Los socios del Mercosur van por el mercado de carne de Japón
Hoy al mercado de Japón puede ingresar solo carne del norte de la Patagonia, zona libre de aftosa sin vacunación.
La noticia indica que Brasil está en negociaciones avanzadas con el gobierno de Japón para abrir este tan deseado y disputado mercado asiático. Además de pagar muy bien la carne que compra, el mercado nipón es el tercero en términos de volumen a nivel mundial, detrás de China y Estados Unidos, con un promedio de 720 mil toneladas anuales. En Japón la carne vacuna es considerada proteína premium. El 60% del total consumido en el mercado nipón se da a través del canal restaurante, si bien los supermercados ofrecen carne vacuna importada.
Hay que recordar que este comprador reconoce valores muy generosos por la proteína importada, muy superiores a los precios promedio ofrecidos por otros compradores tradicionales del commodity, como China. Australia y Estados Unidos dominan el 80% del disputado negocio, cada uno con su propia estrategia. Mientras que este último se enfoca en carne terminada a grano, Australia compite directamente con el modelo de producción a pasto, típico de Argentina y Uruguay, y también vende carne de feedlot. Entre ambos oferentes explican el 48% del consumo doméstico, al tiempo que el 39% es producción propia japonesa y el 13% restante corresponde a otros proveedores.
Brasil piensa en las importaciones japonesas destinadas a satisfacer la demanda de la industria “yakiniku”. Se refiere a un estilo de cocinar carne y verduras en trozos pequeños en parrillas o planchas sobre una llama de carbón. En los restaurantes de yakiniku los comensales preparan ellos mismos su plato, utilizando parrillas de mesa características. Se trata de un segmento que consume activamente diversos cortes de carne poco tradicionales para nosotros, como lengua, intestino grueso y delgado. También puede incluir costillas cortas y tajadas de lomo.
Con el objetivo de fortalecer los lazos comerciales y avanzar en las negociaciones bilaterales, una delegación del Ministerio de Agricultura y Ganadería (Mapa) estuvo en Japón entre el 10 y 12 de febrero y participó en reuniones con autoridades locales. Los medios brasileños indican que se abordaron temas como la flexibilización del límite de edad para el sacrificio del ganado y la autorización de nuevos frigoríficos brasileños para exportar carne de ave termoprocesada. Otra reunión tuvo lugar con equipos técnicos del Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Japón (MAFF), donde la delegación brasileña discutió la apertura del mercado nipón a la carne vacuna y la ampliación del acceso a la carne de cerdo.
Uruguay va por la misma ruta. Según consigna El País, Japón es un mercado que ha crecido significativamente para los ganaderos orientales, con un aumento del 26% en 2024 respecto del año anterior, alcanzando las 10.000 toneladas exportadas. Sin embargo, el principal desafío sigue siendo el arancel del 38,5% que afecta la competitividad del producto uruguayo frente a sus principales rivales: Australia y Estados Unidos.
Un hito reciente en la exportación de productos cárnicos uruguayos a Japón fue la incorporación de la lengua bovina, un corte de alta demanda en la gastronomía japonesa. Se considera que el vecino país tiene potencial para seguir creciendo en este mercado, aunque la reducción del arancel es una meta pendiente. “Se trata de una barrera pesada y es un tema recurrente en las conversaciones con importadores y distribuidores. Pero sacando eso, hay mucho margen para seguir consolidándonos en Japón”, dice un especialista uruguayo.
Oferta de la Patagonia
La Argentina también busca avanzar con el gobierno nipón la apertura de la exportación de carne vacuna a ese mercado, ya que solo la producción generada al norte de la Patagonia, es hoy se puede vender ya que viene de una zona libre de aftosa sin vacunación. Sin embargo los envíos al mercado japonés desde la Patagonia, son marginales. De las reuniones oportunamente realizadas entre funcionarios argentinos y japoneses se destacó el interés del gobierno nacional por pulir detalles para avanzar hacia este objetivo. En este caso también aparecen menudencias como la lengua vacuna en un rol destacado. Los antecedentes indican que en 2018 se acordó el ingreso de carne vacuna y ovina de la Patagonia argentina al mercado nipón. Paralelamente hubo consultas en relación a la implementación del sistema de trazabilidad individual electrónica que llevará adelante la Argentina.
Tal como le sucede a Uruguay, una de las cuestiones a resolver lo antes posible será la diferencia de arancel que pagan los distintos países exportadores porque, mientras la Argentina tolera un 38,5%, Australia, Estados Unidos, Canadá y México poseen una tarifa del 23,3% (enfriada y congelada) que se seguirá reduciendo hasta el 9% en 2030.
El año pasado funcionarios nipones comenzaron la evaluación de los riesgos relacionados con la importación de carne vacuna fresca de la región norte de Argentina, es decir, el área donde prima la vacunación contra la fiebre aftosa. Que se sepa aún no hay resultados concretos respecto de esta tarea.
Finalmente, Paraguay sigue trabajando para profundizar las negociaciones que iniciara en 2019, para lograr que Japón habilite su mercado a la carne bovina producida en el país. Pronto el presidente Santiago Peña realizará una visita de Estado para avanzar en este objetivo.
Fuente: Infobae con aportes de la Redacción de +P.
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