solo 500
“Los productores participan, la entrega va en aumento, pero aún siguen siendo pocos”, se lamentó Álvarez, a pesar de que en la Ley queda establecido que es obligatoria la entrega de los envases para su destrucción.
Con el paso del tiempo, los operativos se fueron focalizando y se dejó de tener los centros de recepción abiertos varios días, y esperando que los municipios terminaran la recolección. En la actualidad se hace una difusión focalizada en los interesados, y las receptorías funcionan entre 2 y 3 días en cada ciudad.
Se realizan dos campañas por año, una entre los meses de marzo y abril, y otra entre noviembre y diciembre. El año pasado, en ambas, se juntaron 23 toneladas y abarcó diez localidades de Río Negro. En ese momento participación unos 500 productores, de los 1.600 que existen entre Río y Neuquén.
En cuanto al operativo, “nosotros no recolectamos, el organismo que se encarga de la campaña es Campo Limpio, porque son los que presentaron un sistema de gestión y fue aprobado por la secretaría, y nosotros hacemos la fiscalización”.
Adelantó que “se ha comenzado a trabajar en la trazabilidad de los envases”, para terminar en un procedimiento que permita controlar todos los itinerarios a los que son sometidos los envases, para que todos los que los usaron, deban responder por su destino final.
Por lo pronto, todo el material es clasificado y derivado depósito autorizo por Campo Limpio, garantizando de ese modo la trazabilidad del procedimiento y la disposición final conforme a la normativa vigente.
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