Amenaza en las rutas de la Patagonia: el costo humano y económico del avance del jabalí
Un choque fatal el 1 de enero reaviva el alerta por la invasión de jabalíes en Argentina. Una plaga sin control que causa pérdidas millonarias y muertes en rutas.
El 1 de enero de este año, cerca de las cuatro de la madrugada, un accidente automovilístico ocurrido en la ruta provincial 1 puso sobre la portada nacional la compleja realidad de la superpoblación de jabalíes en Argentina y en la Patagonia.
El escenario ocurrió cerca del balneario El Cóndor. Repentinamente, un jabalí surgió en la oscuridad y cruzó la calzada y la conductora intentó esquivarlo con un volantazo, pero perdió el control del vehículo. El auto impactó violentamente contra un árbol en la banquina y el choque resultó brutal.
La superpoblación de jabalíes: una especie invasora sin control
Este siniestro no representa un caso aislado. Refleja el costo humano de la superpoblación de jabalíes en Argentina, una especie exótica invasora introducida a principios del siglo XX para la caza deportiva.
Originario de Europa y Asia, el jabalí se adaptó perfectamente al territorio nacional, sin predadores naturales que regulen su expansión.
Hoy ocupa casi la mitad del país, presente en 16 provincias, incluyendo Río Negro. En la Patagonia, su avance alarma especialmente. En el Parque Nacional Nahuel Huapi, investigadores del CONICET alertan que no logran contener su crecimiento, pese a esfuerzos locales. La especie remueve suelos, daña biodiversidad nativa y afecta cultivos y ganado.
A nivel nacional, genera pérdidas anuales estimadas en 1.380 millones de dólares por daños productivos. Además, transmite enfermedades como brucelosis y tuberculosis, amenazando la salud pública y animal.
No hay plan
El impacto en la seguridad vial crece exponencialmente. Los cruces nocturnos de jabalíes provocan accidentes graves en rutas patagónicas y del centro del país. Expertos destacan que la falta de una estrategia nacional coordinada agrava el problema. Aunque existe la Estrategia Nacional sobre Especies Exóticas Invasoras (ENEEI), no incluye un plan específico para el jabalí.
Iniciativas provinciales, como trampas en Bariloche o estudios de impacto económico en Río Negro, resultan insuficientes. La caza deportiva y controlada no frena la reproducción acelerada: camadas numerosas varias veces al año y alta adaptabilidad.
La tragedia de la ruta 1 evidencia el precio humano de esta invasión descontrolada. Mientras las familias lloran pérdidas irreparables, todo parece indicar que falta un plan nacional integral que combine control poblacional, sensibilización y mejoras en señalización vial.
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