Benetton vende su imperio de tierras en la Patagonia
Un grupo de socios y directivos de Adecoagro, encabezado por Mariano Bosch, compró Compañía de Tierras Sud Argentino y Ganadera Cóndor. Más de 900.000 has.
Sobre la ruta nacional 40, allí donde los límites entre Río Negro y Chubut se confunden entre la estepa y la precordillera, empiezan los campos que durante treinta y cinco años se asociaron a un apellido italiano. Leleque, El Maitén, El Montoso, Pilcaniyeu. Más al sur, en Santa Cruz, Coronel y Cóndor. Esas estancias, que convirtieron a la familia Benetton en el mayor terrateniente de la Argentina, ya no le pertenecen.
Un grupo de socios y directivos de Adecoagro adquirió a la sociedad holding de la familia Benetton las compañías Compañía de Tierras Sud Argentino (CTSA) y Ganadera Cóndor, que reúnen más de 900.000 hectáreas en cuatro provincias, según confirmaron a la Agencia Noticias Argentinas fuentes cercanas a la transacción. La operación, conducida por Mariano Bosch, se venía gestando desde hacía un año. El monto y las condiciones no fueron informados.
No compró Adecoagro: compraron sus dueños
El dato que ordena la operación es quién pone la firma. La adquisición no la hizo Adecoagro como sociedad, sino inversores vinculados a ella. Bichos de Campo, que también accedió a fuentes cercanas al negocio, definió a los compradores como “los socios argentinos de Adecoagro” y precisó que se trata de su presidente, Mariano Bosch, y un par de directores de la compañía.
La diferencia no es menor. Adecoagro, la empresa que Bosch fundó en 2001, pasó en 2025 a control mayoritario del grupo cripto Tether. Según la publicación especializada, los compradores de las tierras de Benetton estarían reinvirtiendo lo obtenido con aquella venta, lo que descartaría que el dinero provenga del fondo cripto. Bosch quedará así con un pie en cada estructura. Agustín Dranovsky seguirá al frente de Compañía de Tierras Sud como CEO, y las empresas conservarán sus denominaciones y sus negocios.
La Patagonia concentra casi todo el territorio
Aunque la operación abarca cuatro provincias, el mapa es patagónico. De acuerdo con un perfil de la empresa publicado por Bichos de Campo en 2023, el 60% de la superficie de CTSA está en Santa Cruz, el 33% en Chubut, el 5% en Río Negro y apenas el 2% en Buenos Aires.
Las cifras de cada establecimiento, relevadas en distintas visitas de prensa, cierran con ese total. El bloque cordillerano —Leleque, El Maitén, El Montoso y Pilcaniyeu— suma unas 356.000 hectáreas. En Santa Cruz, la Estancia Coronel, cerca de Puerto San Julián, ronda las 335.000, y Cóndor, a unos 70 kilómetros de Río Gallegos, otras 220.000. En el sudeste bonaerense, el establecimiento Santa Marta, entre Balcarce y Lobería, completa unas 16.000.
El negocio patagónico comprende hoy unas 250.000 cabezas ovinas y una producción de más de 880.000 kilos de lana anuales, según la información difundida por NA. La agricultura —papa, maíz y trigo— queda concentrada en la zona de Balcarce.
Río Negro, la porción más chica y la más cercana
La provincia aporta la menor superficie patagónica del paquete, pero no por eso es marginal. La estancia Pilcaniyeu está íntegramente en territorio rionegrino y El Maitén se reparte entre ambas provincias. Ronald Mac Donald, administrador general de las estancias de cordillera, lo resumió al detallar la superficie de las cuatro estancias, “de las cuales 80.000 están en Río Negro”. El resto se ubica en Chubut.
Los departamentos Pilcaniyeu y Ñorquinco, en la Línea Sur, figuraban además entre los que registraban a CTSA como propietaria extranjera, según un informe elaborado por la Universidad de Río Negro y la Legislatura provincial citado por Tiempo Argentino. Con la venta, esas tierras pasan de un holding italiano a inversores que las fuentes identifican como argentinos.
Cordillera: lana Merino, Hereford y pinos
Las cuatro estancias cordilleranas se manejan desde Leleque, la principal. Allí la compañía sostiene un esquema de tres patas: ganadería, agricultura de forraje y forestación.
La forestación, iniciada formalmente en 1992, alcanzaba entonces unas 9.400 hectáreas implantadas, principalmente con pino ponderosa en sectores donde no era posible criar ganado. La empresa había planteado la meta de llegar a 16.000 hectáreas y avanzar hacia una industria forestal propia.
Santa Cruz, el corazón ovino del paquete
Si la cordillera es la cara más conocida, Santa Cruz es la más extensa. La estancia El Cóndor, manejada por la compañía desde 1995, posee la majada Corriedale más grande del país y un laboratorio de inseminación propio, el primero habilitado por Senasa en esa provincia.
Una salida que se venía preparando
La venta no llegó de golpe. Compañía de Tierras Sud Argentino es la firma histórica a través de la cual los Benetton desarrollaron su actividad agropecuaria bajo el holding Edizione. La empresa había nacido en 1889 con capitales ingleses como The Argentine Southern Land Company.
Dranovsky había anticipado en una entrevista con Forbes Argentina que la derogación de la Ley de Tierras Rurales podía atraer inversores al campo.
El comprador final, sin embargo, resultó ser un grupo de empresarios locales del agronegocio.
Queda por conocer el precio, la estructura societaria de los compradores y el rumbo productivo que tomarán las estancias de la cordillera y la meseta. Por ahora, la certeza es que la mayor extensión de tierras en manos de una sola empresa en el país cambió de dueño.
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