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Cerveceros artesanales pide bajar impuesto interno tras una caída de las ventas del 25%

Argumentan que generan miles de puestos de trabajo y que el aporte, para el estado, es insignificante, pero de mucho peso para el sector. Algunos se organizaron y hasta hicieron una encuesta que es una radiografía de la actividad y hasta del consumidor.

Las cervecerías artesanales de Argentina esperan que el Gobierno nacional baje el Impuesto Interno que pagan sus productos, que hoy afrontan un tributo del 8,7%, en un contexto de caída de ventas del sector de al menos 25% durante el último año. El pedido lo encabeza la Cámara de Cerveza Artesanal de Argentina (CCAA). Se estima que en todo el país existen unas 1.200 fábricas y uno de los argumentos que sustentan el reclamo, es que el sector es generador de mano de obra.

"Tienen que bajar el impuesto interno a la cerveza artesanal, el vino no lo tiene", planteó Rulo Bustillo, vicepresidente de la CCAA y cofundador de Cerveza Jabalina, uno de los referentes del reclamo sectorial. Según explicó, el sector representa apenas el 2,5% del mercado cervecero nacional, por lo que el tributo "no es recaudatorio" y, a su criterio, funciona como un freno a la competitividad en un universo de pequeñas y medianas empresas.

"Hace tiempo que venimos reclamando que se baje el Impuesto Interno a la cerveza artesanal, hoy es un impedimento para que el sector crezca e invierta en el país", agregó Bustillo cuando fue consultado por +P, quien remarcó el carácter federal del sector: "Todas las ciudades y pueblos del país tienen su fábrica de cerveza local".

"Hace tiempo que venimos reclamando que se baje el Impuesto Interno a la cerveza artesanal", dijo Bustillo.

"Hace tiempo que venimos reclamando que se baje el Impuesto Interno a la cerveza artesanal", dijo Bustillo.

Una carga tributaria de hasta el 55% del precio final

En un posteo en redes sociales, Bustillo detalló la estructura impositiva que enfrenta la cerveza artesanal y la comparó con la industrial. Según su planteo, entre el 40% y el 55% del precio final de una cerveza artesanal corresponde a impuestos: al 8,7% de Impuestos Internos se suman el 21% de IVA, Ingresos Brutos en cada etapa de la cadena, tasas municipales, el impuesto al cheque y Ganancias.

El contraste que remarca Bustillo es doble. Por un lado, la cerveza industrial —que según sus cifras concentra el 97% del mercado y produce millones de litros— paga una alícuota de Impuestos Internos del 14%, más alta en términos nominales que el 8,7% artesanal, pero diluida por el volumen: las fábricas artesanales, en promedio, no superan los 10 mil litros de producción. Por otro lado, apunta a una asimetría con otra bebida alcohólica: el vino, con una graduación alcohólica mayor, no paga Impuestos Internos.

Quiénes son las cervecerías artesanales

Además del reclamo impositivo, la CCAA presentó este año un relevamiento sobre el perfil del sector, con 102 cervecerías encuestadas en 19 provincias del país durante la edición 2026 de su informe "Radiografía de la Cerveza Artesanal".

El sector es relativamente joven: la antigüedad mediana de las fábricas relevadas es de 10 años, y la mitad tiene entre 8 y 13 años de trayectoria. El pico de aperturas se dio entre 2015 y 2018, período que concentra el 42% de las fábricas actuales, seguido por el tramo 2010-2014 con el 31%. Apenas el 3% de las cervecerías relevadas abrió antes de 2010, lo que confirma que se trata de una primera generación de fabricantes todavía en proceso de consolidación.

En términos de modelo de negocio, el 42% opera como fábrica de cerveza sin locales propios, mientras que el 27% suma un tap room y el 21% cuenta con bares propios; un 10% recurre a otros formatos, como producción alimentaria o eventos. Casi 8 de cada 10 cervecerías, entonces, suman algún tipo de experiencia propia de venta —bar o tap room— a la producción.

El sector también aparece como generador de empleo en pequeña escala: 9 de cada 10 fábricas sostienen un equipo propio más allá del emprendedor fundador. El 40% trabaja con equipos de entre 1 y 3 personas, y el 34% con entre 4 y 7; solo el 6% de las cervecerías funciona con una sola persona a cargo, y apenas el 1% supera los 30 empleados.

La cercanía con el cliente es otro de los rasgos que marca la encuesta: el 75% de las cervecerías vende de forma directa, sin distribuidores, lo que les da control sobre su propio canal de venta. Además, 1 de cada 5 diversificó su producción hacia otras bebidas como fuente adicional de ingresos.

En cuanto al formato de venta, el barril sigue siendo el canal principal del sector, aunque la lata gana terreno: en el 49% de las cervecerías, la venta en lata o botella no supera el 10% del total, pero un 18% ya destaca por vender más de una cuarta parte de su producción en estos formatos envasados.

Qué toma el país cuando elige cerveza artesanal

Sobre los estilos, la encuesta de la CCAA muestra que, pese a la imagen de experimentación asociada a la cerveza artesanal, el consumo se concentra en estilos accesibles y de alta tomabilidad: el 90% de las cervecerías ubica alguna variante Blonde, Golden o Pilsen entre sus tres estilos más vendidos, seguida por la American IPA (64%) y la APA o Session IPA (48%). Estilos más de nicho, como la Stout o Porter, aparecen entre los tres más vendidos en solo el 15% de las fábricas.

"Pese a lo que se cree, las fábricas artesanales tienen bastantes similitudes con las industriales: los estilos con más tomabilidad y accesibles como la Blonde o Pilsen son los más consumidos", señaló Bustillo al analizar los datos del relevamiento.

Para el dirigente, ese perfil de negocio —diverso en formatos, joven en su trayectoria y con estructuras de equipo chicas— refuerza el argumento detrás del reclamo impositivo: "Argentina tiene cerveza artesanal de altísima calidad mundial —en las últimas World Beer Cup siempre hay ganadores argentinos— a precios muy competitivos, muchas veces similares a la industrial. Hay que apoyar a las pymes que hoy más que nunca apuestan por Argentina", destacó.

FUENTE: Redacción +P

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