Neuquén

Neuquén busca mejorar la producción de alimentos sin aumentar el stock ganadero

El plan provincial apunta a aumentar la eficiencia del sistema sin ampliar la cantidad de animales en los rodeos.

La provincia de Neuquén atraviesa un momento de relativa holgura fiscal y, para Diego García Rambeaud, secretario de Producción e ingeniero agrónomo, la pregunta que se le formuló desde +P es cómo se hace para que esos recursos impacten de tal forma en la producción primaria como para que se incremente la producción de alimentos. Su respuesta se centró en tres pilares: mejorar la eficiencia de los sistemas existentes, ir a buscar a los productores que están desincentivados y ampliar el horizonte forrajero más allá de la alfalfa.

El problema de la eficiencia ganadera

El dato más contundente de la entrevista llega cuando García Rambeaud habla de cría bovina. La tasa de destete en Neuquén ronda entre el 43 y el 46% — es decir, de cada cien vacas se obtienen entre 43 y 46 terneros por año. El promedio nacional está entre el 63 y el 65%; Uruguay, referencia regional en ganadería extensiva, alcanza el 70 al 75%.

"Si trabajamos bien la ganadería extensiva, con aumentar 10 o 20 puntos esa extracción, los números de producción de carne de la provincia aumentarían considerablemente sin aumentar stock", afirmó. El argumento es preciso: no se trata de sumar más animales — lo que en un contexto de emergencia por sequía deterioraría los pastizales — sino de producir más con los mismos rodeos. Sobrevuela en estas definiciones el concepto de “ecosistemas frágiles”, porque hoy el rodeo provincial apenas ronda las 250.000 cabezas, y los campos no toleran más carga que esa.

Para la fruticultura, la lógica es análoga. Existe un premio estímulo activo que bonifica el 100% del monto a productores que mantienen la incidencia de carpocapsa por debajo del 1%, asociando rentabilidad a manejo sanitario. El año pasado el Estado distribuyó $900 millones entre 103 beneficiarios que cumplen con protocolos sanitarios básicos para producir frutas de exportación.

Salir a buscar al productor

En los discursos oficiales sobre fomento a la producción, el Estado suele presentarse como una ventanilla: ofrece herramientas y espera que el productor llegue a buscarlas. García Rambeaud parte de una realidad distinta, porque se plantea la necesidad de ir a buscar al productor: "Es muy importante el rol de nuestros directores regionales, nuestros técnicos, de ir en búsqueda de esos productores que, quizás por alguna causa, pueden estar un poco desincentivados", admitió el secretario. La frase, dicha sin rodeos, implica un diagnóstico incómodo: hay tierra cultivable o bajo riego en Neuquén que no produce.

La respuesta que propone la Secretaría no es esperar que vuelvan solos. Los técnicos y directores regionales tienen hoy el mandato explícito de salir al campo, identificar esas situaciones y ofrecer acompañamiento antes de que el abandono se consolide. Zonas como Tratayén o Picún Leufú concentran parte de ese potencial no aprovechado, donde la producción de forrajes y frutos secos podría desarrollarse.

Más allá de la alfalfa

El tercer eje de la agenda es forrajero. La Secretaría está impulsando un encuentro en Picún Leufú para presentar alternativas al “monocultivo” de alfalfa, que tiene un arraigo cultural fuerte en la región, pero se trata de un cultivo que exige una demanda hídrica que no siempre la provincia puede satisfacer, especialmente en los meses de verano.

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Diego García Rambeaud junto al gobernador Figueroa.

Diego García Rambeaud junto al gobernador Figueroa.

"Tratamos que ese acompañamiento técnico se pueda usar para que los productores tomen mejores decisiones y vean con qué cultivo trabajar. Porque quizás no es alfalfa, y es mejor un verdeo con una ganadería encima, pensando en agregar valor", explicó García Rambeaud. La idea apunta a cultivos que permitan un corte antes del pleno, para escapar al déficit hídrico estival y eventualmente combinar producción vegetal con engorde en campo.

Crédito con criterio técnico

El gobierno neuquino ofrece hoy un abanico de líneas de financiamiento a través del BPN y del BID, con tasas que van del 28% al 36% para el banco provincial — con bonificación si se cumplen buenas prácticas — y del 35% para los préstamos del organismo multilateral, que incluyen plazos de hasta diez años y dos de gracia. "La caja de herramientas que tiene un técnico nuestro para salir a atender a un productor va desde el conocimiento técnico, la búsqueda de la eficiencia, la herramienta financiera para aplicar nuevas ideas o nuevos programas", explicó García Rambeaud.

Esas herramientas abarcan inversiones en malla antigranizo, riego presurizado para control de heladas, recambio varietal frutícola y genética ganadera. Pero el secretario fue enfático en que el crédito es un medio, no un fin: "De nada nos sirve la cantidad si no tenemos calidad".

FUENTE: Redacción +P.

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