Vialidad Nacional inicia diagnóstico en el puente de la Ruta 22: deterioro en la conectividad
Vialidad Nacional inicia una inspección crítica del puente ante el deterioro que amenaza a la producción regional.
Vialidad Nacional (VN) inició una fase de diagnóstico estructural profundo en el puente que vincula las localidades de Río Colorado y La Adela. Este operativo técnico sobre la Ruta Nacional 22 emplea maquinaria especializada con brazos articulados para examinar la integridad de vigas, apoyos y columnas.
La intervención surge tras labores previas de bacheo y limpieza de drenajes, buscando garantizar la durabilidad de una pieza clave para la conectividad de la Patagonia. El 21° Distrito La Pampa lidera estas tareas con la asistencia de personal técnico de Río Negro, Buenos Aires y Casa Central.
"Una vez que se evalúe la situación estructural del puente, el organismo determinará el plan de trabajo, los plazos y las medidas de conservación necesarias a desarrollar para darle una mayor durabilidad de la estructura y mejorar las condiciones de transitabilidad", aseguraron desde VN a través de un comunicado
Impacto logístico y saturación estructural
La infraestructura vial del norte de la región padece un deterioro sistémico derivado del auge de Vaca Muerta. De hecho, la Ruta Nacional 22 funciona actualmente como un cuello de botella donde la saturación vehicular compromete la seguridad de los usuarios.
La fragilidad de la red vial golpea el corazón productivo de una zona que opera como una unidad económica integrada. En Río Colorado, la fruticultura tradicional de manzanas y peras convive con la emergente industria de los frutos secos, especialmente avellanos y nogales.
Asimismo, la producción de cebolla de exportación y forrajes como la alfalfa dependen de rutas seguras para alcanzar mercados internacionales.
Por su parte, La Adela complementa este perfil con un enfoque ganadero y logístico en áreas de secano. La cría de ganado bovino bajo sistemas de feedlot requiere una logística eficiente para el traslado de hacienda. Y no hay que dejar de mencionar que una parte importante de la fruta que se produce en el Valle circula por esta vía, tanto aquella que se destina al mercado interno como la que se orienta al mercado de Brasil.
El mal estado de la Ruta Nacional 22 incrementa los costos de transporte para estos productores, transformando su ventaja competitiva en un lastre económico y poniendo en riesgo la salida de la cosecha frutícola.
La reconstrucción total de arterias clave resulta imperativa para evitar que el colapso de la infraestructura asfixie el modelo productivo de la fruta y claramente también impacta en sectores tan pujantes como el energético.
Fuente: Vialidad Nacional con aportes de Redacción +P
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